“El Huila no tiene capacidad de corrupción como otras zonas del país”
El Auditor General de la República, Carlos Felipe Córdoba Larrarte, habló con DIARIO DEL HUILA sobre control fiscal y responsabilidad de los servidores públicos. El funcionario aseguró, entre otras cosas que, pese a que en el Huila se dispararon los procesos de contratación directa, el Huila se encuentra por debajo de ese promedio nacional.
El control fiscal y la responsabilidad de los servidores públicos en Colombia y el Huila fueron temas en la agenda del Auditor General de la República, quien llegó a Neiva para hablar sobre esta materia. A su paso por la capital del Huila, dialogó con DIARIO DEL HUILA en torno a diferentes aspectos relacionados con la función de la Auditoría General y el control fiscal en el departamento.
Llegó a Neiva para hablar sobre la visión del control fiscal, ¿cómo es la participación de la Auditoría General de la República en este aspecto?
Siempre hemos estado preocupados en que el control fiscal no sea póstumo sino que sea eficiente y efectivo. Póstumo porque cuando nosotros nos acordamos del control de las contralorías, vemos que hay muchas quejas de la comunidad. La idea es poder establecer con claridad todo el esquema tecnológico como herramienta de ayuda para unir las 64 contralorías que tiene el país y que eso nos ayude, adicionalmente, a ver qué pasa con el seguimiento al recurso público. Si bien, la constitución nos da la función de vigilancia y control, es esa la que debemos aplicar para ver qué pasa con el recurso público en el día a día y hacerle un seguimiento. Y si bien, eso no es óbice para generar ninguna acción, sí tenemos que saber qué pasa con los recursos públicos; y al saber qué pasa, entonces comprender hacia dónde tenemos que actuar y cómo rápidamente, vamos a recuperar ese recurso, en caso de que se haya cooptado. La Nación tiene más de 360 billones de presupuesto para el 2015, lo más importante de eso es ver qué pasa desde el 1 de enero, de cada vigencia, con ese recurso.
¿Cómo está el Huila en materia de contratación?
Este año, la contratación directa se disparó en un 45% a nivel nacional y el hecho de que se haya disparado por época electoral, tiene algunas implicaciones. Con esto se hace un llamado a mirar que son riesgos que tenemos, para que los entes de control territoriales y contralorías estén atentos y vigilantes. Con el Huila, realmente la Gobernación no aplicó a este tema y no hace parte del promedio nacional. Tenemos que reconocer que en la Gobernación, la gran mayoría de contratación se hizo por medio de licitaciones públicas y, en el caso del municipio, la Alcaldía tampoco estuvo dentro del promedio nacional. Ante esto, estaríamos entonces diciendo por qué en otros departamentos y municipios del país sí se hizo mucho más uso de contratación directa en época electoral y cómo nosotros debimos haber actuado en ese proceso.
¿Y en control y responsabilidad fiscal?
En Colombia tenemos 17 mil procesos de responsabilidad fiscal por 19 billones de pesos y una recuperación del 0,07% del recurso, eso es una cifra muy baja y lo que hace es ponernos algunas metas de innovación y trabajo en conjunto para ver en qué estamos fallando. Si bien, los procesos de responsabilidad fiscal son lentos y tediosos, el estatuto anticorrupción nos dio herramientas para ello como el proceso verbal. En el control fiscal, si bien es a posteriori y selectivo, tenemos que estar atentos a que no se genere el daño del presupuesto; una vez generado el daño, que se actúe con prontitud. Esa actuación rápida y efectiva nos va a ayudar a resarcir el recurso público, por eso es tan importante ese esquema de herramientas tecnológicas, conectar a las contralorías y, de esta forma, ver qué pasa en el ámbito nacional.
¿Cómo se están consolidando en materia tecnológica y cómo ha sido esa articulación con las contralorías del Huila y el municipio de Neiva?
Hoy debemos incorporar e ir más hacia la no utilización del papel, por eso debemos estar estableciendo dentro de las ideas un expediente digital, pero más que eso, la búsqueda de la recuperación del recurso por intermedio de esas funciones de jurisdicción coactiva que tienen cada una de estas contralorías. Ya estamos implantando ese proceso con el Huila, con las contralorías departamental y municipal de Neiva, para poder ver cómo están haciendo el control de la rendición de cuentas que ellos nos envían y poder, rápidamente, evaluar y analizar todo este esquema.
Frente a las buenas prácticas de gobierno en el Huila, ¿ha redundado esto en participación ciudadana?
No podemos generalizar, como hay muy buenas experiencias, hay otras que no son tan alentadoras. Lo más importante para establecer qué viene sucediendo y que la participación de la ciudadanía sea acorde y efectiva, es poder tenerles la información a ellos en el día a día, que ellos puedan vigilar y controlar. Si nosotros sabemos que hay cierta cantidad presupuesto para el hospital departamental, ahí ellos verán si esos recursos son para promoción en la atención del ciudadano en materia de salud y ahí ellos dirán si ese recurso lo están invirtiendo en los temas que son o no son. De esta forma, ellos nos pueden dar luces en torno a diferentes situaciones que sucedan en el día a día.
Sobre hallazgos fiscales en el departamento del Huila, ¿qué se ha encontrado?
Un hallazgo no es indicador de corrupción sino que lo que demuestra son algunas dudas sobre el tema, lo que nosotros podemos ver como indicador de corrupción es cuando el proceso llega al final y hemos visto que esa investigación, efectivamente, llegó en un detrimento al patrimonio público. Si hablamos del Huila -en comparación con otros departamentos del país-, el Huila no tiene ninguna connotación en materia de corrupción, no tiene esa capacidad de corrupción que tienen otras zonas del país.
