Defensoría interpuso memorial para reactivar El Quimbo
Un nuevo recurso se interpuso con motivo de la reactivación de la represa El Quimbo. Esta vez, la Defensoría del Pueblo a través de un memorial, pidió que la represa entre a operar, en aras de que no se generen “graves afectaciones ambientales”.
La Defensoría del Pueblo pidió ayer al juez tercero penal de conocimiento, el cual lleva adelante la tutela interpuesta por el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Minas y Energía, que se prenda El Quimbo. La solicitud fue hecha a través de un memorial para coadyuvar dicha acción de tutela, la cual busca fallarse antes del próximo viernes.
El defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, argumentó que con una decisión favorable se evitaría “graves consecuencias que según diferentes instituciones podrían presentarse en el corto plazo para el ecosistema, el empleo, la salud humana y la economía de esa región”.
La represa de El Quimbo cesó sus operaciones el pasado diez de diciembre luego de que la Corte Constitucional anulara el decreto presidencial que le dio vía libre a la generación de energía en ese embalse.
La Defensoría aclaró que si bien es indispensable que para el funcionamiento de la represa se cumplan todas las exigencias de la licencia ambiental que fue otorgada a la hidroeléctrica, una situación extrema como la que vive actualmente el país requiere acciones inmediatas. La Defensoría explicó que la disminución histórica del caudal del río Magdalena y otros afluentes a causa del fenómeno de El Niño, podría convertirse en una amenaza ecológica y social.
Alerta por posibles enfermedades
La entidad advirtió que de no reabrirse la represa, los recursos hídricos estancados y con niveles mínimos se convertirían en amenaza no solo para las especies allí contenidas, sino también para la salud pública, pues debido a las altas temperaturas estás aguas estacadas podrían convertirse en focos de enfermedades como el dengue, el chikunguña, el zika y la fiebre amarilla. A propósito de este riesgo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya emitió una alerta.
“El represamiento de agua puede tener consecuencias para la piscicultura, para el mismo empleo, el factor generador de energía en un momento tan grave como el que vivimos, todas esas consecuencias son señaladas por instituciones especializadas en el tema”, indicó la entidad.
