Firma de acuerdo de paz en Colombia con las FARC
Como no vamos a querer la paz, creo que todos y cada uno de las personas que viven en este hermoso país ya sea colombiano, extranjero o simplemente turista quiere la paz.
Por L. Angela Sánchez
Todo Colombia anhela la paz, todo Colombia quiere la paz, si pensamos en todas las familias que han sufrido las consecuencias de una guerra que ha dejado tantas heridas, tanto dolor y tanto sufrimiento, si pensamos en nuestros soldados, en todas las fuerzas armadas que han padecido con este flagelo, y que han perdido sus vidas o han perdido miembros de sus cuerpos quedando mutilados, hijos, padres, madres, hermanos, abuelos han sufrido con ellos... y ellos con honor han defendido esta nación y han salvaguardado su constitución.
Si pensamos en nuestros campesinos, familias destruidas, vidas truncadas, padres, madres, hermanos, hijos e hijas perdidos ya sea asesinados por la guerrilla u obligados a enrolarse en sus filas o simplemente jóvenes buscando un mejor ingreso y así poder ayudar a sus familias.
Seres humanos que han perdido el bien más sagrado como es la libertad, que han tenido que padecer esa tortura por qué un grupo rebelde así lo ha querido.
Tampoco podemos olvidar nuestra madre tierra, ella también ha tenido que soportar y sufrir la incoherencia y la locura de esta guerra con la explosión de oleoductos que la han contaminado, ha gaia también la podemos incluir entre los afectados por el conflicto.
Como no vamos a querer la paz, Creo que todos y cada uno de las personas que viven en este hermoso país ya sea colombiano, extranjero o simplemente turista quiere la paz, todo ser con un poquito de consciencia prefiere la paz a la guerra.
Veo con mucho recelo el querer firmar una paz a toda costa y es lo que le pasa a tantos colombianos que "No se están debatiendo entre un SI o un NO por la paz" eso tienen que estar claro, la duda está en algunos de los acuerdos a los que ha llegado él gobiernos con este grupo alzado en armas.
El lunes 29 de agosto se vio reflejado el poder de un hombre, el poder del comandante de las farc junto a sus subalternos, se vio al Timochenko "dar la orden" a todos sus mandos, a todas sus unidades, a todos y cada uno sus combatientes de cesar él fuego y las hostilidades de manera definitiva contra el estado colombiano.
La pobreza, la desigualdad social, la falta de oportunidades, es como una nube negra que cubre de vergüenza a nuestra nación, la injusticia social llevó a que nacieran estos grupos alzados en armas,?las farc llevan 52 años matando, asesinando, secuestrando, voleteando y en el negocio del tráfico de drogas. Si vemos dentro de estos grupos guerrilleros también se cuecen habas, la fortuna multimillonaria que han ganado ellos no la repartan equitativamente entre sus filas, hay diferencias muy marcadas entre los escalafones y rangos de sus integrantes y ni qué decir de la desigualdad en el trato con las mujeres.
Como tantos colombianos nos preguntamos qué ha pasado con la fortuna amasada por este grupo guerrillero, si ellos buscan una Colombia igualitaria, buscan una justicia social e igual oportunidades para los colombianos, porque no inician dándole esas oportunidades a los integrantes de sus propias filas, muchos de ellos han dado su vida por seguirles.
Porque no repartir esa fortuna para ofrecerles a esos pobres guerrilleros un mejor futuro y un mejor bien estar dentro de la sociedad civil a la que se van a integrar, no sé si ellos mismos han pensado en la cuantía que les correspondería al dividir el botín que han obtenido después de 52 años de delincuencia.
El revelar la cuantía que han acumulado y tienen escondida en diferentes países sería muy bien acogida por los colombianos. El reparto de la fortuna entre sus filas o si lo prefieren podrían indemnizar a los campesinos que han tenidos que huir de sus finquitas por la violencia generada por ellos. El costo para lograr la integración de este grupo armado será multimillonario, sería de justicia el aporte de las farc para solventar los gasto que este proceso de paz ha de generar, todos tienen que aportar incluso ellos.
Otra de las inquietudes es que si en 52 años de guerrilla y de someter a los colombianos a tanta violencia no pudieron cambiar la desigualdad social será que lo lograran integrados en la vida política?
La integración a la vida civil de estos guerrilleros es de vital importancia tal como lo propone le gobierno, pero como ciudadanos de a pie nos gustaría saber a cuantos de estos excombatientes tienen contratados en sus casas, en sus fincas, en sus negocios y compañías el señor presidente Juan Manuel Santos y su familia? Y a cuantos de estos tienen contratados los señores y señoras del gobierno como Humberto de la Calle, Luis Carlos Villegas, Sergio Jaramillo Caro, Rafael Pardo, Alejandro Éder, Jaime Avendaño, Enrrique Santos Calderón, María Ángela Holguín, Jorge Eduardo Londoño, Maria Claudia Lacouture, Aurelio Iragorri, pues nos gustaría ver impreso en blanco y negro estos contratos y así podrán dar ejemplo a los colombianos de su verdadero compromiso con la paz de este país. Igualmente sería conveniente que nuestros dirigentes políticos y algunos combatientes de las farc propietarios de tierras compartieran con los connacionales la cantidad de hectáreas de tierra que van aportar en la futura reforma agraria que se tiene pensado realizar y en realidad hace falta.
No entraré a evaluar el aspecto jurídico al que ha llegado le gobierno, eso lo dejo otros que conocen de derecho.
Las inquietudes de los colombianos son muchas, igualmente el miedo que le tienen a la guerrilla en caso de votar NO en el plebiscito y que este grupo en represalia y en venganza que es lo único que conocen, inicien una escalda de atentados y sean muchos los muertos.
La integración al ejercicio político legal mediante la vía pacífica y democrática es el camino para darles las oportunidad que demuestren si son capaces de traer justicia social y progreso al país.
Dejaremos que el tiempo obre y veremos de qué son capaces.
