“Este país tiene ‘Récords Guinness’ en encubrir el asesinato de líderes”
Con el propósito de dar a conocer detalles del libro de Alberto Donadio donde se dan a conocer reveladoras contradicciones frente al caso del asesinato del exministro Rodrigo Lara Bonilla y que permitió reabrir la investigación, DIARIO DEL HUILA y Caracol Radio, quisieron ofrecer un debate especial frente a esta investigación.
Con la presencia de personalidades cercanas al periodismo, la investigación y la crítica como Marcos Fabián Herrera, Jorge Eliécer Peña Artunduaga, Aníbal Charry y por supuesto Alberto Donadio, se dio el debate organizado por DIARIO DEL HUILA y Caracol Radio, en el cual se resaltó el papel que jugó el narcotráfico, los establecimientos y las fuerzas de seguridad en el asesinato del exministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, hace más de 30 años.
El libro ha tenido una gran importancia en el caso de Lara Bonilla y con base a las nuevas pruebas que han salido a la luz pública, se ha permitido reabrir el caso y así conseguir que se esclarezcan los hechos que enmarcaron una tragedia que afecto a toda Colombia.
Marco Fidel Yukumá: maestro, el país entero está a la expectativa de los nuevos rumbos que pueda tomar la investigación de la muerte de Rodrigo Lara Bonilla a partir de las revelaciones que usted hace que se conocen en el libro y que han provocado un revuelo no solo en la opinión pública sino en las instancias judiciales.
Alberto Donadio: Así es. Tengo que decir antes que todo que el libro que pude escribir gracias a la intervención y del representante Rodrigo Lara Restrepo, hijo del doctor Rodrigo Lara Bonilla. Él fue la persona que solicitó al doctor Máximo Duque, director de Medicina Legal, el dictamen para analizar las pruebas y yo pedí el expediente por el asesinato desde el año 1995 hace muchos años, el cual conozco perfectamente y la investigación, pero desafortunadamente no había tenido quién con autoridad y experto como médico forense me diera un contexto para escribir el libro y gracias a la gestión de Lara Restrepo quien ha venido hace muchos años insistiendo en la Fiscalía para que se abra la investigación y ha logrado que el crimen sea declarado de lesa humanidad debido a las pruebas claves que yo tenía, lo que ha permitido reabrir la investigación con el fin de esclarecer los hechos.
En las investigaciones no tenemos sino solo los dictámenes, no había testigos, no tenemos ninguna fuente de investigación, era un terreno oscuro no construido en Bogotá. Toda la información que ha conocido la opinión pública y la información que tienen los expedientes de Medicina Legal vienen de los escoltas del ministro, de su chofer, que dicen que vieron los hechos.
En su momento lo que dijeron estas personas y fue aceptado dentro de la investigación, fue que apareció una moto por el lado derecho del ministro y que empezó a disparar. Lara Bonilla quedó herido, ellos lo llevaron a la casa, luego hacen trasbordo y lo llevan a la clínica donde ya llega sin signos vitales, el más grande que ha hecho el doctor Máximo Duque a la investigación y que ha permitido que la Fiscalía le dé un nuevo giro a la investigación es que él dice que hay unas pruebas técnicas en el expediente y más exactamente en la necropsia que no casan con el testimonio de los escoltas, donde ellos dicen que hay solo un atacante, un sicario que iba de parrillero en una moto y que ese sicario dispara por el lado derecho del vehículo y efectivamente hay una serie de disparos que entran en el cuerpo del ministro con orificio de entrada por el lado derecho y salida por el lado izquierdo.
Pero también hay en la necropsia un disparo que tiene orificio de entrada por la parte izquierda del pecho y orificio de salida en una trayectoria ascendente por la axila. Si al ministro le disparan y lo mata un solo atacante en una solo moto por el lado derecho del vehículo, ¿cómo se explica que en el cuerpo de Lara Bonilla hay un disparo por el otro lado?
Carlos Andrés Pérez: ¿Es decir que se presume que le dispararon dentro del vehículo?
Exactamente, entonces el doctor Máximo Duque en su dictamen que está publicado en su integridad en el libro, dice “la única manera de entender estas discrepancias entre los hechos técnicos que constan en las fotografías y la necropsia es la hipótesis y es que el carro estaba detenido, no como dicen los escoltas, los cuales lo detuvieron para permitir que el ministro fuera asesinado a quema ropa y hay un hecho que descubre el doctor Máximo y es de mucha importancia nunca antes visto, en la foto del carro muestra que la puerta del lado donde estaba sentado el ministro, no tiene un solo impacto de bala, entonces si están disparando por ese lado cómo se quiebra la ventanilla pero no hay una sola perforación en la lata.
Luego, el gran misterio también es que cómo en este atentado el chofer, Domingo Velázquez, sale ileso si se supone que él iba manejando el carro a 70/ 80 kilómetros por hora como dice el dictamen y la moto a la misma velocidad, el sicario disparando a la loca para matar al ministro como no sale herido y el escolta con una leve herida que se la curan en la clínica.
