Preocupante aumento en consumo de alucinógenos
El reciente estudio mundial del Observatorio de Drogas de Colombia identificó que cerca de 275 millones de personas en todo el mundo entre los 15 y los 64 años consumió drogas en al menos una ocasión, además unos 31 millones de personas que consumen drogas padecen trastornos derivados de ello. Colombia se clasificó entre los países de mayor producción de cocaína.
La investigación de este año del Observatorio de Drogas de Colombia demostró que el consumo de sustancias alucinógenas se está incrementando a nivel mundial, no solo por el aumento de demanda (más consumidores), sino por la mayor oferta (el mercado ilegal es cada vez más amplio y diverso).
El cannabis sigue siendo la droga que más se consume en el mundo. Ya que fue la droga que más se consumió en el 2016, además cerca 192 millones de personas la consumieron al menos una vez en el último año. El número de consumidores de cannabis en todo el mundo sigue aumentando.
De acuerdo al estudio, unos 275 millones de personas en todo el mundo, es decir, aproximadamente el 5,6% de la población mundial de edades comprendidas entre los 15 y los 64 años, consumió drogas en al menos una ocasión. Unos 31 millones de personas que consumen drogas padecen trastornos derivados de ello, lo que significa que ese consumo es perjudicial hasta el punto de que podrían necesitar tratamiento.
Según la OMS, en 2015 fallecieron aproximadamente 450.000 personas a consecuencia del consumo de drogas. De esas muertes, 167.750 estaban directamente relacionadas con los trastornos por consumo de drogas (principalmente sobredosis). El resto de las muertes podían atribuirse indirectamente al consumo de drogas, y entre ellas figuraban las relacionadas con los virus del VIH y la hepatitis C contraídos como resultado de prácticas de inyección inseguras.
Efectos en la salud
Los opioides, los cuales se definen como medicamentos que alivian el dolor y reducen la intensidad de las señales que llegan al cerebro, por ejemplo como la morfina, siguieron siendo las drogas que más daños causaron y fueron responsables del 76% de las muertes en que intervinieron los trastornos por consumo de drogas. En el 2016 cerca de 10,6 millones en todo el mundo en el son las personas que afrontan mayores riesgos para la salud, ya que más de la mitad de esas personas viven con la hepatitis C, y una de cada ocho vive con el VIH.
Muchos países siguen sin proporcionar tratamiento adecuado y servicios de salud para reducir los daños causados por las drogas, ya que una de cada seis personas que padecen trastornos por consumo de drogas recibió tratamiento por esos trastornos en el 2016, lo cual es una proporción relativamente baja que no ha variado en los últimos años. Las personas que se inyectan drogas sufren algunas de las consecuencias para la salud más adversas del consumo de drogas. El estudio indicó que solo 34 países pudieron confirmar la disponibilidad de programas de detección del VIH para personas que se inyectan drogas, y 17 países confirmaron que carecían de esos programas y en 162 no se disponía de información sobre la disponibilidad de terapia.
Las mujeres representan la tercera parte de los consumidores de drogas y la quinta parte del número estimado de personas que se inyectan drogas en todo el mundo. Las mujeres son más vulnerables que los hombres al VIH, la hepatitis y otras infecciones de transmisión sanguínea. Numerosos estudios han demostrado que el género femenino es un predictor independiente del VIH o la hepatitis C en las personas que se inyectan drogas, en particular las mujeres jóvenes y las que se han comenzado recientemente a inyectarse drogas.
Jóvenes población vulnerable
El consumo de drogas y los daños conexos son mayores en los jóvenes. Los estudios sobre el consumo de drogas en la población general muestran que, salvo algunas excepciones vinculadas al consumo tradicional de drogas como el opio o el khat, el consumo de drogas sigue estando más extendido entre los jóvenes que entre las personas de más edad. De la mayoría de las investigaciones se desprende que el riesgo de iniciación en el abuso de sustancias es más acusado en el período de la adolescencia temprana entre los 12 a 14 años y tardía entre los 15 a 17 años y que el abuso de sustancias llega a su auge en las personas de 18 a 25 años.
Las drogas de club, como el éxtasis, la metanfetamina, la cocaína, la ketamina, el LSD y el GHB, se consumen en países de ingresos altos, inicialmente de manera aislada en fiestas y en otros entornos, desde cafeterías universitarias hasta fiestas en casas y conciertos. Según la información disponible, el consumo de esas sustancias es mucho más elevado entre las personas de 15 a 24 años que entre las personas de 25 años en adelante. Entre las drogas que más consumen los jóvenes que viven en la calle figuran los inhalantes, entre los que se encuentran los disolventes, la gasolina, la pintura, el líquido corrector y el pegamento. Muchos de los niños de la calle están expuestos a abusos físicos y sexuales y el consumo de sustancias es parte de los mecanismos que los ayudan a sobrellevar la dureza del entorno al que están expuestos en las calles. Las sustancias que consumen se suelen elegir por su bajo precio, su carácter legal y la facilidad con que se obtienen y la rapidez con que producen una sensación de euforia.
