Ataque sistemático al cuerpo de agua río Las Ceibas
De manera tardía tratamos de reflexionar procurando inventariar lo perdido porque nos vemos agobiados por las fuertes y prolongadas sequías que disminuyen y encarecen la producción de alimentos.
BERNARDO ALFONSO CASAS OLAYA
Diario del Huila, Neiva
Escogieron nuestros privilegiados antecesores, este hermoso valle, circundado por tres ríos integrados a unos sistemas de fuentes hídricas, dada su condición de confluyentes al valle del Rio de la Magdalena, derivados de diversas pendientes que se desprenden de la Cordillera Oriental con una gran riqueza ecosistémica.
Este retrato de aproximadamente 404 años empezó a desvanecer a partir de los años 60 del siglo anterior, por causa de la implantación del espejismo industrial petrolero, por el imprevisto crecimiento poblacional acompañado de unas prácticas depredadoras que se apalancaron en una débil legislación con una fuerte presencia de la corrupción en cabeza de un buen número de astutos líderes gremiales, casta política y ordenadores de entidades públicas de regulación y control quienes fallaron técnica y moralmente, acordando tarifas para permitir lo prohibido.
De manera tardía tratamos de reflexionar procurando inventariar lo perdido porque nos vemos agobiados por las fuertes y prolongadas sequías que disminuyen y encarecen la producción de alimentos, por los racionamientos en los suministros de agua potable y energía eléctrica, por los costosos impactos urbanos derivados de mal manejo de los suelos superficiales y subyacentes y por la presencia de las más altas temperaturas que se tenga noticia a partir de la existencia de los instrumentos de medición. Esta infundada arrogancia y la falta de planificación para nuestros planes de desarrollo, no solamente castiga a la actual población; además, condena a las generaciones futuras quienes contarán en el avance del tiempo con menores recursos para sostener a una mayor población cada vez más consumista.
De manera temeraria las industrias extractivas minero energéticas han agotado y contaminado aguas subterráneas y superficiales mediante el manejo de elementos aceitosos y radioactivos en procesos no convencionales sin control cuantitativo ni evidencias cualitativas; enmarcados en modelos económicos donde la relación beneficio / costo no demuestra favorabilidad alguna en el mediano y largo plazo, por la pérdida para siempre de invaluables recursos naturales.
Con recursos aproximados a $30.000’000.000 dispuestos por la Presidencia de la República para la mitigación al impacto de las víctimas de la ola invernal, contra todo precepto de diseño hidráulico, ambiental y estético se cimentaron unas tapias de concreto reforzado y colectores de aguas negras paralelos al eje longitudinal del cauce del Rio las Ceibas con reducción amenazadora de la sección hidráulica del rio, pues pone en altísimo riesgo la estabilidad de la totalidad de los puentes vehiculares aferentes en un evento de máxima avenida para un periodo de retorno de cincuenta años prevista en los estudios hidrológicos. Las condiciones hidráulicas en los puentes se modificaron sin consultar a sus diseñadores quienes avalaron los cálculos con su firma y matricula profesional, las afectaciones prediales no se resolvieron antes de iniciar las obras y a simple vista no existen evidencias del beneficio por la cuantiosa inversión del Parque Ronda Rio de las Ceibas donde no existe parque y tampoco algún ente de control eficaz quien lo ronde. El proyecto ha sido coordinado por tres administraciones municipales de Neiva, pero sorprende como la Secretaria de Medio Ambiente se queja ante los medios de prensa por el comportamiento hidráulico que permite una elevada sedimentación, sin solución económica a la vista.
El odiado y mutilado Rio de las Ceibas, ha soportado un organismo parásito que literalmente lo ha desangrado durante 24 horas de todos los días de sus cincuenta y cuatro años de existencia, para facturar un escaso 40% de lo captado, conducido y tratado como si fuese potable; lo transforma en residual y sin escrúpulo alguno le vierte superficialmente al Rio Magdalena 1.2 m3/seg, sin hacer una retribución adecuada en protección de la cuenca, reforestación, obras de protección geotécnica, mitigación del impacto ambiental ni tratamiento residual. Más allá de la multa diaria que paga a la CAM por contaminación al Rio Magdalena y como si fuese poco, tal uso y abuso; sin explicación alguna se apropian de su nombre para aplicárselo como nueva razón social de este organismo que no resuelve para adelantar una digna liquidación o una reestructuración eficaz, que de manera forzada la ciudadanía neivana seguimos esperando dado su cuantioso impacto económico.
Si este fallido modelo cultural que vivimos no es modificado de inmediato, su catastrófica propagación rápidamente permitirá un colapso que debe ser menguado a partir de una propuesta para el cambio de conciencia inducido por la educación pública y privada mediante el establecimiento de una auténtica cátedra de vida, reglamentada, que nos conduzcan a la protección de todo elemento vivo, dirigida a los niveles de la primera infancia y hasta los de tercera edad con seguimiento y con incentivos para privilegiar las mejores prácticas de sostenibilidad. La siguiente propuesta consiste en la implementación de acciones legales que eviten la afectación de las aguas subterráneas que conforman el gran reservorio existente en los estratos subyacentes del valle de Neiva y que garantizaría la vida para su futura área metropolitana. En la actualidad, estos acuíferos están siendo amenazados por el licenciamiento de bloques que las Agencias Nacionales en el gobierno central subastan y adjudican para la extracción petrolera utilizando procedimientos de fracturación hidráulica de rocas; así mismo, por la destrucción de los cuerpos de recarga hídrica que ya no podrán captar y aportarle sus aguas lluvias y de escorrentías superficiales al citado reservorio.
PD: extraordinaria concurrencia al foro convocado por la tertulia El Botalón el pasado martes 19: Cuerpo Ecosistémico del Rio Las Ceibas con la participación de los destacados académicos Mateo Trujillo Segura - presidente del Concejo de Neiva, Leyla Rincón Trujillo – concejal, Aldemar Macías Tamayo - Secretario de Educación Municipal, Gloria Amparo Gutiérrez – Secretaria de Medio Ambiente Municipal, Víctor Trujillo Peralta – Presidente Comité Cívico Pro defensa del Rio Las Ceibas, Dr. Javier Roa Salazar – Director del Programa de Opinión Emisora Neiva Stereo; con sustentadas expresiones y demostraciones de compromiso. Inexplicada ausencia de invitados previamente confirmados: la CAM, Planeación Municipal y EPN.
