Rodrigo Lara, una vida dedicada al servicio
Lara Sánchez nació un 9 de abril de 1971 en Neiva, su madre Liliana Sánchez había conocido a su padre Rodrigo Lara Bonilla, mientras ella era secretaría regional del Partido Liberal con sede en Neiva. Le fascina montar cicla y escuchar música colombiana. Su gran vocación es servir.
Los días de Rodrigo Lara Sánchez van a todo ritmo, mientras está en su sede de la campaña política, un buen número de personas llegan allí para saludarlo y brindarle el apoyo necesario para que pueda ejercer durante los próximos cuatro años como el alcalde de Neiva, minutos después asiste a reuniones en las diferentes comunas, sale a caminar por las calles y a escuchar a los ciudadanos que se sienten contentos cuando lo ven en su sector. Desde muy temprano en la mañana hasta tarde en la noche, Rodrigo vive en medio de las comunidades y mientras se desplazaba a una de sus reuniones, nos contó como era su vida fuera de la política.
Es difícil dejar la política a un lado, el médico como muchos lo conocen le fascina ese tema y todos los días, estando en el Hospital, en la sede o en un barrio, la política estará presente, para él. Por eso siempre recalca, que las personas son lo primordial en su vida.
Y el mismo responde ante el aprecio de las personas, “para mí la gente es lo primero”. Lara Sánchez es un amante a la música colombiana, le fascina montar bicicleta y jugar fútbol y tiene claro que para ser un buen alcalde, debe trabajar con la comunidad y estar cerca de quienes más necesitan del gobernante.
“La gente es lo primordial para un político, no se puede estar en campaña de barrio en barrio y cuando ya se es elegido olvidarse de ellos, no es cuando más se debe estar sumergido con las comunidades”.
Una vida de sacrificio
Y aunque muchos dicen que desde niño vivía con muchas comodidades, Rodrigo recuerda que fue con mucho sacrificio que pudo estudiar, su primeria la hizo en el colegio Balvanera y luego su bachillerato en el Técnico y más aún la universidad, donde con esfuerzo y sudor logró sacarla adelante y en la Universidad del Cauca de Popayán estudio medicina.
La historia de Rodrigo Lara Sánchez es muy conocida por los neivanos, muchos saben quién es su papá y lo recuerdan con cariño, y a él, le hijo, lo conocen por su labor dentro del Hospital Universitario u otra clínica. El médico que quiere dejar de ganar un buen salario atendiendo los pacientes, prefiere ser el mandatario de los neivanos para atender las necesidades de toda una ciudad.
“Para esto hay que tener vocación y creo en que ese puede cambiar una ciudad con cultura, con deporte, con educación”. Educación, esa palabra es primordial en sus encuentros con las comunidades y Rodrigo Lara está convencido que con educación, Neiva será una ciudad distinta, donde los valores sobresalgan y la delincuencia, el vandalismo, la drogadicción, la intolerancia disminuya.
Y es que pocos conocen la otra faceta de quien quiere ser el mandatario de los neivanos, un hombre sencillo, que todos los días deja el orgullo y la vanidad en su cama para salir a la calle y caminar al lado de quien más lo necesita. El médico que atiende pacientes sin importar el estrato, el que escucha diariamente decenas de personas, el que apoyo la juventud sabiendo que son el futuro de la ciudad, tiene claro que sirviendo, se siente más feliz.
Sus hijos, su mayor orgullo
“Hay que servir sin dejar de ser uno, no puedo ser orgulloso, quienes trabajan conmigo reciben de mi un saludo, un abrazo, un hola, sin importar de donde venga y como venga, mi vida diaria va entorno a eso, en reuniones, charlas, encuentros con las comunidades y así como el sacerdote y el medico dedican su vida a servir, el político también debe dedicar su vida a servir”.
La música colombiana es su preferida, siente orgullo de sus raíces y de los compositores colombianos, sus hijos Mariana y Samuel son su razón de vivir, “ser padre es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, mis hijos son maravillosos y son un orgullo total, son dos personas muy especiales”.
Pero si sus hijos son la razón de vivir, su esposa es su mayor inspiración y su gran apoyo. Rodrigo Lara conoció a Ana Isabel Valencia Hurtado en la universidad mientras estudiaba medicina, ella llegó un día a su vida y de inmediato se convirtió en su gran amor, en la mamá de sus hijos. “Ella lo es todo, es la mujer que ha sido capaz de lidiar con un médico y ahora político y que entiende mis afanes, mis trasnochadas, es la mujer que me inspira en cada momento, en cada instante”.
Y mientras Rodrigo se dedica a la política, saca tiempo para compartir con su familia, para montar bicicleta y reunirse con sus amigos para jugar fútbol, pero también para descansar escuchando música colombiana y así continuar con su labor en medio de las comunidades.