El consumo perjudicial de sustancias tiene múltiples efectos directos en los adolescentes. El abuso de sustancias en la adolescencia incrementó la probabilidad del desempleo, los problemas de salud física, las relaciones sociales disfuncionales, la tendencia al suicidio, las enfermedades mentales e incluso la reducción de la esperanza de vida. En los casos más graves, el consumo perjudicial de sustancias puede desembocar en un círculo vicioso en que el uso de sustancias se alimenta de la pérdida de estatus socioeconómico y de habilidades para forjar relaciones.
En ocasiones los jóvenes también se involucran en el cultivo, la fabricación y producción y el tráfico de drogas. La falta de oportunidades sociales y económicas puede llevar a algunos a vender drogas para ganar. Los jóvenes afectados por la pobreza, o que pertenecen a otros grupos vulnerables, como los inmigrantes, pueden ser captados por grupos delictivos organizados obligándolos a trabajar en el cultivo y la producción.
La producción aumentó
En 2017, la producción total mundial de opio experimentó un pronunciado aumento del 65% con respecto a 2016. Desde su legitimación, el consumo de cannabis ha aumentado considerablemente en la población de Colorado de 18 a 25 años y mayor de 26 años, y se ha mantenido relativamente estable en los jóvenes de 17 y 18 años. No obstante, en ese estado se ha producido un aumento considerable de las visitas a los servicios de urgencias, los ingresos hospitalarios y las muertes por accidente de tráfico relacionados con el cannabis, así como de los casos conducción bajo los efectos del cannabis.
A mediados de 2017 comenzó el proceso de inscripción de quienes deseaban adquirir cannabis en farmacias con fines no médicos, al igual que la venta de esa sustancia a través de una red de 16 farmacias.
Drogas identificadas
Las drogas disponibles desde hace tiempo, como la heroína y la cocaína, coexisten cada vez más con las nuevas sustancias psicoactivas (NSP) y se ha producido un crecimiento del consumo con fines no médicos de medicamentos sujetos a prescripción médica. También va en crecimiento el consumo de sustancias de origen desconocido que se suministran por cauces ilícitos y se hacen pasar por medicamentos, cuando en realidad están destinadas al consumo con fines no médicos.
La mayor parte del tráfico mundial de metanfetamina sigue concentrándose en las subregiones de Asia oriental y sudoriental y América del Norte. Según se informó, la disponibilidad de la metanfetamina en América del Norte aumentó entre 2013 y 2016, y en 2016 esa sustancia se convirtió en la segunda mayor amenaza derivada de las drogas en los Estados Unidos, después de la heroína.
Colombia entre los productores de cocaína
En relación al estudio, la fabricación de coca mundial se ha reflejado en Bolivia, Perú y Colombia. En el territorio colombiano se ha producido un enorme aumento del número de laboratorios de cocaína desmantelados y de la cantidad de cocaína incautada.
La mayor parte de la cocaína del mundo procede de Colombia, donde en 2016 se incrementó la fabricación, lo que supuso un aumento de más de un tercio con respecto a 2015. Casi el 69% de las 213.000 habitantes que en 2016 se dedicaron al cultivo de coca en todo el mundo se encontraban en Colombia.
Muertes
En América del Norte, el fentanilo obtenido ilícitamente, mezclado con heroína u otras drogas, es el principal causante del número sin precedentes de muertes por sobredosis.
En Europa, el opioide más preocupante sigue siendo la heroína, pero, según la información disponible, también se consume metadona, buprenorfina y fentanilo con fines no médicos. En el 2016, 63.632 personas murieron por sobredosis de drogas en los Estados Unidos, que es la cifra más alta de que se tiene constancia y que supuso un aumento del 21% con respecto al 2017. Ese grupo de opioides, entre los que no se cuenta la metadona, estuvo implicado en 19.413 muertes en ese país, más del doble que en 2015.
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El consumo con fines no médicos de sedantes hipnóticos comunes como las benzodiazepinas y otras sustancias similares constituye hoy en día uno de los principales problemas de consumo de drogas en unos 60 países. El uso indebido de las benzodiazepinas comporta graves riesgos, especialmente debido a que aumenta el riesgo de sobredosis cuando se consumen junto con heroína.
La mayoría de los indicadores de América del Norte apuntan a un aumento del consumo de cocaína entre 2013 y 2016. En 2013 se produjeron menos de 5.000 muertes relacionadas con la cocaína en los Estados Unidos, pero en 2016 fueron más de 10.000.
Colombia
El último informe del Observatorio de Drogas de Colombia notificó para el 2017 la marihuana como la sustancia de mayor consumo, por encima de la cocaína que obtuvo el segundo puesto. 24.468 personas han sido privadas de la libertad por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, de las cuales 3.603 son mujeres.
El total de consumidores de drogas ilícitas en el último año fue el 87%. De cada cinco personas que consumen, una es mujer y cuatro son hombres. El grupo de edad de mayor consumo es de 18 a 24 años, seguido del grupo de 12 a 17 años.
