Unidad Nacional, tan sólo una frase sonora
El presidente, Juan Manuel Santos, tiene que caminar como gato entre porcelanas para que no se le caiga ninguna. La oposición se mantiene atenta para sacar dividendos políticos frente al más mínimo error.
Los cambios de última hora en el gabinete ministerial y algunas consejerías, como en la dirección de entidades adscritas al Ministerio de Agricultura, fueron el detonante para que se generaran reacciones que no dejan bien plantada la llamada Unidad Nacional.
Fue así como, el codirector del Partido Liberal, Horacio Serpa Uribe, se adelantó a decir que su colectividad no irá más en la Unidad Nacional, que seguirá apoyando el proceso de paz, pero que no puede compartir la mesa con el máximo dirigente de Cambio Radical, el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, que éste debe renunciar y destapar sus cartas para la próxima campaña presidencial.
Las diferencias entre Serpa y Vargas Lleras datan de la época en que por última vez fue aspirante a la Primera Magistratura el senador liberal; en esa oportunidad Vargas Lleras, respaldó la candidatura del hoy expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Cambio
En este rifirrafe, el senador Carlos Fernando Galán, líder de Cambio Radical ha subrayado que su colectividad no se siente comprometida con la Unidad Nacional, hecho que resulta inexplicable –por decir lo menos- cuando su máximo representante, Vargas Lleras, es nada más y nada menos que el vicepresidente de la República. Y por si fuera poco tienen dos Ministerios: Vivienda y Medio Ambiente, aparte de que el Vicepresidente sigue siendo la persona que por delegación del Jefe Estado, es la cabeza de las políticas del Ministerio de Transporte
La U
El Partido de la U, del que fue creador el mandatario Santos, se agrega ingredientes a la singular alianza de la Unidad Nacional al asegurar que “está haciendo agua por todas partes”, según palabras del senador Armando Benedetti.
Partido Verde
En los cambios a su gabinete, Santos, nombró en el Ministerio de Justicia a Jorge Londoño, patriarca del Partido Verde. La llegada de ese sector político al Gobierno no generó, como se creyera seguramente en la Casa de Nariño, una reacción unánime de la bancada congresional. En declaraciones a medios nacionales, el senador Antonio Navarro Wolf, señaló que la bancada, de que hace, parte tiene opiniones divididas sobre el efecto del asiento que tomó en el Gobierno su partido. Puntualizó que siguen respaldando el proceso de paz y que a la vez mantienen más diferencias que similitudes con el Gobierno, por lo que no pueden participar de él.
Polo
Por primera vez, en los casi seis años del mandato Santos, el Polo Democrático tiene una cuota a nivel ministerial. La excandidata presidencial Clara López, fue nombrada titular de la cartera de Trabajo. Como en el caso del Partido Verde, varios senadores y representantes, tampoco se sienten comprometidos con las políticas gubernamentales, aunque sí, con los diálogos de paz.
Partido conservador
Con esta organización política la situación no es muy distinta a la que se ha descrito con otros partidos de la Unidad Nacional. Unos están adentro y otros aseguran estar por fuera de ella.
¿Qué viene?
A todas luces la situación no es fácil, se requiere imaginación, creatividad, buen pulso y diplomacia para sobrellevar los hechos y consecuencias por verse.
El liberalismo no guarda identidad frente al tema de la Unidad Nacional y un eventual retiro del Gobierno. Ya se escribió en DIARIO DEL HUILA que los senadores Juan Manuel Galán y Horacio Serpa, opinan de manera disímil: Serpa dice que se van del Gobierno y Galán afirma todo lo contrario. Ese será un debate de fondo en el venidero Congreso Nacional Liberal.
Una situación muy parecida se presenta en los otros partidos. Salen a decir algunos de sus voceros que no están comprometidos con las políticas del Gobierno nacional, pero no le piden a sus representantes en altos cargos que renuncien. Esa circunstancia le da opciones al mandatario de los colombianos para seguir adelante, con todo y las implicaciones que sus últimas determinaciones han traído en materia de popularidad, como lo muestra la última encuesta de Gallup.
Oposición
Lo descrito, es seguido con lupa por los líderes de la oposición, que llevan la camiseta del Centro Democrático. Pero su papel aquí no es de simples espectadores. A falta de debates con mayor rigor y profundidad en las cámaras legislativas y propuestas para contrarrestar las múltiples dificultades por las que pasa el país, no ahorran espacio para atizar con rumores las diferencias al interior de la Unidad Nacional, que quieren ver fracturada para sacar el mayor partido en las próximas elecciones.
