jueves, 02 de abril de 2026
Política/ Creado el: 2016-09-03 10:53

La paz de Santos es un menú de concesiones a delincuentes: Iván Duque

“No estoy en desacuerdo con que si las FARC se desmoviliza, tengan representantes que aspiren a participar en política, pero no los criminales de lesa humanidad”.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 03 de 2016

Jorge Parga Vanegas
Diario del Huila

El Centro   Democrático  está invitando a los  colombianos  a leer la letra  menuda de los  acuerdos de paz en La  Habana, que a juicio del  senador  Iván  Duque, son “la más grande piñata  de impunidad que haya visto este país”.

Con esa  teoría, la fuerza  política  que orienta el  expresidente Uribe,  pidió a la  Corte Penal  Internacional   impedir  que los máximos  jefes de las FARC  lleguen al Congreso  de la República.

Duque,  aspirante  a  la candidatura  presidencial, sostiene  que la defensa de la institucionalidad   es  el compromiso  del uribismo  con el país,  y  la campaña por el  NO  del plebiscito,  la   expresión   para  evitar  que  triunfe la criminalidad.

El senador Duque    dialogó con  DIARIO  DEL  HUILA sobre   éstos  y otros  temas de palpitante actualidad.

¿Cómo va la apuesta  del Centro Democrático al NO  en el plebiscito?

 “Más que  una  apuesta, lo que nosotros estamos defendiendo en el  plebiscito son los principios de la legalidad, la  institucionalidad   y la construcción de  una paz  que  no sea el triunfo  de la criminalidad  sobre el Estado de  derecho”.

¿Usted  cree que puede  prosperar   la demanda que   interpusieron  sobre la  inconstitucionalidad del plebiscito y la petición para que se ordene la inmediata suspensión de la convocatoria del Gobierno?

  “Nosotros  hemos hecho una demanda para tumbar  el golpe  institucional que hizo el  Gobierno con el acto legislativo, porque si triunfa el SÍ,  el presidente de la República  queda  facultado para  dictar  decretos con  fuerza  de ley  que desarrollen  los acuerdos   de  La  Habana. Segundo,  el Congreso de la República queda  convertido   en un  notario que  solamente  puede  discutir y aprobar lo que el  presidente   le permita. Tercero, la Corte Constitucional queda sin capacidad  para  hacer un control  efectivo,  porque  tiene que  hacer  un  control único.   Y  cuarto, se  están  incluyendo en la Constitución los acuerdos  firmados    en  La  Habana,  convirtiendo a las  FARC en  constituyente. Eso es lo  que nosotros  demandamos, pero es  muy importante que el  pueblo colombiano sepa   qué hay  detrás de estos  acuerdos  y por eso  hay que leerlos. Me da mucha pena cuando  veo a los  defensores del SÍ,  como el  expresidente César Gaviria,  que nunca  se refiere al  contenido de los  acuerdos. Si  usted  lee  solamente el capítulo de justicia   se da  cuenta  que en el articulito 36, elegibilidad  política para los   criminales de lesa  humanidad.  Y en el  artículo  60,  si piden perdón  o dicen la verdad, pueden ser  elegibles  políticamente  esos criminales”.

¿En  qué  otros artículos  tienen  objeciones?

“El artículo 38, porque el asesinato de soldados   lo quieren  volver un delito amnistiable   bajo  la  figura  de muertes en combate, cuando las FARC nunca se ha  regido por el   estatuto   de combatientes  del Derecho  Internacional  Humanitario. Si mira el  articulito 39, les están permitiendo el secuestro  de soldados  bajo  una  figura   semántica  que se llama la aprehensión  de  combatientes,  y además, pueden ser  amnistiados.  Obviamente, se está  permitiendo  por  la  vía del financiamiento  y promoción  de la rebelión,    que delitos como el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el lavado  de activos también sean  amnistiables.

 Solamente eso   que le  acabo de decir, configura la    más grande piñata  de impunidad que haya visto este país”.

¿Qué opinión le merecen los  resultados de las primeras   encuestas sobre el plebiscito  donde el SÍ  toma    apreciable ventaja?

“Las  encuestas   siempre son fotos. Pero mire   que hace  15 días  estaba ganando el NO,  e inmediatamente salió el  Gobierno a deslegitimar   a los encuestadores. Esta semana  le metieron al país  una  pregunta engañosa que dice:  qué es un  acuerdo para  una paz  estable y duradera,   y nunca dicen   ese  acuerdo  quienes  lo pactaron. El Gobierno está tratando de  engañar a la ciudadanía   haciéndole  creer  que aquí lo que se está  firmando es la paz de Colombia  y que al otro día estamos  en el edén de la biblia, cuando  en realidad  aquí todavía  sigue existiendo   el ELN,  que  va a cambiar  los brazaletes con miembros  de las FARC, el narcotráfico,  las Bacrim  y muchas otras figuras.

  El Gobierno debió darle a los colombianos  una figura clave  y no engañosa como lo pidió la Corte Constitucional, para que  sepamos que estamos  votando  un  acuerdo entre Santos y las FARC, y que obviamente el deber que  tenemos  todos los  colombianos  es leer la letra menuda  y no caer  en  el lenguaje rimbombante, pero  cuando uno lee la letra menuda se da  cuenta que este es un mal   negocio para  la comunidad, porque  las FARC  no se están   comprometiendo   a poner  un solo  peso de su fortuna  criminal para la reparación   de las  víctimas. Y déjeme darle una perlita, sabe ¿cuántos compromisos  tienen  esos  acuerdos? 161, ¿cuántos son del  Gobierno? 114 y  ¿cuántos son solo  de las FARC? 3.

