“Nunca esperé ser sujeto de una campaña negra, sucia y mentirosa”
Casi 20 días después de las elecciones regionales, el excandidato a la Gobernación del Huila, Carlos Ramiro Chávarro, dio sus primeras declaraciones acerca de lo ocurrido. El ex congresista manifestó que su candidatura se vio afectada por una campaña sucia días antes de las elecciones, que a la postre, no le permitió obtener los resultados esperados.
Después de pasadas las elecciones, ¿cuál será su futuro político?
Aún es muy prematuro, no han pasado tres semanas de las elecciones. Hay que permitir que se decanten las cosas, que la ciudadanía asuma los resultados de las elecciones, que los alcaldes, el gobernador, los concejales y diputados electos, constituyan también su agenda por el departamento. Nosotros dejaremos descansar a la opinión en estas materias de activismo político, eso sí, sin dejar de estar en el activismo social.
Usted dice que seguirá en el activismo social, ¿eso significa que tiene un camino político por delante?
Cuando yo hablo del activismo social es ahora, porque no es el momento de hacer activismo político. Yo tengo una vocación de servicio social natural, seguramente si yo hubiera sido psicólogo o médico haría consultas gratis en algún momento, pero he ejercido la política, ahora no ostento una dignidad, pero no por eso voy a dejar de hacer ese activismo social.
Mañana como dirigente político, como exparlamentario y excandidato a la gobernación tendré la responsabilidad, pero también la autoridad, ya que en la urnas me entregaron su voto de confianza casi 140.000 huilenses, no solamente de aportar mi grano de arena para la contribución al desarrollo del Huila, sino también para ser una voz que pueda ejercer el control a los actos de gobierno cuando corresponda, pero solo cuando incumba, no como mula terca, porque esa no ha sido mi personalidad, ni el Huila me ha conocido ni me conocerá de esa manera.
No tengo espejo retrovisor, ni soy un hombre de rencores ni de odios, creo que es el momento de ser coherentes con lo que dije en la campaña y así no haya sido elegido gobernador aportaré mi granito de arena para que todos podamos sacar a delante una agenda común que se llama Huila.
¿Usted cree que fueron injustas las acusaciones que hicieron en su contra sobre el tema de El Quimbo?
Absolutamente. Fui víctima de una calumnia virtual, en donde a través de un montaje ocho días antes de las elecciones se tira a la lona una imagen que con tanto cuidado, sacrificio y esfuerzo logré construir durante doce años que fui congresista. Me duele profundamente haber sido sujeto de ello porque nunca me esperé que pudiera llegar a ser sujeto de una campaña negra, sucia y mentirosa. El trabajo de estos años en 30 segundos fue tirado a la lona, solamente para ganar unas elecciones.
Y ahora, ¿cómo recomponer su imagen con los huilenses frente a este tema?
Sin espejo retrovisor voy a mirar hacia adelante, pero sin dejar de lado que me toca hacer la tarea de compartir con los ciudadanos del departamento un debate serio de lo que se hizo en aquella época a instancias del presidente del Congreso de aquella época, el senador Hernán Andrade, en donde los congresistas del Huila, todos, sin excepción, participamos en aquel debate, más que oponiéndonos, porque ninguno de los senadores se opuso a El Quimbo, por lo menos a nivel parlamentario, lo que si reclamábamos con vehemencia fueron las compensaciones ambientales y sociales a las comunidades, que de no ser por la participación de los congresistas no se hubiesen dado.
Entonces, ¿de quién fue la responsabilidad de este proyecto?
El proyecto El Quimbo lleva estudiándose hace 50 años. Usted ve la intervención mía en el video completo de 12 minutos y no 30 segundos que fue lo que publicaron, en donde le digo al ministro de medio ambiente, que estaba en ese debate, que no hay un solo concejal, alcalde o congresista del Huila que le haya pedido al gobierno que se haga El Quimbo, pero eso nunca lo mostraron. Fue el Gobierno Nacional el que hizo el Quimbo, pero seguramente no fue ni siquiera ese gobierno, venía estudiándose ese proyecto de tiempo atrás, que lo licenciaron en el gobierno del presidente Uribe es otra cosa, pero perfectamente pudo licenciarse en un gobierno antes o uno después.
