Reclusos de Rivera en emergencia sanitaria
En un patio donde la capacidad es para 90 personas actualmente hay 209. Dos pabellones, las áreas administrativas, alojamientos de los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario - INPEC, entre otras zonas, carecen de agua potable, según Personería Municipal de Neiva.
Según reveló la Personería Municipal de Neiva, casi el 70% de las instalaciones de la Cárcel Distrital de Rivera se encuentran sin agua desde el mes de octubre; uno de los dos pozos para captación del líquido colapsó y en estos momentos hay una situación grave en el plantel.
Heidy Lorena Sánchez Castillo, personera, explicó que se han hecho algunas adaptaciones internas para poder suministrar el servicio, entonces cuentan solo con una hora de agua en la mañana y otra en la tarde, pero evidentemente no es suficiente y «esto ha generado muchísimos inconvenientes de salubridad y convivencia».
Dos pabellones, las áreas administrativas, alojamientos de los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario - INPEC, entre otras zonas, carecen de agua potable.
«Hay malos olores por el tema de los baños, porque no pueden descargar los sanitarios como se debería hacer; problemas para el aseo personal, para lavar la ropa etc. Una hora de agua es muy poca, el que tiene tarros almacena agua y el que no, pues se ve aún más afectado.
El agravante
Sánchez Castillo, dijo que la profundidad del problema se hace aún más latente teniendo en cuenta el hacinamiento en el que se encuentra la cárcel.
«Las condiciones en las que se encuentran las personas que están allí son realmente lamentables. En un patio donde la capacidad es para 90 personas, actualmente hay 209; todas tienen necesidades fisiológicas y no hay agua ni para los baños».
Responsabilidades
«La Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios – USPEC, está creada para que ejecute tres líneas dentro de los establecimientos: Uno, la infraestructura; dos, suministrar el servicio de salud que en este caso lo contrató con la Aseguradora Previsora; y tercero, la alimentación. De estas, actualmente dicha entidad tiene gravísimos inconvenientes en la prestación de los servicios, la infraestructura y salud. Los arreglos del pozo y mejoramiento en la distribución de agua de la cárcel, es una necesidad que se indicó a la USPEC desde el 2015, ya estamos a enero del 2018 y eso no se ha solucionado», denunció la personera.
Agregó que hay problemas en la prestación de servicios de salud. «La unidad odontológica no está sirviendo, no hay dispensación de medicamentos, algunos desde hace cuatro meses.
Enfermedades como hipertensión y diabetes no se están medicando de manera correcta. El traslado de enfermos también presenta serias irregularidades.
«Todos los exámenes y procedimientos especializados que se requieren hacer a los internos tienen que practicárselos en otras ciudades, entonces el traslado implica un desgaste administrativo y presupuestal, eso compromete que se debe esperar a que hayan tres o cuatro internos que necesiten el mismo procedimiento para poder enviar un carro que justifique el traslado. Mientras eso pasa, la persona que enfermó primero verá aún más desmejorada su salud», puntualizó la funcionara.
Hacinamiento en Colombia
El INPEC reveló que el país inició el 2018 con una sobrepoblación carcelaria del 45,69%.
Hasta la primera semana del mes de enero, se registraban 115.405 reclusos, pese a que el cupo máximo en los penales es de 79.211, lo que evidencia que hay 36.194 personas más de las que debería haber en estos centros de detención.
Las zonas en las que hay un mayor hacinamiento son el norte, el noroeste y el occidente del país, en donde las cifras llegan hasta el 75% de hacinamiento.
Sin embargo, el reporte del INPEC muestra una disminución importante frente a las mismas cifras del año anterior, ya que para 2016 la cifra de hacinamiento se situó en el 52.29%.
De acuerdo con el Instituto carcelario, el año pasado había una sobrepoblación de 41. 008 reclusos, de los cuales más del 95% son hombres.
