Hay que recuperar la esencia y significación del ser humano: María del Carmen Jiménez
El patriarcado ha elevado el axioma de un mundo partido en dos, donde los varones están hechos para gobernar, para decidir, para ordenar; y las mujeres, para obedecer y para callar.
Redacción política
Diario del Huila
La secretaria de Educación, María del Carmen Jiménez, expresó su confianza en la política pública de género y en las escuelas de paz, como el paso más importante del Gobierno para la implementación de estrategias en favor de los Derechos Humanos.
Considero que desde la familia y la escuela, se deben iniciar procesos de formación para prevenir la violencia y la vulneración de los derechos fundamentales de las niñas, los niños y de todas las personas.
En diálogo con DIARIO DEL HUILA, la titular de asuntos docentes del departamento formuló importantes reflexiones sobre el significado de los Derechos Humanos en todos sus contextos.
¿Qué trabajo ha implementado el Gobierno Departamental en las aulas escolares, para inculcar en los estudiantes el respeto y defensa de los Derechos Humanos?
Nosotros somos unos convencidos de la prevalencia de los Derechos Humanos en todos los escenarios de la vida y en todos los espacios donde nos socializamos, porque son aquellas condiciones y garantías que les permiten a la persona su realización y existencia para vivir con dignidad, independientemente de la raza, el color, la opinión o cualquier otra índole. Por eso, en este Gobierno “El Camino es la Educación”, nosotros estamos impulsando las escuelas para la paz y la convivencia, que significan aprender a vivir en medio de la diferencia y la diversidad. Estamos implementando la política pública de equidad de género para las mujeres huilenses, que es un esfuerzo que se realizó en administraciones, producto de la exigencia del Movimiento Social de Mujeres, que conlleva a la implementación de una serie de estrategias y acciones afirmativas, que nos permiten planear con enfoque de género, de tal manera que avancemos en el camino de supresión de las desigualdades y las inequidades.
¿A qué se atribuye la recurrente violación de los Derechos Humanos en Colombia?
La violación de los Derechos Humanos, lamentablemente. en el mundo, enColombia y en el Huila, donde no somos la excepción, es cotidiano. Se presenta en la familia y en todos los escenarios, porque no hay una cultura para el respeto de los Derechos Humanos. La mayor población que ha sufrido la violencia en todas las circunstancias de la vida, en tiempo de paz y de guerra, dentro de las paredes del hogar o en la plaza pública, en los espacios de esparcimiento, han sido las mujeres. Eso obedece a la cultura patriarcal que tenemos acendrada hombres y mujeres, porque así nos han formado. El patriarcado ha elevado el axioma de un mundo partido en dos, donde los varones están hechos para gobernar, para decidir, para ordenar y las mujeres, para obedecer y para callar. Yo estoy aterrada y conmovida, como están todos los colombianos, con el atroz crimen de la niña Yuliana, que a su corta edad no solamente le segaron la vida, sino que fue violada y agredida por un sujeto, producto de esa cultura machista y de esa cultura que ve a la mujer como un objeto. Pero no solamente Yuliana, muchas mujeres. El feminicidio es el pan nuestro de cada día. Por eso, decimos los demócratas, que todo el peso de la ley debe recaer sobre estas personas.
Y frente a este flagelo, ¿qué se puede hacer al interior de la familia para cambiar el chip del machismo?
Yo creo que es fundamental que empecemos a permear nuestra familia y la escuela, con unos procesos de formación para prevenir esas violencias y la violación de los derechos fundamentales de las niñas, los niños y de todas las personas. Eso se logra con una educación que ponga en valor, la esencia y la significación del ser humano, y eso lo logramos si en la casa, en la escuela y en la sociedad nos convencemos que tenemos que aprender a vivir en la diferencia, a respetarnos y a entender que lo esencial de los seres humanos precisamente son sus derechos.
En muchos sectores democráticos, como usted los define, se dice que el principal violador de los Derechos Humanos es el Estado. ¿Coincide usted con esa percepción?
Sí, yo creo que eso no se puede ocultar. El Estado colombiano, lamentablemente, por investigaciones adelantadas, se ha demostrado que ha violado también los Derechos Humanos. Se violan cuando no hay justicia social, cuando no hay garantías para que los niños puedan ir a la escuela, para que las familias puedan tener un salario digno que les permita sostenerse. Se violan cuando, por casusas de la corrupción, no se invierten los dineros públicos como tiene que ser, en beneficio de los derechos fundamentales de los colombianos. Otra violación que reconoció el Estado, son los genocidios que se han cometido contra partidos políticos que piensan distinto al establecimiento, como el caso de la Unión Patriótica, que a raíz de las decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, obligó al Gobierno a reconocer que ese genocidio fue causado por la acción u omisión del Estado.
¿Usted cree que con el acuerdo de paz firmado por el Gobierno y las FARC, se pueda atenuar la violación de los Derechos Humanos en Colombia?
Ese es un escenario muy importante, pero lo que se acaba de firmar en La Habana es el fin del conflicto armado con un actor de la insurgencia, las FARC. Ese es un paso muy importante que estamos esperando todos colombianos que queremos para el país una verdadera democracia. Y también es importante, porque va a impedir que muchas vidas humanas se pierdan. La paz la tenemos que construir todos, porque también es un ejercicio individual y colectivo, de respeto a los Derechos Humanos.
¿Cuál es su mensaje a los huilenses en el Día de los Derechos Humanos?
Es un mensaje de amor para todos los huilenses. Somos personas emprendedoras y comprometidas, sensibles y hospitalarias; y es para que, como hermanos, sigamos conviviendo en la diferencia y respetándonos los unos a los otros. Que sea un principio de nuestra vida personal para que en todos los escenarios donde nos movamos, haya tolerancia. Recordemos que la violencia genera violencia, y que tenemos que amainar nuestro lenguaje y aprender a vivir como hermanos.
