Casa del Folclor: 20 años de un legado gastronómico y cultural del Huila
Lo que inició como un proyecto, hoy y pese a las dificultades se ha consolidado como un proyecto familiar en donde perdura el amor por el folclor, raíces y costumbres del departamento del Huila.
Hoy hace 20 años, Ulises Charry inició su proyecto de restaurante, una iniciativa que arrancó con paso firme el 8 de junio de 1996. Él, en su calidad de folclorista y de gran gestor cultural de renombre en el departamento del Huila, siempre tuvo la idea de tener un negocio en donde la gastronomía y cultura opita convergieran; ahí se puede decir que se cimentaron las bases de lo que hoy es La Casa del Folclor.
El nombre del conocido restaurante que es visitado a diario por propios y extraños, surge del amor que siempre la familia Charry a expresado por el folclor, no en vano en estos 20 años el sitio en el cual predomina la decoración típica de los elementos más representativos de la cultura huilense, ha sido epicentro de eventos culturales que mantienen viva esa riqueza folclórica, gastronómica y cultural de un departamento que este año llega a sus 111 años de fundación.
“Acá, en la Casa del Folclor existe el horno de leña, la palmicha, el sombrero de palma de iraca y rabo ’e gallo; los meseros se visten con el traje de típico y todo tiene que ver con el folclor del Huila; hasta en la ambientación musical predomina todo ese acervo musical del cual Ulises Charry, con sus rajaleñas, interpretaciones de cuerda y la música campesina autóctona, ha sido protagonista en sus años de existencia”, dice Víctor Charry Olarte, gerente de la Casa del Folclor.
La rica gastronomía opita
Sin lugar a dudas, cuando se quiere probar un plato típico de la región, uno de los lugares por excelencia es La Casa del Folclor; allí el viudo de capaz, viudo de bocachico y el asado huilense son los tres platos típicos que el comensal puede encontrar en cualquier momento, claro está que la carta es variada en otros productos, pero los mencionados anteriormente son los sugeridos de la casa y los que por años han reinado en el lugar.
La sazón y posterior preparación de los mismos llevan en sí parte de los secretos de lo que es la gastronomía opita, y eso es lo valioso y que ha posicionado a La Casa del Folclor en sus 20 años de fundación.
Una labor titánica
Dada su edad y en consenso con la familia, el relevo generacional de asumir las riendas del negocio recayó desde hace 11 años en Víctor Charry Olarte, hijo del afamado folclorista. Víctor, desde que asumió, se fijó metas concretas de modernización tecnológica, de mantener viva la fama gastronómica del lugar y por supuesto aportar su granito de arena en el desarrollo de la región con la generación de empleo.
“Cambiamos de equipamiento de cocina para hacernos más efectivos y en cuanto al personal, no hemos cambiado mucho; generamos unos 24 empleos directos y de 10 a 12 indirectos en temporada de festividad, que es cuando hay más afluencia de público”, indicó Víctor.
Reconoce que ha sido duro mantener una empresa que ya cumple 20 años, dada la competencia que hoy existe en la ciudad; pero siente la satisfacción de que son reconocidos por propios y extraños como uno de los restaurantes en donde se puede encontrar en cualquier época o día del año, el tradicional asado huilense.
Así mismo, Víctor hace extensivo su agradecimiento a los proveedores, clientes y el sistema financiero porque en dos décadas de trabajo ininterrumpido han creído en este proyecto que se ha consolidado con el paso de los años.
