jueves, 02 de abril de 2026
Actualidad/ Creado el: 2020-08-01 03:43

Profesional de audacia, solidez técnica y pedagogía

 “Cuando el hombre construye en contra de la naturaleza, ella cobra venganza”. Palabras sabias y premonitorias de Leopoldo Rother a sus estudiantes que cobran vigencia en la crisis actual.

En el diseño urbano de la Ciudad Universitaria busca la simetría con la forma del búho. El primer plano se realizó en 1936. Presenta una igualdad formal en la composición, asimilando los modelos clásicos, pero con aproximación al lenguaje cubista.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 01 de 2020

Rafael Hernando Yepes Blanco

rafaelhyepes@gmail.com

La obra de Rother está muy unida al Movimiento Moderno en Colombia; sus primeras obras fueron “Racionalistas blancas, luego incursiona por los lados del racionalismo estilizado” pg. 190, Arango Silvia, Historia de la Arquitectura en Colombia. El arquitecto colombo alemán, merece los mejores reconocimientos, contribuyó en la revolución arquitectónica del país, no fueron obras espectaculares o imponentes. Tampoco se inclinó por los estilos reinantes en otros países. Fueron obras que sencillamente se aprecian y se valoran por el buen diseño. Innovadoras en los sistemas constructivos, creando belleza en el paisaje de manera discreta y permanente. Muchas de ellas para satisfacción nuestra, permanecen de pie como testimonio del ejercicio responsable de los arquitectos de la época, pero en otros casos como en Neiva, la suerte no las acompañó. Edificios como el Banco República, la Compañía Colombiana de Tabacos, la casa de Prohuila por citar algunas, desaparecieron de nuestro paisaje urbano.

Rother llego a nuestro país en la década de los 30’ donde aporta una forma diferente de diseñar, su obra se puede reconocer por la preferencia con las formas esbeltas, de estilo alargado, pero reguladas en su tamaño, no se exagera, por el contrario, trasmite elegancia y distinción, introduciendo materiales para enriquecer los proyectos. Un ejemplo de ello lo constituye el Edifico Nacional en la ciudad de Barranquilla.

Edificio Nacional en Barranquilla diseñado por Rother (1946), formaba parte de un conjunto urbano (Centro Cívico); sin embargo, solo se construyó este hermoso edificio.

El diseño del Edificio Nacional en Barranquilla formaba parte de un ambicioso proyecto de urbanísimo diseñado por Rother en la ciudad. Fue lo único que se construyó. En él se comprueban sus preferencias por las formas esbeltas y alargadas, la volumetría es sencilla, presenta trasparencias en las primeras plantas buscando relación con el entorno mediante rampas y elementos que sobresalen. En las fachadas y la cubierta hace uso de formas que se adaptan a las condiciones del clima tropical, utilizando muros con calados, rejillas, persianas, escaleras y bóvedas. Posee una imagen similar al remate propuesto en el edifico del Hotel Plaza de Neiva, diseñado por el arquitecto huilense Hernando Rojas.

Otra característica era la audacia en los proyectos, tenía inclinación por las formas parabólicas y curvas, las dobles alturas, los vacíos y cambios de niveles en los pisos. Un estilo similar al del arquitecto Niemeyer. Tenía un concepto muy claro del manejo de las condiciones climáticas en sus edificios, un ejemplo lo constituye la Plaza de Mercado del municipio de Girardot, en el cual sorprende por la esbeltez de las estructuras, las formas abovedadas de la cubierta, la iluminación natural, el buen manejo y proporción del espacio interior con el concreto a la vista.

El edificio de la antigua Imprenta en la Universidad Nacional diseñado en 1948 por Rother y el ing. Guillermo Gonzales Zuleta. Posee lenguaje Racionalista. Se reconoce actualmente como el Museo de Arquitectura.

Los espacios de acceso, las entradas y plazoletas, gozaban de toda la importancia, para ello utilizaba variados materiales y vidrieras decorativas que permiten divisar el paisaje, el ingreso de la luz exterior, los jardines y los edificios del entorno. Los vestíbulos, rampas o escaleras eran proporcionadas y diseñadas de acuerdo a la función y ubicación espacial. Las obras daban la impresión de estar bien fijadas o apoyadas en el suelo, así se puede apreciar por ejemplo en la Plaza de Mercado de Girardot, o en la Unidad Deportiva del Estadio Alfonso López, especialmente en las estructuras de apoyo de la cubierta. El efecto contraste lo utilizaba con frecuencia jugando con los llenos y vacíos en las fachadas, así se puede ver en el Museo de Arquitectura. La simetría es un principio organizador del agrado del maestro, así se puede ver en los accesos de los edificios y en el diseño urbano de la ciudad universitaria. Fue diseñador de la mayoría de   los edificios representativos en la sede capitalina, se desempeñó como docente en la Facultad de Arquitectura y profesional de apoyo en diferentes cargos públicos desde que llego a nuestro país, lo que le permito diseñar variados proyectos.

En la década de los 40’ hacer ver más la estructura de las vigas y columnas en los edificios utilizando un lenguaje más racionalista con las nuevas posibilidades del concreto armado, lo cual es relevante en la estructura de la Plaza de Girardot y el Edificio Nacional de Barranquilla, ambos en 1946. En la década de los 50’ y años siguientes continúa realizado numerosos proyectos, ampliando su labor de docente universitario en las Facultades de Arquitectura de la Javeriana, Andes y América.  

Finalmente le fue impuesta la Cruz de Boyacá, en el grado de Oficial en su lecho de enfermo, el 13 de junio de 1977. Fue socio honorario de la Sociedad Colombiana de Arquitectos. Falleció el 3 de julio de 1978. De su obra se destacan como Bienes de Interés Cultural de la Nación: el Museo de Arquitectura, el Estadio Alfonso López, la Plaza de Mercado de Girardot y el Edificio Nacional en Barranquilla.

 

 

Otra característica era la audacia en los proyectos, tenía inclinación por las formas parabólicas y curvas, las dobles alturas, los vacíos…