Lo que hicimos los congresistas fue lo que no se hizo cuando Betania, gracias a Hernán Andrade, a Luis Enrique Dussán, a los parlamentarios que estábamos en esa época y naturalmente quien les habla, se lograron las compensaciones que hoy tienen los afectados por las inundaciones de El Quimbo.
¿Se siente traicionado?
Yo no tengo espejo retrovisor, no comparto esa forma de hacer política, pero la respeto. Le entrego todo a Dios y él sabrá porque no permitió que el camino de ser gobernador fuera el destino mío. Aquí estoy dándole un poco de ánimo a los ciudadanos que aspiraban que yo pudiera liderar este departamento, convocando a los sectores empresariales , industriales, a los medios, a los ciudadanos, para que hiciéramos una agenda común entre todos. Por ahora estoy esperando que nos depara Dios y la vida en nuestro trasegar.
¿Cómo ve el Partido Conservador a nivel regional?
Creo que está todo por reconstruir. No se puede desconocer que a pesar de haber recibido apoyos de distintos sectores políticos, ha sido un resultado importante para una persona que recibió el aval del Partido Conservador que fue Carlos Ramiro Chávarro y esto debe servir al partido para empezar a construir desde esta base y aportar cada uno su grano de arena, sin empujarnos entre nosotros mismos y aprendiendo a convivir, si puedo hacer un aporte para ello, siempre estaré presente para hacerlo y hasta que el partido me dé la oportunidad y me lo permita yo seguiré siendo un actor importante del Partido Conservador en el Huila y en el país.
Hace unos días Hernán Andrade manifestó que no aspiraría nuevamente al Senado y que apoyaría en esta intención a su hermana Esperanza Andrade, ¿qué piensa de esto?
Está en todo su derecho. Es un senador de la República importante y respetable, tiene una votación importante y está en todo el derecho de decidir quién lo va a suceder. Es su estructura política, es un hombre que no descansa, trabaja mucho y eso me consta, por eso puede decir a quién le hereda su capital político o a quién no.
Después de pasadas las elecciones, ¿cuál será su futuro político?
Aún es muy prematuro, no han pasado tres semanas de las elecciones. Hay que permitir que se decanten las cosas, que la ciudadanía asuma los resultados de las elecciones, que los alcaldes, el gobernador, los concejales y diputados electos, constituyan también su agenda por el departamento. Nosotros dejaremos descansar a la opinión en estas materias de activismo político, eso sí, sin dejar de estar en el activismo social.
Usted dice que seguirá en el activismo social, ¿eso significa que tiene un camino político por delante?
Cuando yo hablo del activismo social es ahora, porque no es el momento de hacer activismo político. Yo tengo una vocación de servicio social natural, seguramente si yo hubiera sido psicólogo o médico haría consultas gratis en algún momento, pero he ejercido la política, ahora no ostento una dignidad, pero no por eso voy a dejar de hacer ese activismo social.
Mañana como dirigente político, como exparlamentario y excandidato a la gobernación tendré la responsabilidad, pero también la autoridad, ya que en la urnas me entregaron su voto de confianza casi 140.000 huilenses, no solamente de aportar mi grano de arena para la contribución al desarrollo del Huila, sino también para ser una voz que pueda ejercer el control a los actos de gobierno cuando corresponda, pero solo cuando incumba, no como mula terca, porque esa no ha sido mi personalidad, ni el Huila me ha conocido ni me conocerá de esa manera.
No tengo espejo retrovisor, ni soy un hombre de rencores ni de odios, creo que es el momento de ser coherentes con lo que dije en la campaña y así no haya sido elegido gobernador aportaré mi granito de arena para que todos podamos sacar a delante una agenda común que se llama Huila.
¿Usted cree que fueron injustas las acusaciones que hicieron en su contra sobre el tema de El Quimbo?
