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Política/ Creado el: 2016-03-23 09:22

Romaña señaló por qué ha sido difícil llegar a la firma de un acuerdo final

Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, miembro del estado mayor de las FARC y comandante del Bloque Occidental, habló sobre el proceso de paz y fue enfático en señalar que las negociaciones con el Gobierno Nacional se encuentran pausadas. Además, indicó que el fenómeno del paramilitarismo es una problemática latente y puso como ejemplo los nexos de estos grupos con la Novena Brigada en la vereda Potrero Grande, municipio de Colombia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 23 de 2016

JUAN GUILLERMO RODRÍGUEZ

Especial para el Diario del Huila

Uno de los miembros del estado mayor de la FARC, Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, dialogó sobre el proceso de paz e indicó que se encuentran pausadas la conversaciones con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Y realizó graves acusaciones de los presuntos vínculos de los paramilitares con la Novena Brigada en la vereda Potrero Grande, Colombia (Huila).

La entrevista fue realizada en La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz que adelanta el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El grupo guerrillero dio como nuevo plazo para firmar un cese definitivo, el 23 de septiembre de 2016 para satisfacción de ambas partes, señaló en su momento Joaquín Gómez, miembro del secretariado del grupo armado, cerca de tres años de negociaciones.

¿Cómo avanza el proceso de paz entre el Gobierno Nacional y las Farc?

En este momento podemos decir que están pausadas, no un estancamiento general, pero si presentan un retroceso, porque después de que se llegó a varios acuerdos en la mesa técnica con los militares, de nueve meses trabajando, cambiaron las reglas de juego y nos han presentado un documento muy distinto a lo que habíamos acordado entre las dos partes.

Usted habla de los grupos paramilitares que aún hacen presencia en Colombia, ¿cuáles son sus pruebas y argumento para afirmar esta situación?

Lo primero que hay que explicarle a la población, es que el fenómeno del paramilitarismo no es una concepción de los militares y la oligarquía colombiana, sino diseñada desde Estados Unidos, especialmente de la Escuela de las Américas. Ante esta hipótesis existen documentos, como las declaraciones del coronel Echandía, Don Berna, en las que se habla de eliminar el enemigo interno,  y se puede hacer un diagnóstico del paramilitarismo del pasado y compararlo con el actual. Nosotros hemos dicho que una de las trabas fundamentales para avanzar en un proceso de paz son los paramilitares.

El año pasado, fueron asesinadas 200 personas que eran dirigentes de derechos humanos y líderes sociales. Los mataron, porque no hay espacio para la democracia en Colombia. Un claro ejemplo de lo que estoy hablando, es lo que sucede en el sitio Potrero Grande de Colombia, Huila, son 17 Veredas y allí la relación de los grupos paramilitares con la Novena Brigada, todo el mundo la conoce, existen cementerios de personas inocentes, gente desaparecida y hay comunicaciones directas por HF, Handy, celulares con la Novena Brigada y la familia Rodríguez. Los paramilitares llevan 40 años en esta zona y persona que ingrese a esta región, que no sea conocida o no porte documentos de identidad, es persona que no vuelve a salir, es capturada por los grupos paramilitares en complacencia con la Novena Brigada y luego asesinados inocentemente.

Los colombianos están un poco escépticos con el proceso de paz, ¿esto se debe a falta de comunicación entre las FARC-mesa de diálogos y el Gobierno Nacional? Y también, ¿es verdad que ustedes están pidiendo un salario de 1’800.000 pesos, luego de la dejación de armas?

Siempre hemos planteado, la necesidad de hacer una pedagogía de paz, no solamente a las fuerzas militares, guerrilla, bases sociales, sino dirigida a toda la sociedad, porque el problema de la paz no es de Santos o de la FARC, es de todos. Si hablamos de la reforma agraria, existe desinformación, o de la sustitución de cultivos, en este punto el Gobierno Nacional ha salido a decir a los campesinos, que nosotros hicimos un compromiso aquí en La Habana, para erradicar forzosamente los cultivos y no es cierto. Sí planteamos este hecho pero por productos que le generen recursos al pueblo colombiano.

Y llegamos al acuerdo fundamental, el de víctimas, en este punto se encuentra la jurisdicción especial de paz, el cual explicita que todos los actores comprometidos en el conflicto colombiano tenemos responsabilidad en esta problemática, en este aspecto no le tenemos miedo a la verdad.

En relación a su pregunta, si estamos buscando un sueldo, no es cierto, tampoco esperamos empleo. Buscamos una solución a los problemas económicos, sociales y políticos de la nación, no personales. Por eso planteamos el fin del conflicto y esperamos hacer un pacto nacional de nunca más utilizar las armas, el paramilitarismo, violencia, para trabajar en el desarrollo de Colombia.

¿Todas las estructuras de las FARC están comprometidas con el proceso de paz o hay algunas que no van a firmar el acuerdo?

Eso es lo que nos une y hace fuertes, la unión. Desde su nacimiento la guerrilla han tenido la cohesión, unidos somos fuertes y divididos somos débiles. Ninguna estructura del movimiento está en contra de las decisiones de los superiores, nos regimos bajo unas reglas y disciplina, guiándonos por ella.

¿Y si se llegara a presentar que grupos guerrilleros no estuvieran en el postconflicto y crearan organizaciones armadas nuevas con estos hombres?

Tenemos unos estatutos en los que explicamos por qué cogimos las armas. Además, existe un reglamento y normas internas de comando, pero a la vez interiormente, el secretariado no puede tomar decisiones que no se han consultadas por las bases. En eso las Farc, es un movimiento sólido  y unificado.

