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Política/ Creado el: 2016-08-07 07:17

A los armados hay que desmovilizarlos y a los corruptos derrotarlos: Claudia López

"No podemos ser inferiores al desafío de constituirnos en la tercera generación de colombianos, que podrán poner fin a un conflicto armado en nuestra historia por medio de un acuerdo".

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 07 de 2016

Jorge Parga Vanegas
Diario del Huila

Aguerrida, frentera y contestataria, así definen a la senadora de la Alianza Verde, Claudia López, una de las voces más escuchadas en el Congreso de la República.

Es defensora acérrima de la paz, pero dice que  este proceso  no puede polarizar al país y que las FARC deben cumplir con el desarme, como también los enemigos agazapados de los acuerdos de La Habana.

La dirigente política reiteró que por ahora tiene definido no volver al Senado, y se declaró en desacuerdo con la posibilidad de que a las FARC se les otorguen curules en el legislativo de forma directa.

En diálogo con DIARIO DEL HUILA, también hizo referencia a las elecciones en Estados Unidos y de su trabajo en el Congreso.

¿Hay unidad de criterio en la bancada de la Alianza Verde por el SÍ del plebiscito, o existen divergencias?

“La Alianza Verde está jugada por el Sí a la paz. Desde hace varias semanas, diferentes líderes del partido recorren el país para hacer pedagogía sobre lo que significa la decisión en el plebiscito por la paz. Si los colombianos votan SÍ en el plebiscito, darán un adiós definitivo a las FARC y un mandato al Congreso para incorporar los acuerdos de La Habana en el ordenamiento jurídico. Si gana el NO, seguirá el conflicto con las FARC hasta lograr mejores acuerdos. Lo que está en juego está claro y es crucial”.

¿Cómo ve la  jefatura  que  ejercerá  el  expresidente César Gaviria en la campaña por el  SÍ del plebiscito?

“El Presidente Gaviria es un hombre que conoce la política y saber ejercerla, especialmente entre los partidos de la Unidad Nacional. Y eso seguro será útil para movilizar votos a favor del SÍ. Pero estamos en dos campañas aparte. Nosotros tenemos una convicción y es que este año daremos ese adiós definitivo a las FARC. Si salimos de esa guerrilla este año, en 2017 debemos hacerlo con el ELN; y en 2018 derrotaremos en las urnas al gobierno del clientelismo y la corrupción. Fallar en esas metas parciales trunca el camino de la paz porque ¿De qué nos sirve poner fin al conflicto si el país sigue gobernado por políticos que compran votos y presidentes que compran congresistas para gobernar? A los armados tenemos que desmovilizarlos y a los corruptos derrotarlos en cada elección para que la paz no se limite a los costos de la desmovilización, sino también a los beneficios de vivir con más seguridad y oportunidades. Y eso nos diferencia y nos desmarca del proceso que lidera el presidente Gaviria y los partidos de la Unidad Nacional”.

¿Está de acuerdo con que a las FARC se les otorguen de forma directa curules en el Senado y la Cámara, y en qué cantidad?

“Directamente, no. El odio contra las FARC es comprensible porque su estela de sangre y dolor lo merecen.  Por eso, muchos reclaman una larga pena de cárcel y la pérdida definitiva de sus derechos políticos, entre ellos, la posibilidad de ser elegidos o ejercer como congresistas. La realidad es que el almendrón de la paz negociada con las siete guerrillas anteriores y con las FARC, hoy consiste en que entreguen sus armas y renuncien a la violencia a cambio de que les respeten la vida y les den garantías para hacer política. Sin elegibilidad política no hubo antes paz con ninguna guerrilla y tampoco la habría hoy con las FARC. Al igual que entonces, los miembros de las FARC que sólo sean responsables de delitos políticos podrán recibir cesación de procedimiento o amnistía judicial.

