‘Las obras en la ciudad se hacían de la mano con las comunidades’
Jorge Enrique Muñoz fue nombrado alcalde de Neiva durante los años 1980-1982 por el gobernador de la época, Álvaro Sánchez Silva, quien murió en 1981 y fue ratificado en el cargo por el gobernador entrante Jaime Salazar Díaz.
Burgomaestre de Neiva durante los años 1980- 1982, Jorge Enrique Muñoz, en diálogo con DIARIO DEL HUILA recordó cómo era hacer política en la década de los 80 y las diferencias a hoy en día.
Para Muñoz la política en estos más de 30 años ha mutado de manera considerable, considera que anteriormente se tenían ideales establecidos, se trabajaba con la comunidad y no se manejaban las sumas de dinero que se vislumbran hoy en día, lo que para él, ha ocasionado el vicio de la corrupción y el clientelismo.
¿Cómo era hacer política en esa época?
Era muy distinto a lo que es hoy en día, antes era mucho más democrática. Para esa época solo existían los Partido Liberal, Conservador y Comunista, estos eran los que tenían representación en los cuerpos colegiados. Digo que era más democrática porque cualquiera se podía inscribir a nombre del partido que quisiera.
Algo muy importante es que para ese tiempo la gente estaba en un partido por mística e ideología, por descendencia familiar. No se ve lo que hoy en día que un gobernador puede haber pasado hasta por cuatro partidos.
Otra de las cosas importantes es que los parlamentarios podían encabezar las listas a varias corporaciones públicas, el senador podía ser diputado o concejal, todo de manera simultánea. Por ejemplo cuando yo fui alcalde, Rodrigo Lara Bonilla era senador y a la vez concejal.
¿Y los debates en el Concejo?
Eran debates verdaderamente de control político en donde no había unos intereses particulares, eran muy de altura, de debate, de desarrollo de ciudad, se tocaban temas de fondo que tenían que ver con lo que le interesaba a todos.
¿En 1981 cómo era Neiva?
Era una ciudad pequeña en la cual el alcalde era la primera autoridad y mandaba en todo sin las interferencias que se observan hoy en día. Yo me montaba en el carro y empezaba a recorrer las calles de la ciudad y si había una casa donde estaba sonando música a todo volumen llegábamos y decíamos al dueño que por favor le bajara al volumen.
En la ciudad solo había alumbrado público en las calles principales pero en los barrios cada casa debía colocar un bombillo en la calle y dejarlo encendido. Entonces uno pasaba en sus recorridos y si observaba un bombillo apagado tocaba la puerta y pedía que lo encendiera o si no se le sacaba multa.
¿Cuáles fueron las obras más importantes durante su alcaldía?
En esa época estábamos preparando para juegos nacionales, doña Nidia Quintero era primera dama de la nación, siendo huilense nos ayudó a conseguir muchos recursos desde la presidencia.
A mí me tocó hacer la avenida 26 en doble calzada desde lo que hoy es la Cruz Roja hasta lo que en ese momento era el Idema, hoy el Éxito, y precisamente le puse el nombre de Nidia Quintero de Turbay por toda la colaboración que nos había brindado.
También realizamos la subida hacia el oriente que comunicaba al El Jardín, se hizo el parque longitudinal del río Magdalena, llevamos el agua domiciliaria a varias zonas de la ciudad, sectores donde no contaban con el servicio.
¿El presupuesto cómo se manejaba?
En esa época el presupuesto era de $48 millones, porque la mayoría se manejaba desde Bogotá y era totalmente centralizado. Lo descentralizado era muy poco. Otro de los aspectos es que para ese tiempo el municipio se encargaba de desarrollar todas las obras, nada se desarrollaba por contratos, ningún servicio, lo único que se compraba en volumen era el asfalto para pavimentar las vías.
Las obras también se hacían de la mano con las comunidades, la alcaldía colocaba las herramientas y las personas la mano de obra porque sabían que era para el beneficio propio.
¿No cree usted que hoy se derrocha mucho dinero público contratando la mayor parte de los servicios del Municipio?
Indiscutiblemente cuando se empezó a contratar con particulares se generó la corrupción en el país porque todo se empezó a manejar por comisiones. Por otro lado generó un aumentó en el costo de las obras porque el contratista siempre tiene que estar ganando más.
¿Cómo ve la política hoy en día y como la visualiza a futuro?
Veo que la gente que realmente tiene toda la actitud, la educación y vocación para manejar la ciudad no se le mide porque hacer política es demasiado costoso y tristemente muchos entran a la corrupción. Entonces muchos lo que hacen es gastar y llegan es a negociar los contratos y es algo de lo que uno se queda aterrado. Anteriormente no se presentaba ese clientelismo y dádivas.
