De recolector a empresario cafetero
Pitalito es reconocido a nivel nacional e internacional por producir cafés especiales y de alta calidad. Todo por el empeño de pequeños y mediados caficultores que creyeron en la caficultura. Aquí la historia de un de estos quijotes.
Javier San Juan se inició como caficultor hace 35 años al lado de su señor padre Hermides San Juan en una pequeña finca ubicada la vereda Cabeceras sitio El Mosco, allí tenían 12 hectáreas que en parte fueron tecnificarla para la producción de café, gracias a la orientación de técnicos del Comité Departamental de Cafeteros.
Con el paso del tiempo San Juan se convirtió en propietario de la finca Bella Vista ubicada en la Vereda Villa Fátima del corregimiento de Bruselas a 17 kilómetros del sector urbano de la ciudad de Pitalito a una altura de 1600 metros sobre el nivel del mar con área total de ocho hectáreas, cinco las tiene cultivadas en café.
Este precio fue conseguido por su esfuerzo y el respaldo de su esposa Alcira Galíndez quien junto a sus hijas han sido un respaldo invaluable en su actividad como caficultor.
“Yo empecé como un caficultor tradicional produciendo café y vendiéndolo mojado, y al mejor postor, sin ningún tipo de proceso o valor agregado, inicie a renovar una caficultura antigua por una nueva bien manejada tecnificada y empecé a cambiar variedades”.
En su afán de aportarle al gremio, fue fundador del Grupo Juvenil Cafetero, después conformó la Asociación de Café Andino. Estando como vicepresidente de esa organización, en el año 2005 recibió la invitación para participar en el concurso Taza de la Excelencia en Colombia.
“Qué era eso, (…) no sabíamos. Yo tenía los cafetales muy jóvenes y la producción no me alcanzaba para participar en ese concurso. Entonces motivamos a don Ricaurte Hernández, (asesinado violentamente en su finca cafetera) para que participara en esta convocatoria y se convierte en el primer ganador de la Taza de la Excelencia siendo nosotros directivos de la asociación”.
San Juan en el 2006 aumenta la producción del grano con un promedio 20 cargas de pergamino seco por hectárea, factor rendimiento del 87-88 taza limpia. El café de esta finca participó en los concursos Taza de la Excelencia en los años 2006, 2007 y2008 logrando quedar siempre entre los mejores 50 lotes; y en el año 2009 recibió el premio de subcampeón; concursos que le han otorgado gran imagen y proyección al caficultor quien logro participar en ferias internacionales, en EE. UU. en Seattle y en junio de 2009 participó en la primera feria de Londres en Inglaterra.
“Nunca me había subido en un avión, y tener estas experiencias que para mí han sido muy bonitas de estar en otros países, relacionándome directamente con compradores de microlotes de café y conocer el arte de preparar bebidas y productos a base del grano. Al regreso de Inglaterra llegué motivado el montar mi primera tienda San Juan Bocafé en el año 2009”.
Hoy Javier y su familia además de producir café especial y de alta calidad cuenta con cuatro riendas tiendas de café, sus visitantes se pueden deleitar una deliciosa taza de café, o disfrutar de más de 30 bebidas especiales: dulces, las tortas, los arequipes y cortados, también pueden llevar el café tostado y molido listo para preparar entre otros souvenires.
“Mi anhelo es continuar produciendo el mejor café, y continuar fortaleciendo la red de tiendas San Juan Bocafé, con la apertura en Florencia, Neiva, Bogotá, y a largo Plazo basquearemos incursionar en el exterior”, dice.
Gracias al respaldo del Gobierno Nacional a través del Fondo Emprender logró comprar maquinaria para el tostado y maquilado de café a gran escala. Según cuenta el caficultor inicio tostando una arroba del producto y en la actualidad tiene la posibilidad de tostar ochocientas libras mensuales.
“Parte del café producido en la finca, es vendido con valor agregado después de ser procesado en sus tiendas o por encargo, el resto de comprado por empresarios de EE. UU., Japón, Tailandia, Noruega, España”, agrega.
¿Cuál es la fórmula?
Para producir un café especial de alta calidad, se conjugan diferentes factores que son los encargados de darle a la almendra del grano las especificaciones que finalmente se encuentran en taza.
“Para producir café especial se necesita: el clima-estar en una buena altura, análisis de suelo, excelentes prácticas de cosecha desde la recolección hasta el secado, todo un proceso que tiene que ser amigable con el medio ambiente”, destacó San Juan.
