Recuperación agropecuaria, los retos de las sostenibilidad
De acuerdo a la ANIF, durante 2017 la economía colombiana ha venido registrando pobres crecimientos de su PIB-real, completándose expansiones de solo el 1.5% anual en lo corrido del año a septiembre de 2017 (vs. 2.1% un año atrás), y es el comportamiento favorable del agro el que ha evitado un mayor infortunio consolidándose como el sector líder durante los últimos tres trimestres.
Ad portas de culminar el 2017 la ANIF, Asociación Nacional de Instituciones Financieras indicó que la dinámica positiva del sector agropecuario ha evitado un mayor descalabro de la economía colombiana, consolidándose como el sector líder durante los últimos tres trimestres, con expansiones del +6.3% anual en enero-septiembre de 2017 (vs. -0.1% un año atrás).
La Asociación señaló que este buen comportamiento responde, en gran medida, a la superación del fenómeno climático de El Niño en 2016 (desmejorado por el paro de transportadores del segundo semestre del año) y al programa “Colombia Siembra”; más no a la modernización del agro. Entre tanto, indicó que permanece la precaria dotación de infraestructura rural (sobre todo en vías secundarias-terciarias, distritos de riego-drenaje y centros de acopio), lo cual estaría agravando la crisis de rentabilidad que aún se observa en el sector (altos costos de producción y bajos precios pagados al productor).
Notorios repuntes de subsectores
La ANIF reveló que a nivel de subsectores, se observaron notorios repuntes en los “otros productos agrícolas” en lo corrido del año a septiembre, el café y la producción pecuaria compensando la contracción de la silvicultura-pesca.
Igualmente, los “otros productos agrícolas” (con una participación del 45% al interior del PIB agrícola) mostraron favorables crecimientos del +10.2% anual en enero septiembre de 2017 frente al -1.1% de un año atrás. Allí tanto los cultivos transitorios (como los permanentes exhibieron una recuperación. En el primer caso, se destacan los cultivos de cereales (22.6% anual), donde la producción de arroz y maíz alcanzó niveles récord.
Producción de café 13% PIB agrícola
Según el informe de la Asociación, en el segundo caso, se presenta un repunte en los frutos oleaginosos (47%, mayoritariamente palma de aceite). Por su parte, la producción de café (13% del PIB agrícola) mostró expansiones del +4% anual durante enero-septiembre de 2017, luego de contraerse al -2.6% un año atrás.
Lo anterior, con una producción cafetera de 10.3 millones de sacos en enero septiembre (vs. 9.9 millones de sacos un año atrás), con lo cual el año 2017 (como un todo) cerraría con 14.3 millones de sacos. Dicha dinámica, se explica en primera medida, por el Programa de Renovación Cafetera de la Federación Nacional de Cafeteros, donde se intervinieron exitosamente 664.000 hectáreas durante el período 2010-2016, lo cual no solo ha permitido rejuvenecer el parque cafetero, sino también reducir la exposición de los cafetos a las plagas; y en segunda instancia el aguante de los precios internos del grano cerca de los $800.000/carga en 2016-2017.
Buen comportamiento en el sector pecuario
También se destacó el repunte del sector pecuario el cual le representa el (37% del PIB agrícola), con expansiones del 3.7% anual en enero-septiembre de 2017 (vs. 2.1% un año atrás). Allí la producción láctea exhibió expansiones del 12.6% anual, gracias a la abundancia de lluvias en las zonas productoras.
«Ello compensó la contracción del -4.9% en ganado bovino, afectado por el menor sacrificio ganadero, disminuyendo en 220.000 cabezas; la falta de acompañamiento de su gremio, el cual perdió la administración de su fondo parafiscal; y la desconfianza de los consumidores, tras el brote de la fiebre aftosa en julio de 2017».
Cierre de 2017, repunte del PIB real
La ANIf pronostica un repunte del PIB-real agropecuario hacia expansiones del 5.7% (vs. 0.5% de 2016), por encima del crecimiento del 1.8% proyectado para la economía como un todo. Desafortunadamente, este buen desempeño responde simplemente a una nivelación de dicho crecimiento agrario, superando las afectaciones climáticas de 2016.
El informe señaló: «Ello implica que dicha dinámica luce difícilmente sostenible para los años 2018-2020, salvo que la nueva administración le diera un verdadero empuje a la dotación de infraestructura, especialmente en las zonas de posconflicto».
La Asociación argumenta, la difícil sostenibilidad del repunte en crecimiento se explica por: la baja ponderación del agro en el PIB, llegando al 6% (aportando 0.4% al crecimiento del 1.5% en enero-septiembre de 2017), y los rendimientos marginales decrecientes de la renovación cafetera, donde la propia Federación ha venido mencionando que el parque cafetero está trabajando a su máxima capacidad.
De cara al posconflicto
Se indicó además que lo anterior evidencia la necesidad de priorizar el sector agropecuario de Colombia, más a la hora de pensar en el posconflicto. En particular, debe trabajarse en acelerar la provisión de infraestructura regional (vías secundarias y terciarias), habilitando recursos territoriales; y consolidar una política de inversiones estratégicas de largo plazo, mejorando los derechos sobre la tierra, reforzando el sistema de innovación en el sector y fortaleciendo el marco institucional agrícola.
