Con la procesión del Domingo de Ramos, arrancó la Semana Santa
Con la solemne procesión del Domingo de Ramos, ayer se dio inicio a la Semana Santa en la iglesia Católica. Los neivanos la recibieron con la eucaristía presidida por monseñor Froilán Casas. Del parque Santander a la Catedral Inmaculada Concepción se recordó la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
“Cuando llegaba a Jerusalén para celebrar la pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un burrito y lo montó. Antes de entrar en Jerusalén, la gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso, tal como acostumbraban saludar a los reyes”, con esas palabras se recordó la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, y ayer los neivanos la conmemoraron con la procesión de la bendición de los ramos y que tuvo lugar en el atrio del templo Colonial del parque Santander hasta la Catedral Inmaculada Concepción.
"Bendito el que viene en nombre del Señor, hosanna en las alturas, decían las personas que le dieron la bienvenida al Señor y lo recibieron palmas, alabándolo. Hoy demos la bienvenida a nuestros corazones”, expresó monseñor Froilán Casas, obispo de la Diócesis de Neiva durante la bendición de los ramos que los fieles católicos llevaron para acompañar la procesión hasta la Catedral.

Y monseñor recordó en la homilía, “entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y lo recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole hosanna que significa viva. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían, es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea. Esta fue su entrada triunfal”.
En Neiva ya se vive la Semana Santa
En los diferentes templos de la ciudad de Neiva se realizó de la misma manera la procesión y bendición de los ramos, durante la Semana Santa, varias actividades religiosas se llevarán a cabo, los fieles católicos recordarán la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

El obispo de la Diócesis de Neiva junto con los sacerdotes, atenderán todos los días las confesiones, realizarán obras como visitar a los presos, ir a los ancianatos, tener encuentros con los niños, jóvenes y adultos, estarán en oración continua y guiarán a los fieles hacia la reflexión del significado de la Semana Santa.
“La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas, esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén”, dijo el obispo en su homilía que recordaba lo importancia de vivir en paz la semana.
Una semana para reflexionar
Y agregó, “fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte. Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén”.
En la Catedral Inmaculada Concepción, el Lunes Santo se realizarán Eucaristías y los sacerdotes junto con el obispo realizarán confesiones, el Martes Santo se llevará acabo la Misa Crismal donde el clero en pleno de la Diócesis de Neiva se reunirán y monseñor Froilán Casas bendecirá los santos oleos y los presbíteros renovaran sus promesas sacerdotales.
Monseñor culminó la misa de Ramos con tas palabras, es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas, debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo, decir que viva mi Cristo, que viva mi rey. Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida”.

