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Regional/ Creado el: 2016-02-29 08:09

‘En mi periodo se humanizó la Personería’

Jesús Elías Meneses Perdomo, quien hasta hoy asumirá funciones como personero municipal de Neiva, hizo un balance de su administración durante estos cuatro años.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 29 de 2016

¿Qué  balance  hace  de  su  periodo  como  personero?

Son muchas cosas positivas las de resaltar, pues se le dio imagen institucional a la entidad, se cumplió con la misión y funciones de la Personería, se atendió, capacitó, se defendieron derechos fundamentales, especialmente el de la salud, el de las víctimas y población vulnerable, en otras palabras, en la Personería se humanizó la entidad.

¿Cuál cree que sea la precepción que tuvo la ciudadanía de su labor?

Es difícil responder por percepciones, porque cuando se ejerce la función pública dentro de los parámetros establecidos por la ley y sus principios eso genera tranquilidad y satisfacción, entonces allí hay tranquilidad, pero usted sabe que la función pública esa para cumplir fines del Estado y si lo ha hecho bien eso es suficiente. Como dicen la frase “recuerden que por sus obras lo conoceréis”

Concretamente, ¿cuál  fue  el  mayor  logro  de  su administración?

Cumplir con el deber.

¿Qué cree que le faltó por hacer?

Concientizar más a la población sobre convivencia ciudadana, sobre la solidaridad y sobre la necesidad de procesos de reconciliación que nos conduzcan a un mejor vivir.

¿Por qué vale la pena ser personero?

La respuesta va a parecer fuera de contexto pero para mí es el cargo más importante de la ciudad, es la única tabla de salvación que le queda a los más necesitados y excluidos, es desde donde se puede  percibir permanentemente la realidad social de la gente y es donde uno se da la pela todos los días defendiendo derecho fundamentales, sociales, culturales, etc. y cuando ve uno los resultados esa satisfacción lo hace sentir orgulloso del cargo.

¿Qué  consejos  le  daría  usted  a  su sucesora?

 No creo que haya necesidad de consejos. Los personeros tenemos muy bien reglamentados nuestras funciones, nuestros manuales. Yo lo único que creo es que se debe trabajar por nuestras gentes y para nuestras gentes.

¿Qué percepción tiene del nuevo sistema de elección de personeros municipales?

Creo que resultó peor el remedio que la enfermedad. Pienso que el legislador, la función pública e incluso el Ministerio Público deben replantear una serie de circunstancias que hagan de la elección del personero un verdadero concurso de méritos para que no pierda la filosofía para la cual fue establecida esa figura.

¿A qué se dedicará cuando termine su periodo en la Personería?

Usted sabe muy bien que “a donde vaya el buey  tiene  que  arar”. Tengo, a Dios gracias, la fortuna de ser funcionario de carrera de la Defensoría del Pueblo y regresaré  con orgullo a ese cargo después de cumplir la comisión otorgada y seguiré trabajando desde allí afortunadamente sirviéndole a la sociedad.

¿Cómo se verá ese reflejado ese cambio en su vida familiar?

Yo tengo la fe y la esperanza que desde allí podré dedicarle más tiempo a mi esposa e hijos, pues en la Personería le dediqué todo el tiempo fue al trabajo y la verdad es que los tuve a un lado, eso sí sin olvidarlos, dejarlos de querer, ni mucho menos descuidarlos. Sí soy consciente que le dediqué más tiempo al cumplimiento de funciones públicas que a la familia, pero ya vendrá la  compensación y Dios quiera que eso suceda; lo interesante es que gozo de una familia, que nos queremos mucho, y eso es lo importante para mí.

¿Ahora  para  que  le  quedara  más  tiempo?

Para compartir en familia, estudiar, escribir terminar una maestría que curso el último semestre y por supuesto, trabajar.

Usted pertenece a Rotary, ¿cómo sigue esa actividad? 

Seguimos de trabajo continuo porque se trata de una actividad de servicio y a eso nos hemos comprometido donde quiera que nos encontremos.

¿Y con los caballos, que son su pasión, cómo va?

Hay que quitarle el plural porque tengo solo un caballo de paso fino que me permite disfrutar y compartir esa pasión equina con algunos amigos especiales. Mientras pueda seguiré alimentando y gozando de esa pasión.