Controversia por presunta contaminación en corregimiento de Río frío de Rivera
Habitantes del corregimiento de Río frío denunciaron que las operaciones de producción de la pesquera ExportPez están contaminando sus quebradas y dejan malos olores. Directivas de la empresa aseguraron que cumplen con todas las exigencias de la ley. La autoridad ambiental tiene la última palabra.
La comunidad del corregimiento de Río frío, zona rural del municipio de Rivera (Huila) denunció que presuntamente, la planta procesadora de pescado ExportPez, vecina del sector, estaría contaminando las fuentes hídricas y el entorno ecológico de su territorio. Directivas de la empresa desmintieron tal situación, asegurando que cumplen con todos los estándares de calidad que exige la norma fitosanitaria para el procesamiento de su producto. DIARIO DEL HUILA recorrió tanto la zona donde se presenta la contaminación, como las instalaciones de la planta, con miras a evidenciar lo que sucede de un lado y del otro.
La quebrada La Garcita estaría contaminada con vertimientos residuales, salidos de la plata de procesamiento, según denunció la comunidad.
Un recorrido a la zona
A la caminata por senderos abruptos y vegetación espesa, DIARIO DEL HUILA fue acompañado por un grupo de habitantes del corregimiento, quienes afirmaron que hay vertimientos que contaminan algunas de las fuentes hídricas de la zona. Uno de los acompañantes fue Carlos Calderón, habitante de Río frío, quien aseguró que con la actividad de la planta se estaría perjudicando a la comunidad.
Jorge Eliecer Garzón, Carlos Calderón, José Eugenio Escobar y Rubiel Lozada, habitantes de Ríofrío, denuncian la presunta contaminación de las aguas y los malos olores.
“Ellos están contaminando las aguas de las quebradas, los peces y el ecosistema en general. Con eso, se trae mucho mosquito, muchas larvas, los que son perjudiciales para la salud de los habitantes de la vereda”, dijo. De esta situación, hay por lo menos 250 familias afectadas, aseguró.
“La planta nos está afectando”
Jorge Eliécer Garzón, otro de los habitantes del sector, denunció que no solo habría contaminación a las aguas. Dijo que los olores que provienen de la planta también los está afectando. “Queremos denunciar la hediondez que nos está afectando el caserío y las aguas sucias que caen a río. También hay agua puerca que nos tira allá y con residuos del pescado que huele muy feo. Cuando ventila, sentimos esa hediondez muy verraca. Eso es todo el tiempo. Esa situación la vivimos hace ya 10 años… creería yo. Eso es de noche, de día, a todo momento”, relató el campesino.
En los contornos, se avizoran aves de rapiña, los cuales alertan a la comunidad.
Las quebradas de la zona
Durante el recorrido con la comunidad, DIARIO DEL HUILA conoció las quebradas La Garcita, El Cogote, Las Mercedes y El Iguá. Según Yolanda Cedeño, habitante del sector y vecina de la planta, la quebrada La Garcita estaría contaminada con vertimientos residuales salidos de la plata de procesamiento. “Donde estamos es la quebrada El Cogote y la que trae el agua sucia es La Garcita. De ExportPez sacan el agua sucia por una tubería y la botan donde empieza la pared del matadero”, resaltó la señora.
Según la comunidad, estas aguas provienen de la planta de procesamiento ExportPez.
Además de ello, Rubiel Lozada, otro habitante del sector y denunciante, aseguró que las operaciones para el procesamiento del material sobrante del pescado lo hacen a la intemperie. “Lo que botan como las vísceras del pescado y otras cosas que no sirven, lo utilizan para procesar alimento para el mismo pescado. Pero lo que pasa es que eso lo deben hacer tecnificadamente y no como lo están haciendo: a la intemperie; y es lo que produce el mal olor. Incluso, donde trabajo se pone imposible respirar. Hay eventos que los suspenden por la presencia de esos olores”, dijo el señor.
Los líderes de esta comunidad cuentan ya con 120 firmas de los pobladores que respaldan la denuncia.
Algunas gestiones
Para alertar a las autoridades de la situación, Rubiel Lozada dijo que están recogiendo firmas de toda la comunidad para llevarlas a las autoridades ambientales y que estas evalúen lo que sucede con la planta. “Estamos recogiendo firmas de la comunidad para eso, para pasarlas a donde sea posible a ver cómo nos resuelven esa situación. Tenemos ya unas 120 firmas aquí, pero aún falta mucha más comunidad que nos va a firmar para esa gestión”, subrayó el lugareño.
Comunidad de Ríofrío denuncia con fotografías en mano la suciedad en sus fuentes hídricas y presencia de malos olores.
José Eugenio Escobar aseguró que la situación la llevan desde hace 10 años. “Hemos también tomado fotografías a color para mostrarles a las autoridades de salud pública y ambientales la contaminación de las aguas y la situación que tenemos de malos olores. Lo cierto es que estamos bregando a ver cómo nos quitan esta situación, porque nos están enfermando a la comunidad. Usted pasa por la carretera nacional y todo el mundo que pasa tiene que taparse la nariz porque no se aguantan”, dijo.