En esos procesos se dieron a algunas guerrillas desmovilizadas dos curules en la Asamblea Constituyente, a otras, dos curules en el Senado o sólo vocerías sin voto como parte de su reincorporación política y civil. Por lo cual dar dos o tres curules a las FARC en el Congreso, fruto de los acuerdos de paz no será gran novedad. Pero a diferencia de entonces, hoy nuestra Constitución y compromisos internacionales impiden, por fortuna, amnistiar los delitos de lesa humanidad. Por eso se tuvo que acordar un sistema de Justicia Transicional al que tendrán que someterse sus miembros para cumplir con estándares de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para las víctimas y los colombianos. Para que las desmovilizados de las FARC, responsables de delitos de lesa humanidad, puedan eventualmente ejercer sus derechos políticos no solo deben desarmarse sino someterse a ese sistema de Justicia Transicional, cumplir la pena que allí les impongan y cumplirle a las víctimas”.

En su opinión, ¿qué  mecanismos  debe  adoptar el Gobierno  para  brindar  protección  a los desmovilizados de las FARC, para que no  se   repita  lo que ocurrió   con la  Unión Patriótica?

“Evidentemente el Estado tiene que reforzar el esquema de protección que brinda actualmente para que sea efectivo una vez se desmovilicen. Y eso tiene que combinarse con mayor inteligencia y desarticulación de la delincuencia. Para que la paz no solo mejore la seguridad de los guerrilleros desmovilizados si no la de todos los colombianos. Una de las ventajas de la desmovilización de las FARC es que vamos a enfilar mejor nuestros recursos contra redes de sicarios y otras organizaciones criminales, pero más que escoltas, lo que se necesita es que la sociedad condene la utilización de la violencia contra los que acuerdan entregarnos las armas, las minas y la coca, a cambio de garantías para vivir y hacer política. No puede suceder, como en los 80, que la sociedad contemple impávida un genocidio como el que se perpetró contra la UP. No solo las FARC deben cumplir con el desarme, también sus enemigos agazapados, que muchas veces utilizaron hasta a miembros de las FFAA para contener violentamente a sus contradictores políticos”.

¿Creen   conveniente en Alianza Verde, hacer  equipo  con la Unidad  Nacional  en la campaña por  el SÍ, o ustedes  tendrán  agenda propia, y cuál será?

“Seguramente existirán argumentos y espacios en los que coincidamos, no solo con ellos, sino también con sectores de la izquierda que están también adelantando este esfuerzo de pedagogía por la paz. La paz no puede ser otro elemento de polarización, y menos entre quienes estamos del mismo lado. Nosotros tenemos unos énfasis que le repito: la ruta de paz pasa por salir de las FARC, presionar al ELN a un acuerdo o a la derrota militar, y salir en las urnas en 2018 de la corrupción y el clientelismo. Personalmente, estoy adelantando esta campaña con jóvenes, mujeres y líderes sociales; no solo con sectores políticos. Vamos a recorrer más de 25 ciudades con este mensaje”.

Se habla de que  la Alianza Verde  tendrá candidato propio a la presidencia de la República,   ¿su nombre estará  en  el abanico?

“Por ahora, lo que he dicho es que no voy a regresar al Senado. Obviamente que está la posibilidad de liderar una causa ciudadana por la paz y contra la corrupción, en eso vamos a trabajar en 2018, tal como lo hice antes desde el activismo, el periodismo y desde la academia. Aclaro que la Alianza Verde va a tener candidatos y un rol protagónico en las próximas elecciones. Vamos  a ampliar nuestra bancada en el Senado y a trabajar con sectores ciudadanos para tener también una nutrida representación regional en la Cámara, con liderazgos refrescantes que estén jugados a hacer política al margen del clientelismo y la compra de votos”.

¿Considera que  su partido debe mantenerse  en el Senado, para no perder la personería  jurídica?

“Desde luego, la Alianza Verde tiene que estar en todos los espacios de incidencia política”.

¿Qué opina usted del debate por la  presidencia de  Estados  Unidos  entre  demócratas  y republicanos?

