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Política/ Creado el: 2016-08-30 09:49

Con lo firmado en La Habana, ganan las FARC y pierde el país: Macías

Si gana el No, comienza la verdadera paz de Colombia; y si gana el Sí, pierde el país. Con lo firmado en La Habana sólo ganan las FARC.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 30 de 2016

El senador Ernesto Macías Tovar advirtió que lo que estará en juego el próximo 2 de octubre no será la suerte del Centro Democrático, sino la suerte y el futuro de Colombia, tras señalar que esa fuerza política luchará para llegar a la Presidencia de la República e iniciar de inmediato la revisión de los acuerdos de La Habana.

El congresista huilense habló con DIARIO DEL HUILA y fijó su posición ante la participación en política de las FARC y los desarrollos que tendrá el plebiscito.

 

La entrada en vigencia del cese al fuego definitivo, ¿no es una garantía para aclimatar el proceso de paz?

Desde hace un año, cuando las FARC anunciaron el cese unilateral no han dejado de narcotraficar, ni de extorsionar. Eso hace parte de las actividades criminales que nunca han reconocido como acciones que afectan el orden público y a la comunidad.

Ahora anuncian un cese y esta vez bilateral, que lo consideramos grave porque la obligación de callar los fusiles y, sobretodo, de suspender toda acción criminal que es de las FARC; pero, en este caso involucran a la Fuerza Pública, por exigencia de las FARC. El presidente Santos no podía asumir ese compromiso y dar esa orden porque está dejando desprotegida a la población.

Las Fuerzas Militares y de Policía están instituidas para garantizarle a la población en general su seguridad; y si el Presidente de la República ha tomado la decisión de suspender la actividad de la Fuerza Pública, la violencia va a crecer en el país y especialmente en regiones como el Huila donde hemos padecido por décadas el flagelo de las organizaciones crimínales.

 

¿La presencia de los exguerrilleros en el Congreso no representa mayor pluralidad y fortalecimiento de la democracia colombiana?

Nosotros siempre dijimos que no hay ningún problema en que los guerrilleros de base o guerrilleros rasos sean habilitados para la elegibilidad política, es decir, que el Estado les permita esa oportunidad.

Pero con lo que nunca hemos estado de acuerdo es con que los cabecillas de las FARC, responsables de crímenes atroces y de delitos de lesa humanidad, puedan ser elegidos. Hoy la Constitución lo prohíbe; la Carta dice que quien haya sido condenado, salvo delitos políticos, no podrá ser elegido y en este caso están habilitando para ser elegidos a los responsables de crímenes atroces, como son todos los cabecillas de las FARC.

El tema no es de pluralidad sino del mal ejemplo a la comunidad, cuando los peores delincuentes del país, que son los cabecillas de las FARC, son premiados con curules en el Congreso. Ahora, el Gobierno dice que ellos van a ser elegidos, pero eso no es cierto porque les quitaron todos los requisitos que tienen los otros Partidos para acceder a curules en el Congreso, ellos pueden resultar elegidos con cualquier votación y les establecen unos cupos fijos, 5 en el Senado y 5 en la Cámara y adicionalmente, les dan 16 circunscripciones especiales, que no van a ser para otros sectores como los indígenas o los afrodescendientes sino para las FARC.

No se debe permitir que los responsables de crímenes atroces y delitos de lesa humanidad tengan el premio de la elegibilidad y menos en las condiciones como está planteado en los textos de La Habana.

      

¿Qué camino tomará el Centro Democrático, si en el plebiscito por la paz, el SÍ obtiene una amplia mayoría?

Si el plebiscito de Santos llegare a ganar, así sea por un voto, sencillamente Santos les aplicará a los colombianos todo lo que cedió en La Habana y el camino del Centro Democrático es el de luchar por la Presidencia de la República en el año 2018; por fortuna, ya será en menos de dos años, y lo primero que tiene que hacer el nuevo presidente, una vez posesionado, es revisar los acuerdos bien sea vía Constituyente o Referendo, porque no podemos permitir que los acuerdos tal como salieron de La Habana se vayan a implementar, porque son perjudiciales para la institucionalidad y sobre todo, para la estabilidad del Estado colombiano. De tal manera, que aquí no está en juego la suerte del Centro Democrático, como muchos creen, sino la suerte y el futuro de Colombia.

