“El cese unilateral es una buena muestra, pero no basta”
DIARIO DEL HUILA dialogó con Sebastián Guerra Sánchez, delegado del alto comisionado para la paz en Colombia, quien además de presentar un panorama del estado actual del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC en La Habana, Cuba, indicó los retos de las instituciones del Estado y los servidores públicos en el fortalecimiento y construcción de la paz en el país.
Sebastián Guerra Sánchez es asesor de la Dirección General del Departamento Administrativo de la Función Pública. A Neiva llegó como delegado de la Oficina del alto comisionado para la paz, con el objetivo de socializar avances, perspectivas, estructura, rutas y fases del proceso de paz ante decenas de servidores públicos y comunidad en general.
En diálogo con DIARIO DEL HUILA, el funcionario sentó su percepción alrededor de aspectos coyunturales acaecidos en el marco de las negociaciones.
¿Frente al anuncio de las FARC de un cese unilateral, qué tan conveniente es para el proceso? ¿Considera que ese grupo guerrillero lo cumplirá?
Desde el gobierno hemos dicho que el cese unilateral es una buena muestra, pero que no basta. Es necesario que el cese unilateral nos lleve a que logremos un cese bilateral, es decir, con confianza entre las partes. Asimismo, que ese proceso de desescalamiento que ha iniciado el gobierno se extienda por lo menos en estos cuatro meses. A partir de aquí esperamos tener muestras para avanzar de manera efectiva, rápida y clara en un cese bilateral.
¿Por qué la celeridad en fijar un plazo a la firma de un acuerdo de paz, en este caso cuatro meses? ¿No cree que con este plazo se puedan tomar decisiones desacertadas?
Tomamos estos tiempos primero que todo por los hechos de guerra dramáticos, los cuales hicieron que el proceso cayera en un desprestigio frente a la sociedad colombiana, entonces necesitábamos generar confianza en el proceso. No quiere decir que en cuatro meses se firme el tema; son cuatro meses en los que se van a explorar acciones y decisiones reales por parte de las FARC. Si hay muestras, las negociaciones pueden avanzar más tiempo, eso será del resorte del presidente de la República, el cual puede decidir darle más larga al proceso. Pero en estos cuatro meses si necesitamos dar muestras por parte de las FARC de avanzar en la decisión correcta.
Se habla mucho de la paz territorial y el Huila tiene bastantes particularidades en un contexto de guerra que ha sido también histórico. ¿Cómo incluir al departamento en este aspecto?
El Huila tiene dos elementos: ha sido un departamento que en algunas regiones ha sufrido de manera fuerte el conflicto. Probablemente algunos de los municipios que salgan focalizados de La Habana coincidan con el departamento del Huila. Por otro lado, el departamento tiene experiencias importantes de construcción de paz. Por ejemplo, el municipio de Tarqui ha construido una experiencia importante como lo son las asambleas constituyentes regionales, la cual muestra cómo pueden coincidir las agendas de las autoridades, los ciudadanos y funcionarios en pro de afianzar y construir la paz. Entonces el Huila va a tener focalizados unos municipios donde se van a tender los planes nacionales para la reforma rural y planes de desarrollo territorial. El Huila tiene experiencias para mostrarle a Colombia de cómo se construye la paz.
Ya hablando propiamente del propósito de este encuentro, ¿en qué se basa esa relación de los servidores públicos de Colombia con la construcción de paz y cuáles son sus retos?
Hemos dicho que lo que se está discutiendo en La Habana es el qué de la paz y el qué del proceso, es decir agendas, temas y pilares. Pero el cómo se construye la paz ya le compete a los ciudadanos y de manera muy fuerte a los servidores del Estado. Serán ellos desde sus entidades los que implementen los acuerdos van a tener responsabilidades que asumir. Serán ellos quienes en principio deban reconocer y entender lo que es el proceso y derivar de ahí cambios institucionales, de actitud y de prácticas para atender ese gran reto.
Con relación a la confianza de los colombianos en las instituciones y los casos de corrupción, ¿cómo se abordaría este tema en el marco de una posible firma de un acuerdo de paz?
El tema de la corrupción es dramático en la realidad colombiana. Este aspecto se toca de manera puntual en el punto de participación política, pero no se desarrolla en extenso sino que queda como la intención de trabajar en la lucha contra la corrupción. En ese sentido desde las entidades, comenzando con la Presidencia de República, la Oficina Anticorrupción, el Departamento de la Función Pública y demás, hay que construir mecanismos y recursos para combatir de manera muy fuerte la corrupción, sobre todo a nivel regional que es muy preocupante para la construcción de la paz.
El servidor público en la construcción de la paz
La Escuela Superior de Administración Pública en aras de implementar pedagogías para la paz, desarrolló el día de ayer el seminario-taller “El servidor público en la construcción de paz”, evento que se constituye en un significativo aporte para el reconocimiento del papel de las entidades del Estado y los funcionarios públicos en la construcción y fortalecimiento de la paz en el país.
El seminario estuvo dirigido a servidores públicos del sector de la inclusión social del cual hacen parte instituciones como: el DPS, la Unidad de Víctimas, la Unidad Administrativa Especial para la Consolidación Territorial y el ICBF, entre otras. Para la ESAP, con este seminario se pretende consolidar la unión de estas entidades para diseñar e implementar un programa de formación de pedagogía y gestión para la paz. Las mencionadas entidades fueron convocadas por la Unidad Administrativa Especial para la Consolidación Territorial, de la cual hacen parte la ESAP, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y el DAFP.
Para la institución, el seminario pretende consolidar la unión de estas entidades para diseñar e implementar un programa de formación de pedagogía y gestión para la paz.
