Si gana el SÍ, se les acabará a los partidos de la Unidad Nacional ese falso discurso: Oscar Iván Zuluaga
El Centro Democrático ve positivo las zonas de concentración, pero con condiciones: que no estén en zonas limítrofes ni donde existan cultivos ilícitos.
Jorge Parga Vanegas
Diario del Huila
Con el interrogante, qué sería hoy del país y las negociaciones en la Habana, si no existiera la voz del partido de oposición en el Congreso, el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga, defiende la postura asumida por el Centro Democrático frente al proceso de paz.
Aunque que considera prematuro hablar de candidaturas presidenciales, no cierra la puerta a una nueva postulación de su nombre, tras advertir que el haber ganado la primera vuelta en el 2014, implica para él un compromiso y responsabilidad con los colombianos.
Zuluaga, es partidario de una Constituyente, pero no como parte los acuerdos con las FARC, sino para hacer las reformas a la justicia y la rama electoral, que según dijo, el presidente Santos fue incapaz de realizar.
En entrevista con DIARIO DEL HUILA, el exministro alertó sobre las consecuencias del actual panorama económico del país, y afirmó que esa situación puede llevar a que Colombia a pierda el grado de inversión.
¿Cuáles son los motivos reales de su renuncia a la presidencia del Centro Democrático?
Asumí la dirección del partido desde su fundación en julio de 2014 por solicitud que me hiciera el expresidente y senador Álvaro Uribe. En enero de este año le expresé al doctor Uribe mi deseo de retirarme de la dirección y me pidió que lo hiciera cuando se organizara la Convención Nacional, la cual está prevista para el próximo 20 de agosto. Las razones de mi retiro obedecen a que considero que es un ciclo cumplido estar dedicado a los temas internos del partido y mi deseo es dedicarme a estudiar los problemas del país recorriendo las regiones.
Se dice que su nombre estaría nuevamente en la baraja de las candidaturas presidenciales en el 2018 ¿Es seria esa posibilidad?
Considero que hablar de candidaturas presidenciales es muy prematuro. La prioridad para el partido debe ser el plebiscito y convencer a los colombianos de los graves riesgos que significa el acuerdo de impunidad con las FARC dadas las condiciones con las cuales ha sido negociado. En los primeros meses del 2017 el partido debe acordar las reglas para definir su candidato para el 2018. Soy consciente que haber ganado la primera vuelta en el 2014 y obtener casi 7 millones de votos en la segunda implica un compromiso y responsabilidad con los colombianos.
¿A quién ve hoy como su más recio contendor de una eventual candidatura suya a la Presidencia?
No soy amigo de la especular con nombres y reitero que es muy temprano para esas definiciones. El mapa político del país empezará a definirse una vez pase el plebiscito . Incluso pienso que para las elecciones del 2018 el Centro Democrático debe tener el cuidado de interpretar lo que piensan los colombianos afines a nuestras tesis y definir una estrategia que garantice ganar las elecciones presidenciales desde la primera vuelta. La prioridad es pensar en Colombia ante la amenaza que significa el socialismo siglo 21.
Si gana el SÍ del plebiscito, tendrá futuro el candidato presidencial del Centro Democrático?
Si gana el SÍ el debate en el 2018 no será entre paz y guerra y se les acabará a los partidos de la Unidad Nacional ese falso discurso. El guayabo que producirá la implementación de los acuerdos después de la borrachera de la firma será de tal magnitud, que los colombianos le darán la razón a las advertencias que nuestro partido ha hecho en temas como impunidad y elegibilidad política. El Centro Democrático según reciente encuesta de la firma Yanhass es el partido de mayor confianza y credibilidad entre los colombianos. ¿QuÉ sería hoy del país y las negociaciones en la Habana si no existiera la voz del partido de oposición en el Congreso? Nuestro partido es de convicciones y las defiende porque en los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe, los colombianos vivimos una verdadera paz sin claudicaciones con el terrorismo.
¿De qué origen son sus diferencias con el senador José Obdulio Gaviria, políticas, personales o conceptuales?
Nuestro partido por naturaleza es un partido abierto al debate y a las diferencias entre sus líderes.
El Centro Democrático está por definir si promueve la abstención o el NO en el plebiscito. Si cualquiera de estas dos propuestas es derrotada en las urnas ¿ qué posición política asumiría esa colectividad frente a los acuerdos de La Habana?
Si gana el NO es para que se hagan las rectificaciones al acuerdo que hemos solicitado: que paguen cárcel con pena reducida quienes hayan cometido crímenes atroces y delitos de lesa humanidad (secuestro, masacres, reclutamiento forzado de menores, violación de mujeres), que para esos mismos delitos no exista elegibilidad política, no llevar el narcotráfico a delito político y no igualar a nuestros soldados y policías con los cabecillas de las FARC en el Tribunal Especial de Paz. Pero que quede claro: si gana el NO, no deseamos que se acaben las negociaciones.
El Centro Democrático ha sido crítico irreductible de los diálogos de La Habana. ¿En ese contexto no encuentra usted algún punto que se identifique con la concepción política e ideológica de su partido?
Vemos positivo las zonas de concentración pero con condiciones: que no estén en zonas limítrofes ni donde existan cultivos ilícitos. De igual manera la entrega de las armas a Naciones Unidas para su destrucción siempre y cuando se exija la devolución del dinero del narcotráfico para reparar a las víctimas. Una guerrilla como las FARC tan poderosa económicamente se rearma muy fácil.
¿No cree usted que los colombianos podrían pasarle cuenta de cobro electoral al ex presidente Uribe, por no haber aceptado la invitación del presidente Santos a dialogar sobre el proceso de paz?
Si algo rechazan los colombianos es el engaño y la trampa. La carta del presidente Santos como lo han demostrado los hechos era una trampa al mejor estilo santista. Algo hemos aprendido después de tantos años de engaño y mentiras. No es producto del azar que el expresidente Uribe sea el líder más popular y de la más alta imagen positiva según todas las encuestas.
Si finalmente se abre paso una Constituyente para aprobar las reformas a la justicia y otras que se requieren para desarrollar el posconflicto ¿ Ustedes apoyarán esa iniciativa?
El gobierno Santos fue incapaz de hacer la reforma a la justicia y la reforma electoral; dos materias que son esenciales para la democracia de nuestro país. Un nuevo gobierno debe pensar en la constituyente para estas materias pero no como parte de los acuerdos con las FARC ya que ellos han sido los grandes enemigos de la democracia.
¿Como ex ministro de Hacienda, cuál es su percepción de cara al panorama económico del país?
El manejo económico ha sido desacertado. La economía colombiana experimenta un retroceso preocupante. La inflación está golpeando el bolsillo de las familias, las tasas de interés siguen aumentando afectando el consumo de los hogares y la inversión, tenemos el más alto déficit de la historia en las cuentas externas, el desempleo aumentó el último mes, la inversión se ha afectado por las altas tasas de impuestos, las reservas de petróleo han caído a seis años, la deuda pública está creciendo aceleradamente y la economía crece a tasas mediocres. Pero lo más grave: se viene una reforma tributaria al otro día del plebiscito para aumentar el IVA y castigar a los más pobres y debilitar a la clase media. Este panorama económico puede llevar a que perdamos el grado de inversión.