 Y ¿cuántos  son del Gobierno y las FARC, 43. Lo  que quiere decir, que el  70 por ciento de ese  acuerdo  es una contribución  que tiene  que  hacer el Gobierno, financiada  con el  impuesto de los colombianos”.

El  ministro  del  Interior   dijo aquí  que el Centro Democrático lleva cuatro años tratando  de sabotear  el proceso de paz. ¿Qué responde usted?

“El ministro del  Interior más bien lleva varios  años  tratando de premiar a las FARC. Lo que  nosotros  hemos hecho es  defender la institucionalidad  de un país que  quiere decirle a los  delincuentes  que en Colombia  ser pillo  no paga, porque  cuando  usted lee la letra menuda  se da cuenta. Mire el capítulo de tierras, no hay   un solo párrafo donde las FARC  se  comprometan a entregar la  tierra que le han  quitado a tantos  colombianos. Usted lee el  capítulo de drogas, pero  no dice por  ningún lado que las FARC asume el compromiso   de decirle al país  que son  una  organización narcotraficante  y que deben  entregar sus  rutas, sus laboratorios, su  conexiones  de lavado de activos y decir  quiénes  les daban    los precursores químicos. No dice nada de eso. Y cuando  usted  mira el capítulo  de víctimas, no dicen cuánta  plata tienen  para reparar a los  ciudadanos. Si a eso  le añade curules a dedo, emisoras, participación en política  y dinero, entonces  uno se  pregunta,  cuál es el  compromiso de las FARC  con la paz.

Esa es la paz que el   ministro del  Interior defiende, un proceso que  no es otra cosa que un menú de concesiones  a los  más  grandes  delincuentes  que haya visto este país”.

Pero  en medio  de  todas esas  críticas y cuestionamientos ¿qué  encuentra de bueno   el Centro Democrático  en  los  acuerdos de paz?

“Yo creo que  hay   cosas que responden a una  política de Estado  en materia de movilización, desarme y reinserción, porque la   base   guerrillera,  siempre hemos pedido que  se pueda  desmovilizar  y que tenga  todo  el apoyo del Estado. Nosotros,  por ejemplo, respaldamos  el proyecto de   las zonas de  concentración dejando unas  salvedades  muy claras.

Aquí hay cosas  que responden a lo que  ha sido  históricamente  una política de Estado, pero el problema es que   no se puede mirar esto  por partes cuando lo   que uno  tiene  es veneno.

El veneno grande que uno ve  es la impunidad  que está  contenida en estos acuerdos,  y la  falta de  compromiso de las FARC  para reparar  a las víctimas, eso hace que estos  acuerdos  estén  llenos de quebrantamiento  de las instituciones  colombianas”.

Lo que está  claro es que ustedes  pueden terminar compartiendo curul  con los exjefes  guerrilleros de las FARC.

“Primero vamos  a seguir  luchando para que  los criminales de lesa  humanidad  no puedan  llegar  al Congreso. Yo no estoy  en desacuerdo con que si las FARC se desmovilizan   tengan representantes  que aspiren  a participar en  política, pero  no los criminales de lesa humanidad. Yo le he  dirigido una carta a la fiscal de la Corte Penal  Internacional para impedir  que esos  criminales, que le han hecho tanto daño al pueblo colombiano,  puedan llegar al Congreso.

 Ahora, si llegan al Congreso, tenemos que estar atentos siempre  a confrontarlos con  las ideas y hacerles  ver   que  su connotación  de criminalidad no les da derecho  a sentirse legítimamente  representantes de los colombianos”.

¿Cuál es el temor del  uribismo sobre las zonas de concentración?

“El temor que yo siempre  he   tenido  es que se vuelvan  zonas  mutantes, que empiecen siendo zonas de concentración   y después como lo han pretendido  las FARC,  se conviertan  en terrepaz, y  después  en jurisdicciones electorales, y  más adelante se conviertan en lo que el  propio  alias Iván Márquez  ha denominado  repúblicas independientes,  donde van  a llevar  su modelo. Yo creo  que  nosotros  debemos evitar esa mutación, porque a lo único que  puede conducir es  a la fragmentación  institucional del territorio colombiano”.

¿Cómo va   su proyecto político  de cara a   la campaña presidencial?

“Con mucho entusiasmo recorriendo el país. En este momento  estamos concentrados   en el tema del plebiscito  como partido, pero llevamos  un año de trabajo  intenso en todo el  territorio  nacional  con nuestros talleres construyendo  país para  conformar una  plataforma de visión  de Estado,  que no sea  un proyecto individual como el que hoy ocupa la Casa de Nariño, sino que sea  un proceso que responda  al interés, al deseo  y a la participación  de los  ciudadanos. Yo espero  el año entrante   con   todo lo que se  ha recogido  en estos talleres, tener   una propuesta  muy grande  de  visión  de Colombia y recorrer  nuevamente  el país   para hacer esa  pedagogía”.