Muchos dicen que si pierde el Sí, gana el Centro Democrático; y no es cierto; gana el No, comienza la verdadera paz de Colombia; y si gana el Sí, pierde el país. Con lo firmado en La Habana, sólo ganan las FARC y pierde el país. El presidente Santos ha tratado de chantajear a los colombianos diciendo que si gana el No se acaba todo y llega la guerra urbana; eso es mentira. Si gana el No es una manifestación del pueblo colombiano en contra de esos acuerdos mas no de la paz; y será la oportunidad para revisar y reorganizar los acuerdos. Por eso hemos dicho que la paz empieza con el triunfo del NO en el plebiscito de Santos el próximo 2 de octubre. La verdadera paz es para beneficiar a Colombia y no solamente a las FARC, como quedó establecido en lo firmado en La Habana.

 

Algunos analistas y sectores de la Unidad Nacional responsabilizan al Centro Democrático de la polarización del país. ¿No es ese un alto costo para la prevalencia de sus postulados y el futuro político?

El Centro Democrático no actúa por cálculos políticos, la oposición desde hace cuatro años a lo que se ha venido anunciando desde La Habana y que hoy vemos en las 297 páginas de lo que firmaron en Cuba, no es por cálculo político, sino por la defensa del país.

Nosotros no actuamos pensando en una elección futura sino pensando en el bienestar de los colombianos. Desde el Gobierno, dicen que nosotros hemos polarizado el país. Quien polariza es el presidente Santos, que se hace llamar el líder de la paz y vive insultando a los opositores o a quienes tengan discrepancias con los acuerdos que está firmando con las FARC.

La pregunta es más bien para ellos: ¿Por qué están polarizando el país? Santos, los ministros y el expresidente Gaviria pelean hasta con la sombra e insultan a quien se atreve a cuestionar los acuerdos de La Habana.

 

¿Cree usted que en el Huila, donde la fuerza uribista tiene una importante fuerza electoral, el NO en el plebiscito tendrá amplio respaldo?

No solamente en el Huila. De acuerdo con lo que hemos escuchado de la comunidad, en voz baja porque el Gobierno les ha metido miedo, es que no están de acuerdo con lo firmado en La Habana y quieren votar por el NO.

A nivel nacional, el resultado del NO va a sorprender a muchos empezando por el Gobierno; y esperamos que en el Huila haya una masiva votación por el NO, no para que se levanten de la mesa como ha dicho el presidente Santos a título de chantaje a la población colombiana, metiéndole miedo y amenazando con que si gana el NO se para de la mesa; sino para reorientar el proceso. Y si es cierto que Santos se para de la mesa, hay que ofrecerles garantías a los colombianos y aún a los cabecillas de las FARC, para que el próximo Presidente de la República que llega en dos años, retome estos acuerdos, los revise y los modifique por el bien del país.

 

¿Considera usted que el cumplimiento de los acuerdos de La Habana traen paz y tranquilidad a los colombianos?

En primer lugar, hay que esperar hasta dónde les cumple Santos. Recordemos que les ha incumplido a los agricultores, a los trabajadores de la salud y a los camioneros, entre otros sectores sociales. Y, de otra parte, cuando se sella un mal acuerdo, como este, obligatoriamente eso trae más violencia. Un mal acuerdo como este es fatal para Colombia.

 

Defensores del gobierno y de los diálogos de La Habana dicen que el acuerdo de paz con los paramilitares tuvo muchas falencias e injusticias. Que también hubo impunidad. ¿Cuál es su opinión?

En primer lugar, con los paramilitares no hubo un proceso de paz sino de sometimiento a la Justicia, por eso fueron a la cárcel. Inclusive, muchos de los críticos del sometimiento a la justicia de los paramilitares fueron muy duros en su oposición porque consideraron, con razón, que ocho años de cárcel eran muy poco para castigar sus crímenes; y resulta que esos mismos críticos son los defensores de cero cárcel para los cabecillas de las FARC. Los paramilitares aún están en la cárcel y extraditados.

 

A propósito, ¿qué opina del hecho de que los comandantes de las FARC sean extraditados?

Santos cedió todo a cambio de nada. No solamente se comprometió a no extraditarlos, a pesar de su reconocida condición de narcotraficantes, sino que le dieron conexidad al narcotráfico con el delito político; es decir, con el fin de favorecer a los cabecillas de las FARC, convirtieron el narcotráfico en una contravención. Es absurdo.

 

¿Cómo se ve usted compartiendo curul con los comandantes de las FARC?

Yo creo que el pueblo colombiano va a impedir semejante adefesio, votando mayoritariamente por el No en el plebiscito de Santos. Imagínese a Timochenko en el Congreso o a alias el Paisa de gobernador del Huila; eso sería la muerte de la institucionalidad y del Estado.

 

El presidente Santos ha dicho que el Sí obtendrá 10 millones de votos. ¿Cuántos votos cree usted que sacará el No?

Por lo menos uno más que los votos del Sí.