Panamá es una tentación perversa de capitales: Villalba
‘Vamos a hacer seguimiento a esa situación, para que Colombia pueda repatriar capitales, sancionar a los que están en la ilegalidad y perseguir a quienes han ocultado fortunas para esconder sus fechorías’.
Jorge Parga Vanegas
Diario del Huila
Como muy grave para las finanzas del país, consideró el senador Rodrigo Villalba Mosquera lo que por mucho tiempo se conoció como el “paraíso fiscal de Panamá” y que desembocó en el más sonado escándalo en que están hoy involucrados personajes de Colombia y del mundo.
A raíz de la investigación periodística rotulada “Los papeles de Panamá”, Villalba lideró un debate en el Senado de la República para denunciar las delicadas implicaciones que para el país tiene este affaire y buscar que Colombia firme a la mayor brevedad un acuerdo de cooperación con Panamá, para cruzar información certera sobre la legalidad e ilegalidad de los dineros que son depositados en cuentas bancarias de ese país.
El congresista reveló a DIARIO DEL HUILA los alcances del debate adelantado en la Comisión de Asuntos Económicos del Senado.
¿De qué dimensión es el escándalo de los papeles de Panamá que usted denunció en el Senado de la República?
Es de una magnitud grandísima. Hace mucho tiempo se escuchaba del secreto bancario de Suiza donde había un régimen preferente de alivio tributario con muchos atractivos. Pero allá iban los poderosos para gozar del sigilo bancario y todos los veían de difícil acceso. Después se regaron a través de cuentas offshore, que son aquellas donde aparecen cuentas nacionales de otros países sin mayor actividad económica, para ocultar sus verdaderos dueños y aprovechar las gabelas de tipo tributario. Y entonces, aparece Hong Kong, Islas Caimán, Islas Vírgenes, Las Bahamas, etc. Pero con los años, nos dimos cuenta que aquí en el vecindario aparece un paraíso fiscal de ese tamaño que es Panamá, que se había convertido en una tentación perversa para los capitales de Colombia.
¿Cómo se clasifican esos capitales colombianos que han caído, como usted lo dice, en la tentación de Panamá?
Esos capitales los podemos dividir en tres grupos: capitales bien habidos que han reportado a las autoridades colombianas; es decir, que están en regla. Dos, capitales bien habidos, pero que fueron llevados allá para evadir impuestos, y por lo tanto, están en la ilegalidad. Y el tercer grupo que proviene de capitales criminales, narcotráfico, lavado de activos y corrupción administrativa de funcionarios que esquilmaron el erario público y ahora están ocultando sus fortunas, para evadir el radar de la DIAN, la UIAF del Ministerio de Hacienda y la Fiscalía.
¿Y eso se sabía?
Sí. Eso lo sabíamos, y siempre Colombia recurría a Panamá para ver cómo hacía un convenio de cooperación financiera para conocer esas actividades de las cuentas de capitales colombianos. Y siempre había disculpas y evasión, pero ellos, felices porque se han desarrollado a través ese régimen tributario preferente, aplicado a la plata bien y mal habida, a la cual le sacan altos rendimientos.
¿Era posible llegar a lo que se supo recientemente?
Pues el mundo se enteró de la investigación que unos periodistas hicieron a una sola firma, Mossak y Fonseca, que tramitaban estas cuentas allá y fue el escándalo mundial conocido como “Los papeles de Panamá”, que hicieron un trueno en el mundo. Se cayó el primer ministro de Islandia, casi se cae el primer ministro de Inglaterra, porque un pariente suyo tenía cuenta allá. Y aparecieron jeques y poderosos, algunos cercanos a Chávez y Putin. También futbolistas, artistas, Vargas Llosa y mucha gente del mundo. En Colombia, en la lista de Mossak, aparecieron cerca de 1.500 personas con cuentas en Panamá, de las cuales la DIAN certifica que solo el 35 por ciento había reportado. Eso quiere decir que el 65 por ciento está en plena ilegalidad, con este ítem, que el 35 por ciento que aparenta legalidad también utiliza triquiñuelas financieras para eludir. Eso pasó sin pena ni gloria, porque hay poderosos, porque hay medios de comunicación ligados a esos poderosos y entonces, ocultan.
