Justicia y política, dos pasiones de Esperanza Andrade
Formada con el carácter de su mamá y apasionada por la justicia, Esperanza Andrade Serrano ve en la política un espacio para promover la ayuda a los demás. Es una mujer inquieta que ha vuelto a la arena política con la meta de llegar a la Gobernación del Huila.
Esperanza Andrade es una mujer neivana formada por la lucha y la pasión por la justicia. Siente la política como una vocación de servicio y por eso está haciendo el ejercicio nuevamente. Desde niña siempre quiso ser abogada, soñaba con ello y el comulgar con la justicia le ha dado siempre esa virtud de ser una abogada conciliadora.
Nació en Neiva en un hogar conformado por Sebastián Andrade y Clema Serrano de Andrade, y es la segunda de sus siete hermanos. En sus discursos reitera siempre que es hija de madre cabeza de hogar dado que en su adolescencia su padre los abandonó delegando la crianza de sus hermanos a su joven mamá. Sus hermanos son el senador Hernán, el urólogo César Augusto, la bacterióloga Rosita, el odontólogo Carlos Alberto, el ingeniero civil John Jairo y la psicóloga Liliana Mercedes Andrade.
Inicio profesional
El tema de la política siempre le llamó la atención y es así como en el año 1986 fue concejal de Neiva y continuó su vida profesional como secretaria de gobierno departamental, presidenta del colegio de abogados, cojuez de la República de los tribunales administrativos, penal, civil y judicial del Concejo de la Judicatura. Ha ejercido su profesión como abogada litigante, como árbitro de la Cámara de Comercio y asesora de empresas externas privadas y oficiales.
Siempre ha hecho política pero hasta ahora vuelve al ruedo como candidata a la Gobernación. Destaca que en su hoja de vida no posee ninguna investigación.
Niñez y separación familiar
Recuerda con agrado que su niñez fue muy bonita. Su padre tuvo fincas en el Caquetá donde solían vacacionar. Se destacó como la líder de sus hermanos y considera que heredó muchas cosas de su mamá Clema, quien la ve como una mujer emprendedora, fuerte, autoritaria, piadosa y espiritual.
La separación de sus padres fue un momento difícil y crítico. Su mamá tuvo que quedarse sola con siete hijos y sacarlos adelante, como bien lo expresó la candidata. Para la fecha, Esperanza tenía apenas 16 años y el papel que cumplió fue el de solidarizarse con su mamá, ayudarla y cuidar igualmente a sus hermanos.
Reflexionó sobre lo que pasó pero con el tiempo aprendió que lo sucedido permitió unir más a su mamá con sus hermanos y a la fecha esa unión se mantiene sólida con el paso del tiempo.
La familia, su amor eterno
Estudio su primaria en el Salesiano, en la época de las salesianas, y el bachillerato lo terminó el colegio La Presentación. A los 17 años inició una relación de noviazgo con su actual esposo Carlos Ernesto Osso, época en la que terminaban el bachillerato en Neiva. Ella estudio derecho en la Universidad Externado de Colombia y Carlos ingeniería industrial, se casaron cuando ambos estaban en cuarto año de sus carreras.
Su hogar lo conforman su hija Paola Andrea Osso, que es abogada, María Margarita, microbióloga, y Carlos Felipe, quien estudia medicina en Bogotá y dos nietos a quienes considera son la extensión de la vida.
Esperanza tiene 37 años de casada y expresa que el secreto del matrimonio está en vivir en amor y “aceptar las diferencias porque no es fácil la convivencia”.
Buenos recuerdos
Viajar, leer y hacer deporte son actividades que disfruta con gusto, pero entre ellas, la que más le ha llenado de satisfacción es haber participado junto con su hermano Hernán, de un viaje como regalo a su mamá Clema a Tierra Santa. La visita al Papa y a los escenarios bíblicos fue algo que la llenó de espiritualidad y agradecimiento a Dios y la vida.
En su oficio como abogada destaca que en sus 25 años como profesional, muchos matrimonios han llegado hasta su consultorio con la idea de la separación, sin embargo, dada la experiencia de su familia siempre ha buscado ayudar a esas parejas, que se van agradeciendo su gestión y nuevamente retoman la vida matrimonial.
