En Huila nació pacto nacional por la familia
Sneider Alonso Rivera Vargas, dejó su trabajo en el exterior con Naciones Unidas para dedicarse de lleno a promover esta consulta popular, que nació en Garzón. Ayer se presentó la propuesta en Neiva. Ya tiene acogida nacional.
Ayer en el auditorio Olga Tony Vidales de la Universidad Surcolombiana, Sneider Alonso Rivera Vargas, uno de los representantes del comité promotor de la Consulta del Acuerdo por la Familia tenía previsto exponer las bondades de este proyecto que busca una aprobación popular de más de un millón de colombianos para someterse a votación a todo el país.
Para Rivera, quien es uno de los principales impulsores del Acuerdo, lo que se busca es hacer un pacto por la familia, donde se generen cuatro políticas públicas claves para proteger el eje central de la sociedad.
“Los acuerdos políticos no traen mejores niveles de convivencia”, señaló, al tiempo que dijo que tras la negociación política de paz, lo mejor es tener un acuerdo en torno a la familia. En diálogo con DIARIO DEL HUILA explicó este proyecto que nació en Garzón, Huila, en una reunión de la revista Cuatro Tablas de Amadeo González Triviño y hoy ya está aprobado el documento y está siendo sometido a firmas por cientos de ciudadanos en todo el país.
¿Cómo nace la idea del Pacto Nacional por la Familia?
Esta propuesta es producto de un análisis de los resultados de las experiencias de paz de otros países del mundo que sucedió en Centroamérica y Sudáfrica, es de las lecciones arrojan esas experiencias para una sociedad como la nuestra. Es producto también del análisis de los países que tienen mejores niveles de convivencia en el mundo.
Ese análisis de esas dos experiencias de las experiencias de paz y de las experiencias de convivencia, en el mundo ha sido socializado y discutido aquí en el Huila. Nosotros presentamos las primeras experiencias que están en un libro que fue presentado en Garzón (Huila), Popayán, Bogotá y Neiva. En una de estas reuniones, convocada por la fundación Cuatro Tablas de Amadeo González, uno de los asistentes al foro planteó la posibilidad esa propuesta de Acuerdo de Convivencia que se lanzaba en el libro se convirtiera en una realidad para nosotros en Colombia. Y empezamos la tarea de ver de qué manera podíamos llevar a la práctica esta propuesta.
¿Hay antecedentes de este tipo de acuerdos?
Los países del mundo que tienen mejores niveles de convivencia, en lugar de un acuerdo entre dos grupos políticos o simultáneamente entre un acuerdo de partes, lo que han hecho es un acuerdo entre todos los ciudadanos; un acuerdo entre todos los habitantes del país para convertir entre una prioridad pública, algo que para nosotros es un asunto privado, para convertir en una prioridad pública la familia. Ellos, mediante acuerdo entre todos decidieron convertir la familia en una prioridad pública y definieron políticas públicas.
¿Qué políticas públicas?
Fueron cuatro: una renta básica mensual para todas las familias, la cobra el presidente de la República, sus asesores, sus empleados, es decir, todo el mundo. No es como lo hacemos acá que la cobran grupos residuales.
La segunda política es regular el tiempo de trabajo de los integrantes. Lo que se busca es que los padres reduzcan la jornada laboral y dediquen tiempo a la familia, y les den oportunidades laborales a otras personas con el tiempo que liberan.
La tercera política es enseñar a construir familia y sobre todo cuales deben ser las condiciones para el nacimiento de los hijos. Que la paternidad y la maternidad sean una opción decidida entre los dos integrantes de la pareja.
Y una cuarta política tiene que ver con una institucionalidad que se dedica a defender los derechos e intereses de la familia. En el orden nacional y en el orden departamental y local. El interés es que se defienda los intereses de toda la familia, no solo de las familias en problema.
¿Cuánto cuestan estas políticas públicas?
Creíamos que eran unas políticas públicas costosas para una sociedad y resulta que esas cuatro políticas que hacen otros países son más baratas que lo que nosotros estamos gastando hoy en jueces, cárceles y policía, para no hablar del gasto en guerra. Empezamos a mostrar estas bondades de cómo un acuerdo de convivencia centrado en la familia produce los mejores niveles de convivencia de una sociedad, tienen unos efectos enormes sobre la sociedad. Comenzamos y hoy ya lo tenemos planteado como una consulta de iniciativa ciudadana que surge en el sur de Colombia y que el sur del país le va a presentar al país como una convivencia en nuestra sociedad.
¿En qué términos se ha planteado esta consulta?
