Después de siete años, Jeisson Herney fue escuchado
Su vida ha estado llena de obstáculos y retos que ha sabido sortear. En los últimos días logró, después de siete años de clamor, que la empresa donde labora le construyera rampas de acceso y un baño acorde a sus necesidades.
A Jeisson Herney Giraldo Lara le falta fuerza en su cuerpo, pero no en su mente ni en su alma.
Aunque padece una complicada enfermedad que lo tiene desde niño confinado a una silla de ruedas, ha conseguido más de lo que muchas personas con todas las capacidades físicas han logrado.
Hace tres meses obtuvo el título profesional de Contador Público, hace nueve años fue campeón nacional de “Boccia” y premio Mingo Pinzón, pero hace cuatro años conquistó el que sería su mayor logro, el amor de la que hoy es su esposa.
Jeisson Herney padece de atrofia espinal muscular, enfermedad congénita que destruye progresivamente las neuronas motoras que controlan la actividad muscular; como el movimiento de los brazos, las piernas y el tórax; un padecimiento complicado que infortunadamente también padece su hermano de 21 años y que milagrosamente no tiene su hermana de 23.
La historia de su vida es una caja llena de sorpresas, sobre todo por las grandes lecciones de vida para aquellos que pese a tenerlo todo, reniegan de su suerte.
Jeisson Herney reconoce, con total claridad y sin sentirse menos, que es una persona en condición de discapacidad y que su problema –que para él no lo es- se reduce a la movilidad, un inconveniente que solucionó hace muchos años con una silla de ruedas eléctrica que -por cierto- maneja en forma más que eficiente.
Desde pequeño, pese a las limitaciones, siempre quiso trabajar en una gran empresa y lo primero que tuvo claro es que ese objetivo se lograba con estudio. Gracias al apoyo de su familia consiguió ingresar al Colegio Nacional Santa Librada, donde se hizo bachiller técnico en Contabilidad y Finanzas en convenio con el SENA, luego ingresó a la Universidad Cooperativa, donde hace tres meses después de un gran sacrificio consiguió el título de Contador Público, sin lugar a dudas, uno de los logros más importantes de su vida.
Fue un proceso complejo lleno de obstáculos. Pagar la universidad y sostenerse requería de un ingreso mensual que su familia no estaba en condiciones de soportar, pero gracias a la práctica del deporte que lo ubicó como uno de los mejores del país, logró hace siete años que le dieran la oportunidad de hacer las prácticas profesionales en las Empresas Públicas de Neiva, donde luego por su buen desempeño, fue contratado, inicialmente, por cuatro meses en el área de facturación, luego en cartera durante algo más de un año, y ahora, ya de planta y con todas las garantías laborales como asistente Contable y Financiero.
Siete años de suplicio
Jeisson Herney Giraldo siempre ha procurado ser independiente, hacer sus propias cosas sin depender de nadie, sin embargo, una de las más grandes limitaciones durante siete años fue el ingreso a la empresa donde labora y tal vez lo más complicado, acceder a un servicio de baño acorde a sus necesidades.
“Siempre como funcionario y persona he dado lo mejor de mí, desde que llegué a EPN observé que la estructura física de la entidad no contaba con la accesibilidad para personas en condición de discapacidad, sobre todo para las que utilizamos sillas de ruedas, entonces me acercaba a dialogar con el gerente o la persona encargada, siempre me decían que sí, que iban a implementar las obras pero no pasaba nada, nunca cumplieron”, asegura Jeisson Herney con evidente felicidad en su rostro, con la tranquilidad de haber ganado otra batalla.
“Ahora es diferente, se dio un paso muy grande que fue la construcción de la rampa de acceso a la empresa, y la construcción de un baño con todas las reglamentaciones para las personas en condiciones de discapacidad, algo que pedí durante siete años y que ahora la gerente de Las Ceibas lo hizo en solo seis meses de gestión” afirma.
Y es que a Jeisson Herney, le tocaba ir al baño de un centro comercial cercano porque en la empresa no había ninguno dotado para personas en condición de discapacidad.
“Antes me tocaba ir al baño de un centro comercial, lo que me generaba riesgo y pérdida de tiempo, eran por lo menos dos veces al día, eso era un problema, pero es del pasado, ahora tengo un baño con las medidas adecuadas, de acuerdo a la ley, esto es un gran paso y un beneficio muy importante, no solo para mí sino para los usuarios en condiciones de discapacidad” expresa.
Esta es una batalla más de la guerra que Jeisson Herney adelanta para reivindicar sus derechos, y los de todas las personas que como él, tienen alguna limitación para movilizarse.
“Neiva ha crecido bastante y falta mucho desarrollo para las personas en condiciones de discapacidad. Hoy se cuenta con rampas en toda la avenida La Toma, parte de la carrera Quinta y la ciclorruta sobre la carrera 16, pero el centro es imposible, no está diseñado para nosotros, corremos muchos riesgos. Hace tres años tuve un accidente de tránsito y me dejó una lesión en el cráneo, no grave pero fue un susto grande… ahora me desplazo en contravía para ver qué carro viene y tratar de esquivarlo”, asegura.
“Agradezco inmensamente por las rampas construidas en las entradas y en todas las esquinas de la empresa, ya tengo como movilizarme, sin obstrucciones ni barreras arquitectónicas, y también quiero agradecer por el baño que se construyó para las personas en condiciones de discapacidad. Yo sé que la gerente lo hizo teniendo en cuenta que hay un funcionario, solo uno, en condición de discapacidad que trabaja desde hace siete años por la empresa”, finaliza Jeisson Herney, quien agrega que no dejará de luchar por los derechos de las personas en condición de discapacidad, que como él, tienen los mismos derechos de cualquier ciudadano.
