La frustrada aspiración de una huilense en Villavicencio
A la candidata Esperanza Vargas Quimbaya, el CNE la sacó del tarjetón a pocos días de las elecciones.
A pocos días de las elecciones regionales en todo el territorio colombiano, una abogada y periodista oriunda del departamento del Huila, candidata a la alcaldía de Villavicencio, está punto de ver frustrado su sueño de participar en las elecciones que le dan una amplia posibilidad de convertirse en la primera autoridad administrativa de la capital del Meta.
Se trata de Esperanza Vargas Quimbaya, oriunda de la vereda Potrerillos del municipio de Gigante, quien partió de su tierra natal hace treinta años en busca de labrarse un futuro mejor.
La historia
Esperanza se inscribió como candidata a la alcaldía de Villavicencio, por firmas dentro un movimiento cívico fundado por ella y sus seguidores, denominado La Voz del Pueblo.
“En Febrero de este año, llegó un amplio grupo de personas en una marcha de ollas, llegaron a la emisora en momentos en que emitíamos el programa La voz de los barrios y me pidieron que me presentara como candidata a la alcaldía. Fue tanta la insistencia que no tuve otra alternativa que aceptarles la propuesta, iniciando desde entonces un proyecto político avasallador que me tenía a puertas del primer cargo del municipio”, dice la abogada en un tono de desconsuelo y rabia por lo que pretende hacerle la maquinaria que detenta desde hace muchos años el poder en la capital del Llano.
Vargas Quimbaya ha logrado un impresionante reconocimiento popular en Villavicencio, a raíz de dos programas radiales que desde hace algunos años dirige en la emisora de su propiedad, La voz de la Esperanza.
El primer programa denominado La voz de los barrios es un canal mediático que tienen los habitantes de Villavo para denunciar la falta de atención de los gobernantes de turno, de los problemas de inseguridad, de fallas en el alumbrado público, en el acueducto y en las vías de los sectores.
Y el segundo programa que dirige la opita se llama el Abogado, cuya temática son las inquietudes que en materia jurídica tienen los oyentes, las cuales son resueltas por la candidata durante el espacio radial.
La campaña, según la candidata, marchaba bien; y tanto en los debates con los otros cinco candidatos, como en las reuniones públicas, ella recibió un amplio apoyo y reconocimiento de los asistentes, situación que la mantenía firme en su gran aspiración de convertirse en la alcaldesa de Villavicencio 2016 – 2019.
De la Gloria al Infierno
Pero todo cambió cuando por decisión de la Comisión Nacional Electoral, hace pocos días la sacaron del tarjetón oficial de candidatos a la alcaldía, con el argumento de haberse encontrado presuntas fallas en la recolección de firmas que le sirvieron de aval para inscribirse como candidata por el Movimiento Cívico la Voz Del Pueblo.
“No me revisaron todas las firmas, violaron todos mis derechos y ni siquiera me notificaron. Frente a este hecho, que parece más bien una acción de los corruptos a quien les estorbaba mi candidatura, he interpuesto una tutela cuyo fallo estoy esperando que de no prosperar, me dará pie para demandar al Estado”, le dijo la candidata a DIARIO DEL HUILA.
Esperanza Vargas Quimbaya, opita que brilla con luz propia en la vida política, económica y social del Llano, fue gobernadora encargada del Meta en 1998 y docente universitaria en esa región del país.
El primer tropiezo que tuvo la candidata en su campaña fue un atentado en los primeros días de octubre, cuando sujetos desconocidos le dispararon al vehículo que utiliza para desplazarse a las reuniones políticas en el cual, al momento de los disparos, viajaba su único hijo Armando José Vaquero Vargas, quien resultó ileso gracias a que la camioneta es blindada.
“A mí me quieren sacar a sombrerazos de las elecciones a la alcaldía, porque les estoy tocando callos a los poderosos, pero iré hasta las últimas consecuencias, en defensa no solamente de mi derecho a ser candidata sino de mis electores, quienes tienen derecho a votar en contra de los gamonales de Villavo”, apostilló la valiente mujer giganteña.
