Dos frentes de las FARC no se desmovilizarían
La Procuraduría pide al Gobierno ordenar la reactivación de operaciones militares contra las estructuras de las FARC que no se van a desmovilizar, incluyendo los bombardeos contra sus campamentos.
Revuelo produjo en la mesa de negociación de La Habana la advertencia de la Procuraduría General de la Nación, según la cual dos frentes de las FARC, primero y séptimo, no acatarían la orden de desmovilización.
En relación con esas versiones, el Ministerio Público emitió un comunicado donde señala que el frente 1 Armando Ríos tiene 450 hombres entre guerrilleros y milicianos, y que según información de trabajo en terreno, y con base en declaraciones de la población del Guaviare, “el Frente 7 de las FARC tampoco se desmovilizaría”.
De acuerdo con la información obtenida, “se calcula que dicho Frente (el séptimo) está compuesto por alrededor de 300 integrantes, entre milicianos y guerrilleros”).
Actividades de narcotráfico
Según la Procuraduría, “los Frentes 1 y 7 son responsables de gran parte de las actividades de narcotráfico y minería criminal que realizan las FARC, y señala que su continuación en la violencia, como lo manifestaron recientemente, exige al país claridad absoluta del Secretariado de las FARC y del presidente Santos”.
Más adelante advierte que “en los departamentos de Meta y Guaviare, los cerca de 800 miembros de esos dos frentes continuarían realizando actividades terroristas”,
Pero además, dice que “ambos frentes representan algo menos del 30% de los guerrilleros del Bloque Oriental, el más grande las FARC” y que “la situación es aún más grave si se tiene en cuenta que el propio Gobierno calcula en cerca de 8.000 los milicianos de las FARC y que conforme al texto del Acuerdo presentado el 23 de junio de 2016, estos no se concentrarán en las zonas de ubicación para desmovilizarse. Es decir, más del 50% de las FARC no se desmovilizaría”.
Operativos militares
El Presidente debe ordenar inmediatamente la reactivación de operaciones militares contra las estructuras de FARC que no se van a desmovilizar, incluyendo los bombardeos contra sus campamentos. La guerrilla de las FARC continúa en la ilegalidad y atemorizando a la población civil”, agrega el comunicado de la Procuraduría.
Finalmente, reclama que es urgente utilizar todos los recursos posibles para eliminar los cultivos ilícitos en las zonas en las que delinquen tales frentes y retoma la información oficial sobre el crecimiento exponencial de los cultivos de coca, del 39% de cultivos en el último año que atribuye el Gobierno, “con el desmonte subrepticio de la política antidrogas, que estimula a estructuras de las FARC a no desmovilizarse y mantener el control del negocio”.
Pronunciamiento de las FARC
Por su parte, el Estado Mayor del Bloque Comandante Jorge Briceño anunció que los combatientes que no apoyen el proceso de paz deben desvincularse formalmente de la guerrilla.
“Sí los mandos y combatientes involucrados tienen el deseo de lanzarse a una aventura incierta, les corresponde hacerlo tomando un nombre distinto al de las verdaderas estructuras de las FARC-EP. De ese modo, dejarían de crear confusión en la opinión pública y de facilitar renovadas y calumniosas razones a los sectores de extrema interesados en la continuación de la guerra”, sostiene esa organización guerrillera.
Frente a la posición asumida por los mandos del Frente Primero, que reniega de sus principios, dicen que ellos “apelan a argumentaciones ideológicas y políticas a fin de ocultar la evidente influencia de intereses económicos opuestos a la terminación del conflicto”.
Obligatorio cumplimiento
A renglón seguido, las FARC se proclaman como “una organización político militar de carácter revolucionario, en la que cada escuadra o unidad básica es al mismo tiempo una célula política. Ésta última es la instancia de los debates democráticos al interior de nuestra organización, complementada con las Asambleas Generales de Guerrilleros, los Balances y finalmente la Conferencia Nacional”.
“La expresión libre de ideas e inquietudes es un derecho de todos los guerrilleros de las FARC, siempre que se realice dentro de los mecanismos estatutarios descritos. Las decisiones se adoptan por mayoría son de obligatorio cumplimiento para todos. La forma democrática de solucionar las diferencias internas impide, por tanto, la conformación de disidencias de cualquier orden”, precisa el comunicado.
“El sector de mandos y combatientes del Primer Frente que decidió renegar de sus principios, apela a argumentaciones ideológicas y políticas a fin de ocultar la evidente influencia de intereses económicos opuestos a la terminación del conflicto. El conocimiento de lo acordado en la Mesa de La Habana fue negado y tergiversado a los guerrilleros de base por los mandos implicados.”, añade la declaración.
Así mismo, señalan que el Estado Mayor Central y su Secretariado son las máximas instancias de dirección y mando en las FARC.
“Sus determinaciones, órdenes y orientaciones son de obligatorio cumplimiento para todos sus integrantes. Declararse al margen de la Dirección pone, por tanto, a quien lo hace, por fuera de las FARC-EP, no puede usar su nombre, armas y bienes con ningún propósito”.
Bandera de los revolucionarios
El Estado Mayor del Bloque Comandante Jorge Briceño advierte que “obrando como proceden, esos antiguos mandos y combatientes de las FARC-EP no sólo adoptan un temerario comportamiento contrario las determinaciones de la Dirección Nacional de las FARC, sino que chocan frontalmente con los anhelos de paz que anidan en el corazón del pueblo colombiano. La paz es y seguirá siendo una bandera de los verdaderos revolucionarios”.
Finalmente, el comunicado precisa que “el actual comandante del Frente Primero de las FARC-EP Armando Ríos es el comandante Gentil Duarte, quien hasta hace poco hizo parte de la Delegación de Paz de las FARC-EP. Él y su Estado Mayor se hallan en el área del Guaviare, en cumplimiento de las tareas trazadas por la Dirección Nacional de las FARC-EP, de conformidad con lo pactado en la Mesa de La Habana”.