Marco Fidel Yukumá: maestro, ¿al ministro lo llevaron primero a la casa y luego a la clínica para que muriera? ¿O qué pasa?
Ese es otro de los enigmas del caso, porque obviamente él iba para su casa, faltaba una muy poca distancia para llegar, él había incluso llamado por el teléfono del carro a ver si Miriam, su esposa, había llegado; ella no estaba y habló con Oliva Andrade que era la empleada y aunque ya estaban por llegar no tiene que sentido que llevaran al ministro a la casa, esa es otra decisión que no tiene explicación. Luego de esto lo pasan a otro carro de un escolta y lo llevan a la clínica, donde ya llega Nancy Restrepo y se entera de lo sucedido, pero este es otro punto que no se investigó en su momento.
En el expediente sí queda muy clara la participación de Pablo Escobar como persona que organizó el crimen, los sicarios eran de Medellín, fueron contratados allá, se sabe que los jefes Escobar, Pinilla y El Chopo, los contrataron, hicieron varios viajes para verificar el crimen pero las contradicciones en cuanto al papel de los escoltas no fueron esclarecidas pese a que desde el primer momento y esas contradicciones surgen porque todos los escoltas dicen que el carro continuó la marcha, pero hay un solo escolta que dice lo contrario y es que el carro estaba detenido y que la escolta de atrás paró y dijo que el ministro estaba recostado sobre el lado izquierdo.
Marcos Fabián Herrera: Alberto pero, ¿son todas esas circunstancias de tiempo, modo y lugar que a su juicio el expediente deliberadamente omite?
Sí, hay dos o tres ocasiones en las que el proceso se debate en audiencias públicas y es conocido por magistrados de la sala penal del Tribunal Superior de Bogotá por apelaciones y hay varias ocasiones en las que las providencias judiciales, al hacer un recuento de los hechos, citan el testimonio fundamentado del chofer (Domingo) y el del escolta que viene atrás y lo citan entre comillas y no reparan la contradicción aberrante que hay entre los dos.
Carlos Andrés Pérez: ¿es decir que ha habido un interés en ocultar la verdad?
Yo creo que si hacemos una interpretación benévola de los hechos es posible que por el impacto que causo en el país la muerte de Rodrigo Lara Bonilla, todo el país entendió inmediatamente quién lo había ordenado matar. El doctor Tulio Manuel Castro, juez investigador y que fue asesinado al año siguiente por Pablo Escobar, hizo una labor muy meritoria de establecer sin lugar a duda como fue la participación y planeación por parte de Pablo Escobar sí es posible si hacemos una interpretación no malévola sino benévola, que sin mala intención hayan pasado por alto todas estas incongruencias que encontramos, pero si pasó algo más ese es el propósito de que se abra nuevamente la investigación.
Aníbal Charry: lo primero que tendríamos que resaltar es el hecho de mayor gravedad: primera necropsia donde entonces podría uno deducir que comienza el proceso de encubrimiento de la verdad sobre el asesinato de Rodrigo Lara Bonilla, que cómo es que el doctor Duque ahora descubre algo que pudo haber sido detectado y descubierto con la primera necropsia, ¿qué lectura tiene usted de eso? ¿El encubrimiento del crimen empieza por la parte judicial?
La necropsia se hizo esa noche y la madrugada sobre las 10:00 y las 3:00 de la mañana, no solamente estuvo el médico que la practico sino que estuvieron otros médicos legistas de medicina legal entre ellos uno que hace 20 años fue la persona que me puso a mí sobre la pista de este expediente estuvo también el vice procurador general de la nación y la necropsia es verás, el registro de que muestra el cuerpo del Ministro está en esa acta de necropsia, lo que no se hizo fue contrastar o comparar ese resultado que es inobjetable con la versión de los escoltas porque ese era un paso fundamental para establecer y ratificar si ellos estaban diciendo la verdad y eso no se hizo.
Jorge Eliecer Peña: yo tuve la posibilidad de publicar hace 10 años un primer libro sobre Rodrigo Lara Bonilla que titulé a “Rodrigo Lara lo dejaron solo” y luego publique “266 días para morir” que es la época desde que llegó al Ministerio hasta que lo mataron; fuera de eso se publicaron libros de Rubén Ordóñez y Álvaro Carrera, la memoria del Congreso como senador Rodrigo en la época desde Turbay, hemos contado la vida del ministro, su paso desde que llegó a la Alcaldía de Neiva, al Concejo, Asamblea, Senado, vida diplomática, académico, para nosotros ha sido un boom realmente porque cuando llegamos a la parte del crimen. Yo no soy analista, nos hemos basado en lo que dijeron los escoltas, pero usted rompe esquemas contando las cosas de otra manera.