Absolutamente. Fui víctima de una calumnia virtual, en donde a través de un montaje ocho días antes de las elecciones se tira a la lona una imagen que con tanto cuidado, sacrificio y esfuerzo logré construir durante doce años que fui congresista. Me duele profundamente haber sido sujeto de ello porque nunca me esperé que pudiera llegar a ser sujeto de una campaña negra, sucia y mentirosa. El trabajo de estos años en 30 segundos fue tirado a la lona, solamente para ganar unas elecciones.
Y ahora, ¿cómo recomponer su imagen con los huilenses frente a este tema?
Sin espejo retrovisor voy a mirar hacia adelante, pero sin dejar de lado que me toca hacer la tarea de compartir con los ciudadanos del departamento un debate serio de lo que se hizo en aquella época a instancias del presidente del Congreso de aquella época, el senador Hernán Andrade, en donde los congresistas del Huila, todos, sin excepción, participamos en aquel debate, más que oponiéndonos, porque ninguno de los senadores se opuso a El Quimbo, por lo menos a nivel parlamentario, lo que si reclamábamos con vehemencia fueron las compensaciones ambientales y sociales a las comunidades, que de no ser por la participación de los congresistas no se hubiesen dado.
Entonces, ¿de quién fue la responsabilidad de este proyecto?
El proyecto El Quimbo lleva estudiándose hace 50 años. Usted ve la intervención mía en el video completo de 12 minutos y no 30 segundos que fue lo que publicaron, en donde le digo al ministro de medio ambiente, que estaba en ese debate, que no hay un solo concejal, alcalde o congresista del Huila que le haya pedido al gobierno que se haga El Quimbo, pero eso nunca lo mostraron. Fue el Gobierno Nacional el que hizo el Quimbo, pero seguramente no fue ni siquiera ese gobierno, venía estudiándose ese proyecto de tiempo atrás, que lo licenciaron en el gobierno del presidente Uribe es otra cosa, pero perfectamente pudo licenciarse en un gobierno antes o uno después.
Lo que hicimos los congresistas fue lo que no se hizo cuando Betania, gracias a Hernán Andrade, a Luis Enrique Dussán, a los parlamentarios que estábamos en esa época y naturalmente quien les habla, se lograron las compensaciones que hoy tienen los afectados por las inundaciones de El Quimbo.
¿Se siente traicionado?
Yo no tengo espejo retrovisor, no comparto esa forma de hacer política, pero la respeto. Le entrego todo a Dios y él sabrá porque no permitió que el camino de ser gobernador fuera el destino mío. Aquí estoy dándole un poco de ánimo a los ciudadanos que aspiraban que yo pudiera liderar este departamento, convocando a los sectores empresariales , industriales, a los medios, a los ciudadanos, para que hiciéramos una agenda común entre todos. Por ahora estoy esperando que nos depara Dios y la vida en nuestro trasegar.
¿Cómo ve el Partido Conservador a nivel regional?
Creo que está todo por reconstruir. No se puede desconocer que a pesar de haber recibido apoyos de distintos sectores políticos, ha sido un resultado importante para una persona que recibió el aval del Partido Conservador que fue Carlos Ramiro Chávarro y esto debe servir al partido para empezar a construir desde esta base y aportar cada uno su grano de arena, sin empujarnos entre nosotros mismos y aprendiendo a convivir, si puedo hacer un aporte para ello, siempre estaré presente para hacerlo y hasta que el partido me dé la oportunidad y me lo permita yo seguiré siendo un actor importante del Partido Conservador en el Huila y en el país.
Hace unos días Hernán Andrade manifestó que no aspiraría nuevamente al Senado y que apoyaría en esta intención a su hermana Esperanza Andrade, ¿qué piensa de esto?
Está en todo su derecho. Es un senador de la República importante y respetable, tiene una votación importante y está en todo el derecho de decidir quién lo va a suceder. Es su estructura política, es un hombre que no descansa, trabaja mucho y eso me consta, por eso puede decir a quién le hereda su capital político o a quién no.
