Creo en la voluntad del Gobierno, mas no en las FARC: Jaime Felipe Lozada
El representante conservador manifestó que con el pronunciamiento por parte del Gobierno y la guerrilla del ELN de un comienzo formal en las negociaciones de paz, espera que no se cometan los errores presentados en los diálogos con las FARC.
Tras el anuncio del Gobierno Nacional y ELN de dar inicio formal a las negociaciones de paz entre ambas partes, el representante Jaime Felipe Lozada, en diálogo con DIARIO DEL HUILA, señaló que espera que a partir de este pronunciamiento, el grupo guerrillero a través de sus actos “demuestre al país de que esta vez sí hay arrepentimiento y sí hay voluntad”.
Asimismo, Lozada manifestó que espera que en estos nuevos diálogos, el Gobierno Nacional no cometa los mismos errores que, a su juicio, se han cometido en las conversaciones de las FARC, entre ellas, que las víctimas no hayan sido verdaderamente el centro de las negociaciones.
Precisamente, respecto al avance adelantado con la guerrilla de las FARC hasta momento, el dirigente del Partido Conservador aseguró que este grupo armado lo único que ha hecho es dilatar las conversaciones porque “están contentos en la Habana asistiendo a conciertos de rock, pasando sus días sin mayores afugias”, por lo que añadió que cree en la buena voluntad de llegar a un feliz término en estos acuerdos, pero no confía en la palabra de las FARC.
¿Cuál es su apreciación de los anuncios formales de negociación de paz entre el Gobierno y la guerrilla del ELN?
Lo que los colombianos debemos exigirle al ELN es que cese todas sus actividades terroristas en el país, que liberen sin ninguna condición y sin pago de rescates a todos y cada uno de los secuestrados que tiene en su poder, que dejen de atentar contra la infraestructura energética y petrolera de Colombia y, por supuesto, que demuestren gestos de buena voluntad para que se pueda llegar a un pronto acuerdo entre el Gobierno y el ELN.
Usted manifiesta que el ELN debe liberar a todos sus secuestrados sin pago de rescates y sin condiciones pero, pocos días antes del anuncio de los diálogos, se conoció que la liberación del ingeniero Ramón Cabrales se dio porque su familia pagó por su rescate…
Las guerrillas de la FARC y del ELN no tienen buena voluntad con el pueblo colombiano y el secuestro del doctor Cabral es una muestra fehaciente precisamente de eso. Que ellos estuvieran dialogando con el Gobierno durante varios meses para lograr lo que se anunció en Venezuela en días pasados, pero que dos días entes liberan un secuestrado a cambio de un dinero por el rescate es una muestra, una vez, más de que el ELN, al igual que la guerrilla de las FARC, lo único que buscan es dilatar un proceso de negociación para fortalecerse política y militarmente y, por supuesto, para seguir atentando contra el país.
Es inconcebible que estos bandidos digan que sus secuestrados deben pagar una fianza para salir libres. Eso es inaudito y obviamente, rechazamos esas declaraciones que lo único que hacen es crear más incertidumbre contra este proceso de paz que apenas comienza, por lo cual, exigimos al Gobierno claridad en esa materia.
Todo esto el Estado lo debe valorar y bajo esta muestra, exigirle al ELN que libere a todos los secuestrados que tienen en su poder y que cesen incondicionalmente las actividades terroristas contra la población civil.
¿Por qué, si las guerrillas de las FARC y del ELN dilatan las negociaciones, se debe continuar dialogando con ellos?
Las FARC han venido dilatando la firma de los acuerdos con el Gobierno. Nosotros llevamos en negociaciones tres años y medio, había una fecha límite que el presidente de la República les había puesto que era el 23 de marzo pasado, pero yo veo que las FARC no tienen ningún afán de firmar el fin del conflicto. Ellos están contentos en la Habana asistiendo a conciertos de rock, pasando sus días sin mayores afugias, sin la persecución de nuestra fuerza pública. Esperamos que estos nuevos plazos que le ha puesto el presidente Santos, sean cumplidos por parte de ellos, yo creo en la buena voluntad del Gobierno, en quienes no creo es, en este caso específico, en las FARC.
El diálogo con el ELN apenas comienza, esperamos que se corrijan los errores que se han cometido en el proceso con las FARC, para que este se dé lo más pronto posible y no se les permita dilatar como lo han hecho los guerrilleros de las FARC con las conversaciones que se van a llevar a cabo en Ecuador y otros cinco países del continente.
Usted manifiesta que no se deben repetir los errores cometidos en las negaciones con las FARC, ¿cuáles son los mayores puntos en los que cree el Gobierno se ha equivocado?
Uno de los más importantes es que a las víctimas no se les ha dado el reconocimiento y la importancia que ellos merecen en el acuerdo de paz con las FARC. Esperemos que este, con el ELN, a las víctimas se les dé la preponderancia y la importancia que merecen y necesitan y, por supuesto, más que darles el reconocimiento es exigirle a las guerrillas que las reconozcan pero, sobre todo, que se comprometan a no volver a repetir esos casos de violencia y de terror que hicieron y cometieron a lo largo de tantos años.
Yo creo que este es un tema fundamental y sin darles la importancia a las víctimas yo vería que los procesos de paz estarían conducidos indudablemente al fracaso. Esperemos que eso no sea así porque todos los colombianos queremos la paz y mucho más los que hemos vivido la guerra en carne propia, pero obviamente, queremos una paz en donde se respeten las víctimas y en donde no exista impunidad.
En al anuncio formal de las negociaciones con el ELN se pronunciaron los ejes fundamentales de este proceso de paz, ¿cuál es su apreciación?
Yo creo que le hace falta todavía mucho, apenas se van iniciar las conversaciones, el ELN dice que en más o menos dos meses se sentarán y darán inicio a las conversaciones de manera formal, vuelvo y repito, que espero que el Gobierno le haga saber al ELN que es urgente la firma de paz con ellos, pero que además de lo apresurado, se requiere una firma válida y con unos acuerdos duraderos en el tiempo, los cuales, el pueblo colombiano no solo entienda sino que los acepte.
El ELN debe tener actos de confianza que le demuestren al país que esta vez sí hay arrepentimiento y sí hay voluntad.