¿En esto ha habido pasividad de las autoridades colombianas?
Sí han hecho algo. Pero creo que los medios de comunicación y la clase política se quedaron cortos. Eso me animó a hacer un debate en la semana que pasó, en la Comisión de Asuntos Económicos del Senado. Ese día coincidió con un reporte de la BBC de Londres que hablaba de la pasividad de los colombianos. Y es gravísimo, que se atrevan a decir que hay tantos recursos en Panamá y en otros paraísos fiscales del mundo de colombianos, según Ricardo Ortega exdirector de la DIAN, que pueden ser del orden de los 100 mil millones dólares. Y en Panamá hay 20 mil millones de dólares, que con solo los impuestos que han dejado de pagar podríamos evitar la próxima reforma tributaria.
¿Qué persigue usted con este debate?
Aspiro, con las conclusiones del debate, a mantener vivo el escándalo de Panamá, para lo cual se creó una subcomisión de la célula de asuntos económicos del Senado, que tengo el honor de presidir.
En estos papeles de Panamá, por lo que usted ha podido indagar, ¿hay capitales de huilenses?
Yo tengo en mi poder la investigación realizada por las autoridades donde figuran 1.245 nombres entre empresas y personas de Colombia. No he querido revelar esos nombres de grandes ni pequeños, aunque algunos medios los han dado a conocer. Si uno lo dice, lo acusan de hacer miramientos o sesgos políticos, así sean personas de imagen nacional o regional. Entonces, me he propuesto no revelar ningún nombre y dejar que estas investigaciones avancen, pero le quiero decir que en esa lista hay grandes colombianos de distintas tendencias políticas. Ahora, no todos son ilegales, pero sí hay muchos que están por fuera de la ley. Hay desde ex ministros de Estado, hasta exfuncionarios de provincia y personas de dudosa reputación, de quienes se presume, están dedicados al lavado de activos y el narcotráfico, incluso se piensa que la guerrilla puede tener también colocados algunos recursos. Este tema es muy delicado y yo creo que no puede quedar debajo de la alfombra.
¿En qué considera usted, va terminar este debate?
Yo aspiro a que quede con las siguientes conclusiones: que Panamá entienda que si lo declaramos paraíso fiscal le cae el mundo encima. Entonces, tiene que hacer forzosamente un convenio de cooperación e información financiera con Colombia, que eso nos permitiría saber con exactitud, quiénes son los titulares de esas cuentas, y toda la procedencia de esos recursos y la legalidad e ilegalidad de cada uno de ellos. Eso sería un hit para las finanzas del país.
Y finalmente en el tema político, ¿qué va a pasar con las directivas nacionales del Partido Liberal, que los disidentes dicen que son espurias, por haberse caído los estatutos de esa colectividad?
Espurias no son. Sí tenemos un trance en los juzgados porque suspendieron la realización del congreso donde debía terminar el proceso de reestructuración, que lo hicimos con apego a los estatutos del 2002, y elecciones populares, convenciones municipales, departamentales y nacionales. El congreso está suspendido por un incidente de desacato en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Estamos esperando que eso se resuelva para saber cuál será el siguiente paso. Al margen de las leguleyadas y tinterilladas de los demandantes de oficio, algunos nostálgicos del poder del partido; lo cierto es que cuando se convoca un congreso, ahí está toda la clase dirigente, los expresidentes, exministros, parlamentarios. Esas son voces aisladas que se escuchan por acá, pero el partido está muy fuerte. Yo creo que nuestro candidato presidencial va ser Humberto de la Calle.
