Delegación laboyana, expulsada de Venezuela
80 personas de Pitalito, pertenecientes a una banda sinfónica del Valle de Laboyos fueron expulsadas de Venezuela mientras se disponían a participar de un encuentro internacional de bandas marciales. Un joven que vivió esa situación contó a DIARIO DEL HUILA cómo sucedieron las cosas: no les permitieron comer ni tomar agua y en el grupo iba una mujer embarazada.
Un delegación integrada por 80 personas entre ellos 21 menores de 14 años, 40 jóvenes entre los 18 y 20 años, entre ellos una joven de 19 años en estado de embarazo algunos de sus acudientes, padres de familia, y el director de la sinfónica de vientos de la Escuela Normal Superior viajaron en la mañana del pasado jueves desde Pitalito hasta la ciudad de San Cristóbal Venezuela para participar a un encuentro internacional de bandas marciales; habrían sido objeto de maltrato y abuso de autoridad por parte de funcionarios de migración en ese país.
Edwar Llanos, integrante de la Real Banda de Guerra de la Escuela Normal Superior le dijo a DIARIO DEL HUILA que fueron interceptados en hacia el mediodía del viernes anterior en el sector conocido como Peracal en territorio Venezolano, pese a contar con el acompañamiento de la misma Policía del Táchira, los agentes de migración los requirieron, inmovilizaron los vehículos en los que transportaban y detuvieron la delegación por más 10 horas, siendo objeto de malos tratos, no les permitieron comer ni tomar agua.
“Llegaron los de migración nos detuvieron, se burlaron de nosotros, no nos prestaban el baño, no podíamos comprar absolutamente nada, teníamos una niña embarazada no le pudimos dar ni agua siquiera”, aseguró el joven quien recuerda cómo los agentes de migración se burlaron de ellos cuando ya abordaron los buses para retornar a territorio colombiano.
“Nos aplaudían, agitaban las manos diciéndonos adiós, chao colombicos. Nos trataron como la peor basura, como animales”, dijo Llanos indignado.
Tenían un permiso especial
El profesor Alexánder Valencia Ramírez, director de la banda, comentó que la delegación no portaba pasaportes porque contaban con un permiso especial emitido por la Gobernación del Táchira por tres días, tiempo durante el cual se desarrollaría el encuentro internacional de bandas.
“Desafortunadamente tengo que decir que no fue la mejor experiencia, como teníamos la expectativa, fuimos víctimas de ese conflicto interno que tiene ese país vecino, dar gracias a Dios que nos encontramos bien, y preparándonos para nuestro regreso”, aseguró el líder del grupo.
Hasta la tarde de ayer la delegación se encontraba en el sector de la Parada en el municipio de Villa del Rosario Norte de Santander, lista para iniciar el retorno hasta la ciudad de Pitalito a donde se espera su llegada el día de hoy lunes en la mañana.
“Queremos agradecer la acogida colombianos en la frontera, nos permitieron hospedarnos en su hotel que nos lo dejaron a muy buen precio, teniendo como novedad que teníamos cancelados hoteles y comida allá en Venezuela, nos hemos visto un poco apretados en la alimentación de los muchachos”, expresó Valencia Ramírez.
A las 4:30 de la tarde de ayer la delegación se disponía a almorzar y luego sobre las 6:00 de la tarde iniciaron su retorno al Valle de Laboyos, con el agridulce de haber estado en Venezuela, un país en conflicto.