Usted tiene razón en eso y como ha pasado tanto tiempo se dio por aceptada y recibida la versión de los escoltas, no había otra manera de pensar y decir que los hechos fueran distintos, dentro de la investigación la fiscal del juzgado dice: en un momento no se puede admitir la hipótesis de que hubiera otros atacantes porque los escoltas dicen que no hubo sino uno, lo que significa que les creyeron a ciegas a ellos. Por lo tanto es difícil aceptar que la historia real es la verdadera.
Carlos Andrés Pérez: indudablemente resulta sorprendente esta versión. En este momento es un hecho cierto que fue asesinado, que el Cartel de Medellín estuvo detrás de su muerte. De confirmar la hipótesis y confirmarse ya la teoría del caso, la forma como murió, yo pregunto, doctor Charry, ¿qué consecuencias penales va a generar esto por que en principio serían unas consecuencias penales, si las hubieran, han pasado 32 años y en Colombia la acción penal se extingue a los 20 años, qué sucedería con los responsables que estén vivos?
Aníbal Charry: Yo siempre he sostenido desde el mismo momento que asesinaron a Rodrigo Lara que fue una conspiración y una alianza siniestra de narcotráfico, políticos y miembros de las fuerzas de seguridad que lo han hecho junto con el paramilitarismo porque cuando asesinaron al ministro ya estaban en auge todas estas alianzas criminales y fueron los que terminaron entonces asesinado a Lara. Y cuando dicen que lo asesinaron miembros del DAS o sea los escoltas no se me hace raro. Para mí, no solo hubo participación oficial del asesinato de Lara sino que más bien fue un crimen del establecimiento podrido y siniestro que ha asesinado a nuestros más destacados líderes desde el asesinato de Rafael Uribe Uribe.
Marco Fidel Yukumá: ¿en este momento hay voluntad política para establecer que realmente ese crimen se cometió en esas circunstancias?
Aníbal Charry: Este crimen es declarado de lesa humanidad no prescribe, pero nosotros sabemos quiénes asesinaron a Rodrigo Lara Bonilla, digo el establecimiento podrido que tenemos, pero ya identificar después de tantos muchos años plenamente a los actores intelectuales entre esos varios miembros de la parte política que algunos estará vivos que seguramente participaron en el crimen, ojalá entonces eso pueda servir para que lleguemos allá, pero el estado colombiano he tendido a encubrir estos magnicidios. “Este país tiene Guinness récords en encubrir el asesinato de líderes a través de la historia”.
Marcos Fabián Herrera: maestro, ¿hace cuánto tiempo que una investigación periodística no era avalada por los estamentos judiciales?
Aníbal Charry dijo algo histórico y acertado e incuestionable, yo creo lo mismo que él cree. Hay muchas cosas que yo no pude decir antes porque las personas que me dieron la información eran funcionarios públicos, hasta que hace tres años me enteré que Rodrigo Lara Restrepo estaba buscando el expediente y a través de un amigo en común me enteré y hablamos, le cuento la historia y le entrego pruebas fundamentales y con base en esto nos ayudamos para terminar la investigación.
Carlos Andrés Pérez: maestro Donadio, en estos días a través del resurgimiento del tema, el representante Rodrigo Lara Restrepo ha llegado a señalar a un periodista huilense que en su momento trabajaba en El Espacio, Édgar Artunduaga, también como responsable de este asesinato, ¿usted por qué cree que se señala al periodista huilense?
Hay que recordar que hubo dos procesos muy importantes a nivel judicial pegados del cheque de Evaristo Torras. Ese proceso lo llevaba el juez Julián Rojas y hay piezas de ese proceso que están en el proceso penal por la muerte del ministro. Lara Bonilla fue llamado en dos ocasiones para declarar en ese proceso y ahí hay alusiones públicas al periodista Édgar Artunduaga, yo no me ocupo de ese caso porque no tiene que ver con los hechos que planteo en el libro pero sí incluí una declaración de la hermana del ministro, Cecilia Lara Bonilla, que interrogada por el juez le cuenta lo que su hermano le dice en Neiva 15 días antes de ser asesinado y una de las cosas es que están por salir es su nombramiento como embajador en Checoslovaquia y pues estaría a salvo de todas las amenazas que lo tenían agobiado y le dice también cuando ella le pregunta por el otro proceso donde esta Julián Rojas Otálora, le dice “el juez no recibió más plata porque sólo tenía una mano” entonces yo no estoy abundando en ese caso, solo estoy transcribiendo lo que el ministro dice.
“Rodrigo Lara no era solo una amenaza para los narcotraficantes y particularmente para Pablo Escobar era una amenaza para todo el establecimiento político, el escándalo que le hicieron la celada que le tendieron con el cheque fue para hacer creer que el también recibía plata del narcotráfico porque él venía denunciando la infiltración de los dineros ‘calientes de la mafia’ en la política que era como se conocía al narcotráfico”.