“Yo lo hago tecnificadamente”
Por su parte, Manuel Macías, gerente de la planta procesadora de pescado ExportPez, dijo que tales señalamientos son completamente falsos. En sus 17 años que lleva con la empresa, ha sido la primera vez que le hacen tales denuncias. Macías aseguró que posiblemente los malos olores a los que hacen referencias los habitantes del sector pudieron haber sido los generados los días 13, 14, 15, 16 y 17 de febrero en los que se le hizo limpieza a la planta de tratamiento de aguas residuales, procedimiento que se hace dos veces al año.
Durante la operación, el agua que sobra del lavado y procesamiento del pescado baja por un sistema de canales. Estas aguas son finalmente depositadas en los tanques de la planta de tratamiento de aguas residuales, según explicó el gerente de la empresa.
Las directivas de la empresa enviaron cartas a todos los vecinos de la zona para alertar de los malos olores que por esos días irían a sentir. El procedimiento de limpieza consiste en extraer los lodos que quedan en el fondo de los tanques. El procedimiento que se hace con un vehículo vactor, el cual succiona los residuos del fondo de los contenedores y tanques de la planta de tratamiento. Este procedimiento se hace una o dos veces en el año, según lo exige la norma.
“Nosotros le enviamos carta al Club Campestre, al Fondo Ganadero del Huila, a la Fundación Universitaria, al Colegio Cooperativo Campestre, a Ceagrodex, a Contegral, a la Alcaldía de Rivera, a la CAM y por supuesto, a la Junta de Acción Comunal del corregimiento de Río frío a manera de disculpa por los malos olores que se iban a presentar por esos días. Pero eso es solo una vez cada semestre, porque nos toca hacerle limpieza a los tanques”, explicó el gerente.
Recorriendo la planta
DIARIO DEL HUILA, en compañía del gerente, visitó la planta de procesamiento de pescado ExportPez. Allí, Macías explicó cada una de las operaciones empleadas para el tratamiento, tanto del agua residual que sale de los diferentes procedimientos industriales, como del destino que le dan a cada uno de los demás residuos en el procesamiento del pescado.
En compañía de Manuel Macías, gerente de ExportPez, DIARIO DEL HUILA recorrió cada uno de los procedimientos que se adelantan en esta planta para la producción de filete de pescado.
Durante el proceso de producción del filete, los pescados llegan en unos vehículos cisterna vivos a una dispensadora. De allí, son llevados a una máquina, la cual los sacrifica para su posterior corte y limpieza. En este procesamiento se utilizan diariamente entre 30 o 40 toneladas de pescado, de las cuales salen como residuos sobrantes 19% en esqueletos, 12% en vísceras, el 7% son cueros y 3% en escamas. Solo el 33% de todo el pescado es lo que realmente ExportPez comercializa, explicó Macías.
Y de este trabajo también se generan residuos líquidos, los cuales son usados para la producción de otras unidades productivas. Semanalmente se producen siete toneladas de aceite de pescado, el cual es usado para la producción de alimento para animales y otras labores agropecuarias.
Sistemas de filtrado
Durante el procedimiento, el agua que sobra del proceso de lavado y procesamiento del pescado baja por un sistema de canales, los cuales están adecuados con material filtrante y llegan a un sistema de tanques anaeróbicos. En este procedimiento de filtrado del agua residual, se usan dos trampas atrapa grasas y tres sistemas de filtros de flujo ascendentes.
En este procedimiento de filtrado del agua residual, se usan dos trampas atrapa grasas y tres sistemas de filtros de flujo ascendentes.
Estas aguas, una vez filtradas por este sistema, son finalmente depositadas en los tanques de la planta de tratamiento de aguas residuales. Allí se depositan unas bacterias, las cuales son encargadas de acelerar el proceso de descomposición de los sedimentos que puedan haber quedado en el agua.
Y como si fuera poco, el filete de pescado pasa por un proceso de control de calidad. Para ello, la planta cuenta con un laboratorio en donde se extraen diariamente hasta 10 muestras por cada lote de pescado para evaluar la calidad del producto. “Allí hay un equipo profesional que evalúa que los pescados y el producto como tal no llegue con salmonela u otros agentes contaminantes”, subrayó.
“Los residuos del proceso de producción del pescado se depositan en costales en una bodega, de la cual los sacan en un camión para otro destino, con todas las medidas fitosanitarias”, explicó el gerente.
Frente a las denuncias hechas por la comunidad de este corregimiento, dijo el empresario que este tipo de controles desvirtúan lo denunciado. “Aquí llegan estudiantes de universidades y del SENA a conocer y aprender de nuestros procesos, pues cumplen con las condiciones y las exigencias de la ley. Nuestra empresa es considerada una experiencia demostrativa, incluso a nivel nacional”, puntualizó.
ExportPez es una de las más grandes exportadoras de filete de pescado del país. En estos momentos, la planta genera por lo menos 250 empleos directos, principalmente a los mismos habitantes de Río frío. Solo le queda a la misma autoridad ambiental evaluar esta situación.
