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Política/ Creado el: 2016-07-05 07:55

Necesitamos una nueva Constitución sin contrarreformas: Pabón

Rosemberg Pabón sostiene que en el Congreso y en los demás órganos legislativos regionales, predomina mucha corrupción.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 05 de 2016

Jorge Parga Vanegas

Diario del Huila

 

El hombre que protagonizó una de las más osadas acciones urbanas en nombre del M-19 con la toma de la embajada de la República Dominicana, y que luego del proceso de paz en el Gobierno del presidente Virgilio Barco se sometió al veredicto de la democracia, reivindica hoy como exconstituyente lo que ha significado para el país 25 años de vigencia de la Constitución de 1991.

Rosemberg Pabón, exsenador independiente, aboga por una mayor participación de las regiones en las grandes decisiones del Gobierno y plantea que urgen las reformas del Congreso y la Justicia, donde a su juicio, predominan la corrupción y el clientelismo.

Pabón, quien fue además alcalde de Yumbo Valle su tierra natal, declarado como el mejor del país, habló con el DIARIO DEL HUILA sobre la importancia de haberse establecido en Colombia el multipartidismo y lo que ha implicado la Carta Política del 91, en el desarrollo de temas políticos, sociales y económicos.

 

¿Qué ha representado para la institucionalidad del país la Constitución del 91?

“En estos 25 años el país ha cambiado positivamente, en el sentido que de las 22 constituciones que han existido en Colombia, es la única que ha sido concertada, las otras 21 fueron fruto de quien ganó la guerra e hizo la ley. Por lo tanto no eran constituciones legales. La primera Constitución en toda la historia fue fruto de un acuerdo político con el M-19 en las montañas. En los últimos 200 años los dos únicos acuerdos que han existido fueron para la Constitución del Frente Nacional en 1957, que se hizo un pacto liberal-conservador por 16 años, y después se amplió 8 años más. El segundo gran acuerdo fue el de los años 90, que dio origen a la Constitución del 91. Hoy estamos en presencia de un tercer acuerdo político entre el Gobierno y las FARC, y posiblemente un cuarto acuerdo con el ELN. Ha servido la Constitución en estos  25 años en el sentido que se ha dado mucha fuerza y participación a las organizaciones sociales. Por ejemplo, a los indígenas que reconocen que en más de 400 años de historia, por primera vez a partir de la Constitución del 91, adquirieron un estatus de igualdad en relación  con las demás fuerzas políticas. Lo mismo puede decirse de las mujeres que aunque no se ha llegado al máximo grado de la paridad, por lo menos se ha avanzado. Y también con los otros grupos minoritarios”.

 

¿Cree usted que se ha cumplido uno de sus principales objetivos referidos a la legitimidad de la democracia y la credibilidad ciudadana, en el sistema de representación política?

“Han habido grandes avances, pero al hacer una evaluación hemos visto una serie de falencias. Nos hemos reunido varios constituyentes, en el ánimo de hacerle hoy un homenaje a los 25 años de la Constitución, el enfoque general y común es que han  quedado algunas falencias, entre ellas, el tema de la justicia porque no se fortaleció como  habían pensado los constituyentes del 91. Por eso, hoy consideramos que es importante una reforma en esa área. Otra fue la fuerza que quisimos darle a las regiones en relación con la descentralización y una mayor autonomía política y económica, pero eso no se dio. Creemos que no ha habido voluntad del Congreso de la República. El legislativo sigue siendo una isla donde predomina mucha corrupción, mucha clientela y barones electorales regionales”.

 

En relación con la capacidad del Estado para enfrentar los desafíos de la guerrilla y la violencia, ¿cuál es su concepto?

“Creo que hubo unas herramientas, fruto de ello es que las FARC se sentaron a negociar. Esperamos que culmine con éxito lo que está planteando el presidente Juan Manuel Santos”.

 

¿Ha logrado el Estado satisfacer las necesidades sociales y económicas de la población?

“Nosotros creemos que se ha avanzado, pero hace falta todavía mayor fuerza. En los puntos de La Habana donde hemos visto que se ha dado paso a la tercera fase, considerada como la más importante porque es implementación, se ha dado mucha fuerza a las regiones. Y en los acuerdos que se plantean con el ELN la característica es la fuerza social que esperamos se fortalezca. Ojalá los líderes políticos entiendan este mensaje empoderar a las regiones. El mensaje que yo envío aprovechando esta entrevista es sobre la importancia de que los grupos sociales se organicen y sean solidarios, propongan y estudien a profundidad los acuerdos de La Habana, para que hagan exigencias y presenten proyectos productivos que ayuden a sacar adelante al país”.

 

El multipartidismo que se estableció en esa Carta como producto del pluralismo político para acabar con las pasiones del bipartidismo, ¿ha sido una buena experiencia para el país?

“Pues en los primeros años de la Constitución pasamos de dos partidos a muchos más, enterrando el bipartidismo. Hubo una época en que salieron 95 grupos y movimientos políticos. Se volvió entonces a mejorar la ley y hoy existen  sólo 10 partidos. Es posible que la entrada de las FARC  como movimiento político y hoy con la perspectiva de movimientos regionales, puedan quedar unos 15, que es mucho mejor que el bipartidismo que reinaba antes de la Constitución del 91”.

 

Se habla mucho de la descentralización política y administrativa, pero ha quedado en la teoría, ¿qué hacer para que el Congreso asuma el compromiso de aprobar leyes que desarrollen los principios constitucionales del 91?

“Hay que hacer una reforma profunda a nivel regional, de la justicia, del Congreso y de todos los órganos legislativos nacionales, porque ahí está apoltronada todavía mucha corrupción y mucho clientelismo, que ha  impedido que el país avance como debería haber avanzado”.

 

En su opinión, ¿qué es lo negativo de la Constitución del 91?

“Yo creo que el gran error que cometimos nosotros fue habernos impedido para participar en el congresito y posteriormente en el nuevo Congreso. Siempre hemos dicho que entregamos a Herodes, que era la clase política tradicional, la Constitución del 91. Ellos se han dedicado en esto  25 años a hacer 41 contrarreformas que son antidemocráticas. No hay una sola reforma que haya sido para profundizar la Constitución. Si en dos o tres años se da un nueva constituyente, es importante que quienes vayan tengan el objetivo y tarea única de mejorar la Constitución y no hacer contrarreformas”.

 

¿Usted considera que la creación de la circunscripción nacional para el Senado fue importante para el país?

“Yo creo que es importante, porque nosotros quisimos darle fuerza al Senado de la República, pero la verdad, en la práctica es lo mismo ser senador o representante a la Cámara. La idea  nuestra era que las regiones  tuvieran su representación, y que el Senado fuera la fuerza nacional en donde jugara un papel importante el voto de opinión, pero han predominado los dineros calientes y los barones electorales regionales. La mayor parte de los congresistas tienen su fuerza electoral en una región”.