Yo tengo la fortuna y el privilegio de ser también miembro del Consejo Departamental de Paz del Huila, y desde allí iniciamos un proceso de consulta con la Registraduría Nacional del Estado Civil y con el Consejo Nacional Electoral para que nos dijeran cuál era el mecanismo legal más adecuado para que todos los colombianos suscribiéramos un pacto por la paz y la familia. Eso duró de dos a cuatro meses y el Consejo y la Registraduría nos contestó que el mecanismo ideal adecuado era una Consulta Popular que íbamos a someter a consideración de todos los colombianos. Tuvimos la suerte que en ese proceso de consulta surgió una sentencia de la Corte Constitucional, sobre septiembre del año pasado, que autoriza a los ciudadanos para que seamos los que podamos llevar a la práctica una consulta popular de iniciativa ciudadana, que no sea de movimientos sociales o políticos, pues no se trata de un grupo en especial sino de todos los ciudadanos.
¿Ustedes le explicaron esto a la Registraduría?
Le pedimos a la Registraduría que fuéramos los ciudadanos y después con esa sentencia y con otros argumentos, la Registraduría nos produce una resolución diciéndonos que es viable la consulta popular hecha por los ciudadanos. De esta manera nos permite inscribir el comité promotor que llevaría adelante esta consulta. Entonces nosotros preparamos un segundo escrito justificando la exposición de motivos que justificaban esta consulta popular y la Registraduría, después de estudiarlo todo nos dieron otra resolución y el 4 de marzo pasado producen la Resolución 1596 en la que nos admiten la consulta y el comité promotor.
¿Cuáles son los requisitos de esta consulta?
Debemos recoger como mínimo el 5% de padrón electoral de firmas que respalda en esta consulta que son alrededor de 1’750.000 firmas. Porque somos 34 millones de colombianos los aptos para votar. Para que con esas firmas podamos solicitar al Congreso la iniciativa ciudadana. Después de estos muchos ciudadanos nos han dicho que la idea es recoger entre 6 y 7 millones de firmas para lograr más del 20%, para que no llegue al Congreso y pase a ser convocada.
Si todo sale bien, el 28 y 29 de este mes presentaremos en Bogotá, en la Casa del Huila, y la Feria del Libro, para construir paz y convivencia en una sociedad. Porque nosotros no queremos seguir en un nivel de conflicto social tan grande como el que tenemos.
¿Cuál cree que será el efecto social de esta consulta?
La consulta tiene cuatro puntos importantes. Pero sobre todo tiene un efecto legal importante: que una vez aprobada por los colombianos se convierte en mandato para las autoridades. No es una opinión, una vez los ciudadanos respaldemos los puntos que están en la consulta, eso se convierte en mandato para las autoridades. Que los colombianos nos firmen la solicitud de convocatoria de consulta.
¿Qué nos dice la exposición de motivos del proyecto que presentaron a la Registraduría?
Los acuerdos políticos no traen mejores niveles de convivencia, lo que nos enseñan los procesos de paz de Sudáfrica, El Salvador y Guatemala, es que firmada la paz no mejora la convivencia. Los niveles de delincuencia y violencia son mucho más graves que los generados durante el conflicto. Incluso antes del conflicto y durante el conflicto.
Lo primero que hay que señalar es que los acuerdos de paz políticos no mejorarán la convivencia; lo segundo que expone esto es que la protección pública de la familia, en cambio constituye el sustrato material de la convivencia así como un camino para hacer paz política.
¿Por qué la familia según ustedes es un punto en común para construir paz?
Por qué en otros países donde lo han hecho ha constituido el primer punto en común en todos esos países. Nosotros también resaltando que en lugar de resaltar el nuevo conflicto, si es minero energético, medioambiental, en lugar de identificar el nuevo conflicto, que son muchos, tenemos que identificar el primer proyecto que nos una, el primer proyecto que podamos compartir que es la familia.
La página web de la organización se llama www.pactonacionalporlafamilia.com
Propuesta de la Consulta Popular
Ciudadanos y ciudadanas de Colombia en ejercicio de su soberanía y con el propósito de alcanzar la paz y la convivencia asignamos otorgarle a los poderes públicos el siguiente mandato:
1- Formular y ejecutar políticas públicas para la protección social, económica, legal, y cultural de la familia.
2- Concertar con los agentes económicos y sociales una renta básica a todas las familias, así como la regulación del tiempo de trabajo de sus integrantes.
3- Crear un fondo público para la protección de la familia.
4- Reorganizar la institucionalidad de proteger los derechos e intereses de la familia.