Hemos escuchado propuestas de las víctimas del conflicto armado de la zona centro y norte del Huila. Han pedido que en honor a sus familiares por esta guerra para que realicen un monumento con las armas y sea ofrendado.

Esa propuesta la hicimos nosotros en las 100 propuestas mínimas, recién hablamos de este punto. No solo un monumento a las víctimas, ni de pronto con las armas por que no pensamos dejarlas, ni destruirlas, ni entregarlas al enemigo, es una dejación social de armas. Cuando pensamos en este punto, no es por parte de la guerrilla, es de la sociedad colombiana, de los actores en este conflicto armado. Y no solamente monumentos, muchas otras cosas se pueden hacer por ellos.

Ustedes han hablado sobre el poder que tiene la democracia, del poder que tienen los ciudadanos para elegir sus gobernantes. En Campoalegre asesinaron a un alcalde que era campesino, ¿ustedes lo declararon objetivo militar?

A nosotros nos declararon la guerra a nivel nacional, y a la vez se extendieron los grupos paramilitares. La elección popular de alcaldes, fue una idea de la guerrilla de 1984 en los acuerdos de La Uribe, Meta.

La decisión de no apoyar los alcaldes, la tomó el secretariado en el 2002, ni estábamos de acuerdo en que fueran a hacer política con la población que nos apoyaba a nosotros. Tampoco que llegaran los partidos Liberal y Conservador, no queríamos que  fueran a los territorios donde nos encontrábamos para engañar al pueblo y ponerlo al servicio de la oligarquía colombiana. Nosotros no manejamos el término de objetivos militares.

¿Esta renuncia que le pidieron a los burgomaestres y concejales era para desestabilizar el país?

Era para perjudicar al gobierno de Álvaro Uribe y a Colombia. En muchos países quedaron corregimientos y municipios que se rigieron por las norma de la guerrilla zonas como: Tello, Colombia, Vegalarga, Baraya en cuanto al Huila. Y el Tolima: Dolores, Icononzo y Villa Rica. En el llano las regiones que están cerca de la cordillera oriental, se encontraban bajo nuestra jurisdicción. La gente buscaba que la guerrilla les solucionara los problemas, vacío de poder dejado por el Gobierno Nacional.

Colombia está sumida en la corrupción, han vendido Isagén, destapado carteles que se apoderaban de recursos de la Nación. ¿Defender estos intereses no es objetivo de ustedes?

En la agenda está explícito que nada está acordado, hasta que todo este acordado. Hay salvedades, porque el Gobierno Nacional ha dicho que hay una línea roja y temas que no son discutibles. Pero lo que han hecho, vendiendo los recursos estratégicos de Colombia, eso es una puñalada trapera para el pueblo, no solamente vendiendo Isagén, el tema de Agro Ingreso Seguro. Por eso en el punto tres y cinco se encuentran los ajustes institucionales para hacer reforma, acabar con la corrupción y el lavado de activos. Ese es uno de los problemas más grandes del país.

Ha sido duramente criticado el presidente Juan Manuel Santos con la llegada de su hermano Enrique Santos a La Habana, Cuba. ¿Juega un papel importante en el proceso?

Eso son intereses de la oligarquía. Un claro ejemplo es la demanda que puso el procurador al presidente Santos, para que explicara al país si el hermano pertenecía al Gobierno y por qué suplantaba en La Habana, a Humberto de la Calle. Son contradicciones que se dan en el seno de este círculo de poder por intereses, celos, para repartirse el dinero principalmente. Como decía el comandante Manuel Marulanda eso es pelea de comadres, pero cuando vean afectados sus intereses se unen, siempre ha sido así.

¿Cuál es su mensaje para los colombianos en este proceso de paz que llega a un punto de no retorno?

Todo el mundo dice eso, que cuando va pasando un río, es mejor seguir y no regresarse, pero cuando se llega a temas tan complejos como el del fin del conflicto, piensa uno que mejor es devolverse, porque en la orilla lo pueden estar esperando para matarlo con un garrote, como sucede con el paramilitarismo. Nosotros somos optimistas, las FARC-EP, que tenemos que lograr la paz de alguna manera. Y el mensaje más grande que puedo enviar es que la paz no solo la construye la guerrilla. El pueblo tiene que movilizarse para exigir sus derechos y apoyar lo que hemos planteado en estos diálogos. La paz está por encima de todos los intereses.

La guerrilla del M-19 se desmovilizó y asesinaron a algunos de sus líderes. ¿Se podía presentar el mismo fenómeno con las FARC?, ¿están preparados?

Por eso hemos dicho a la paz no se le puede poner una fecha límite, no podemos dejar el camino minado para que estalle otra guerra, de lo contrario es mejor no avanzar. Recuerde que a los 26 días de firmar acuerdo con el M-19 asesinaron a Carlos Pizarro y continuaron acabando con dirigentes de Unión Patriótica y otros movimientos. Por eso decimos que no vamos a entregar las armas, vamos a dejarlas, cuando ya no exista un motivo por qué disparar. Cuando todos los fenómenos que nos llevaron a empuñarlas, ya se hayan acabado, de resto no podemos dejarlas. Analicen los procesos de El Salvador y Guatemala y sus problemáticas actuales, son peores de los que existía cuando estaba la guerrilla.

¿La extorsión continúa dentro del proceso de paz?

Son delincuentes comunes que se asocian con  bandas criminales para extorsionar la gente y pedirle recursos, haciéndose pasar por el movimiento guerrillero. Entonces esto perjudica y no solamente a Campoalegre a toda la sociedad colombiana. Los invitamos para que se organicen y no se dejen convencer de la extorsión, denuncien dejen el miedo.

Fotos Campoalegrenoticias