Ibagón denuncia irregularidades en trasplantes del hospital
Durante el debate, el diputado criticó también la falta de planeación del proyecto de la torre materno-infantil y decisiones administrativas inapropiadas que agudizaron el problema.
Graves denuncias sobre presuntas irregularidades en los procedimientos de trasplante de riñón que adelanta el Hospital Universitario, hizo ante la plenaria de la Asamblea el diputado Orlando Ibagón, en el marco de un debate por los retrasos en la terminación de la torre materno-infantil.
Según Ibagón, son cerca de 10 casos en los que la intervención de los pacientes no ha sido adecuada, como lo que sucedió con una persona a la cual se le adelantó el trasplante con un órgano que presentaba tumor cancerígeno.
En otro caso, de acuerdo con la denuncia, el paciente que se sometió al trasplante se le retiró equivocadamente el riñón bueno, sin verificar cuál era el órgano afectado, lo cual, a juicio de Ibagón, viola los protocolos médicos.
En su intervención, el diputado defendió la labor que cumplía la Unidad de Trasplantes de la Fundación Surcolombiana, y ponderó el trabajo científico de los 30 profesionales adscritos a esa entidad.
Dijo que no es cierto que esa empresa generara pérdidas, y demostró que anualmente, la facturación superaba los 2.700 millones de pesos, mientras que los costos llegaban apenas 1.085 millones. “No podemos cambiar un servicio bueno por otro malo”, concluyó Ibagón.
Contrato irregular
Frente a la polémica que rodea la construcción de la torre materno-infantil, afirmó que en este proyecto faltó planeación, estructuración y estudios previos.
Sostuvo además, que no hubo valoración real del proyecto y que las actuaciones administrativas fueron inapropiadas y plagadas de yerros jurídicos que condujeron a la dilación de la obra.
El contrato inicial se suscribió con el consorcio Lopesan-Fronpeca, por la suma de 23 mil millones de pesos para la construcción de la fase I, y recibió un anticipo por 7 millones, equivalentes al 30 por ciento, con un plazo inicial de entrega de un año.
Ante el incumplimiento del contratista, la declaratoria de caducidad, de acuerdo con Ibagón, no se pudo materializar porque la administración del hospital violó el debido proceso.
La terminación de la fase I tiene un faltante de 20 mil millones de pesos, que sumados al contrato inicial de 23 mil millones y las adiciones, contabilizan 51 mil millones de pesos.
Sin músculo financiero
Por su parte, el gerente Jesús Antonio Castro reconoció las falencias en el proceso de planeación de la torre materno-infantil, a lo que además, se sumó la falta de músculo financiero del consorcio, razón por la cual dijo, lo que se alcanzó a construir fue con el anticipo que le dio el hospital.
Indicó que a pesar de la multa de apremio, se le dio la oportunidad al contratista para que terminara la obra por su importancia, pero el 24 de enero pasado se evidenció que era imposible que esa firma pudiera concluir los trabajos.
Ante esa situación, señaló el funcionario, se determinó declarar la caducidad que posteriormente hubo de ser revocada, porque se estableció que en aras del debido proceso, lo conducente para aplicar esa figura era la convocatoria de audiencias públicas.
Por lo anterior, explicó Castro, se determinó declarar el incumplimiento y el siniestro, lográndose recuperar unos recursos como parte del anticipo y otros como parte del incumplimiento, por cerca de 4.500 millones.