“Es un debate agrío en unos tiempos particularmente turbulentos. Estados Unidos está embarcado en casi una decena de guerras alrededor del mundo y tras casi 15 años de guerra contra el terrorismo, hay hartazgo,  furia y un lastre económico con el que deberá lidiar el próximo presidente. Pero también nos muestra el efecto que puede tener el discurso del odio, la arrogancia y la ignorancia, incluso en un país como Estados Unidos tan apegado a sus libertades civiles y al debate democrático. Hace unos meses la posibilidad de que Trump fuese el presidente de la principal potencia nuclear parecía un mal chiste. Hoy puede convertirse en una certeza o al menos así lo desean, poco menos de la mitad de los electores de ese país. Y ese solo hecho ya es preocupante”.

¿Cree que por primera vez   una  mujer  pueda llegar a la presidencia  de ese país?

“Es una posibilidad, aunque no está nada fácil. Hillary Clinton es una mujer con una trayectoria, experiencia y agenda que ojalá tenga la posibilidad de llegar al poder en su país. La persistencia de quienes hemos estado en la lucha por la igualdad vemos cómo el tiempo nos va dando la razón y se logran espacios, antes impensados. Su ejemplo, nos inspira y nos estimula a seguir adelante con esta lucha, porque la igualdad es imparable”.

¿Qué responde cuando le  preguntan, qué ha hecho Claudia López  en el Congreso?

“Esta semana justamente logramos convertir en ley el proyecto que ofrece estímulos a los que usan la bicicleta como medio de transporte. Ese proyecto nació como una propuesta de acuerdo en el Concejo de Bogotá por parte de Mafe Rojas, y los hemos trabajado con muchos grupos en todo el país. Tras dos años en el Congreso, apenas esta semana, logramos que se convirtiera en ley. Ese es un gran orgullo. Además hemos liderado o acompañado otras iniciativas como la que fortalece la política de atención a la primera infancia, o la que materializa la prima para empleadas domésticas. Lloré de la emoción el día que se aprobó el plan de inversiones para la paz, que asegura que los colombianos más afectados por el conflicto van a recibir durante 20 años inversión para fortalecer las capacidades ciudadanas e institucionales. Me demoré un año para redactar ese artículo del acto legislativo para la paz. Los ciudadanos tienen acceso a toda nuestra gestión legislativa en  www.claudia-lopez.com, donde en tiempo real ponemos a disposición del público nuestras iniciativas y les contamos cómo marchan”.

¿Cómo  tiene estructurada la Alianza Verde   la campaña  a favor del SÍ  en el plebiscito?

“Es una campaña con menos estructura y con más ciudadanía activa. Aquí no hay caciques políticos ofreciendo lechona para que la gente asista a las movilizaciones. Estamos recorriendo las ciudades y pueblos, saliendo a las calles a hablar con los ciudadanos, les entregamos unos volantes y, gracias a la generosidad de los medios de comunicación, exponemos nuestras razones para apoyar el SÍ. Nos damos cuenta de que hay miedo, resentimiento y preguntas sobre los acuerdos y su alcance. Pero vamos con esperanza y razones porque tenemos que aprovechar esta oportunidad histórica para decir #SiALaPaz y #AdiosALasFarc”.

¿En su opinión, qué puede  pasar en Colombia de  no  ganar  el SÍ  en el plebiscito?

“Lo que sucede es que la guerra sigue hasta que alguien logre unos mejores acuerdos o se extermine hasta el último de los guerrilleros de las FARC. Lo cual no es una idea realizable ni deseable. Estos son los mejores acuerdos que un presidente haya logrado en 30 años de intentar ponerle fin al conflicto con las FARC, incluyendo a los que ahora encabezan la campaña por el NO. Así que no podemos ser inferiores al desafío de constituirnos en la tercera generación de colombianos que podrán poner fin a un conflicto armado en nuestra historia, por medio de un acuerdo y construir a partir de ahí, sin la amenaza de la guerra, un país incluyente y sin corrupción”.