“No me voy a posesionar porque no quiero jugar a las escondidas”
Juan José Cuervo Kleim fue elegido edil de la comuna Tres de Neiva. No se posesionará. Conozca las razones por las cuales no será un líder comunal durante el periodo de su amigo Rodrigo Lara Sánchez.
Recientemente, usted fue elegido edil de la comuna Tres pero lo curioso es que no se va a posesionar, ¿por qué?
Nosotros tenemos que comenzar a cambiar en este país el tema mental, de comportamiento como personas de bien que somos. Yo estoy en contra de la corrupción, de cómo se viene manejando el tema político actual en Colombia.
No me voy a posesionar porque no quiero jugar a las escondidas, aquí estamos acostumbrados a jugar a eso y yo no quiero prestarme para ello. Soy comerciante desde muy pequeño, desde los nueve años me acostumbré a trabajar en los negocios y para ser edil hay una ley que impide contratar con la Alcaldía; en ese momento, cuando salgo edil, no tenía conocimiento que a los ediles los inhabilitaban y entonces, decido inmediatamente no posesionarme.
¿Quiere aportar desde el turismo?
Salí con la mayor votación en la comuna por el partido Verde, haciendo un buen trabajo como lo vengo haciendo desde hace siete años con Rodrigo Lara. Y algunos me dijeron que me posesionara y que llevara a otra persona para contratar, pero no voy a hacer eso porque siento que estoy en la capacidad de ayudar con lo que yo hago que es el turismo, pensando en que Neiva se vuelva en una ciudad destino.
Y cuando hablo de destino es que en Bogotá y en otras ciudades de Colombia y del mundo, esté en el radar como destino turístico porque en este momento no lo es, aunque han querido vendernos la idea que sí.
En su criterio, ¿qué le falta a Neiva para ser una ciudad turística?
A Neiva le falta todo para ser una ciudad turística. Pero decir que no tiene nada tampoco es justo, vemos que la empresa privada le ha apostado mucho, hay muy buenos hoteles, tradicionales, nuevos, unos formatos increíbles. El sector de los restaurantes le ha apostado mucho. Decir que no hay nada sería irresponsable, pero a lo que me refiero es a que en Bogotá no ven un hotel, un restaurante para que se vuelva destino, lo que ven es qué atractivos tiene, porque lo obvio es que haya eso.
Nos hemos enfrascado en que Neiva es solo el fin de semana del San Pedro, los Secretarios de Cultura Municipal y Departamental, el oficio al que se han dedicado es a ver si la cabalgata va mirando para el norte o para el sur, hasta pelean por eso. Se les volvió el San Pedro a los huilenses un problema cada año.
¿Qué se podría hacer entonces?
Nosotros tenemos unos potenciales muy grandes que es el río Magdalena que recorre toda la ciudad. A nosotros nos ha faltado un malecón, se dice que hay uno, pero lo que hay no está al nivel de las grandes ciudades del mundo. Es un malecón de pueblo donde se hicieron inversiones muy grandes, que no se vieron.
Neiva merece un malecón que tenga diseño arquitectónico, de hecho, los grandes destinos iniciaron teniendo un diseño arquitectónico porque sin esto no hay nada. Tenemos que apostarle a que todo en Neiva debe tener diseño: los parques, el malecón, las entradas a Neiva, las fachadas de las casas.
¿Qué otro sector del turismo se podría abordar?
Yo he hablado con varios mandatarios, en su momento, con Luis Jorge Sánchez; y ahora con Rodrigo Lara y les hablo a ellos que para que Neiva se vuelva destino turístico hay que apalancarlo con nuestros vecinos para reunirnos con los alcaldes vecinos que tienen unas cosas demasiados importantes como lo son las Termales en Rivera. Habría que mirar cómo se mejoran las instalaciones porque las que están son catastróficas, no hay baños, no hay una buena cocina.
Tenemos un desierto a 40 minutos de Neiva en la Tatacoa, tengo entendido que ya hay un buen hotel, pero lo que hay alrededor del desierto es nefasto. No hay un punto donde uno se pueda tomar un buen jugo, donde uno pueda sentarse cómodamente. Hace poco estuve ahí y el municipio lo vi realmente sucio, abandonado. Podemos hablar con el Alcalde de ese municipio.
Que se vuelva Rodrigo Lara un alcalde región en el tema del turismo, porque él es una persona que tiene una proyección de ciudad y de departamento muy grandes; y eso hay que explotarlo, en el buen sentido de la palabra, para que sea líder de la región centro-norte del Huila.
Hay unas expectativas respecto a todos los alcaldes electos. En particular, ¿cuáles son sus expectativas con el alcalde electo de Neiva?
Mis expectativas son las que tenemos todos los neivanos, tener un señor que tiene, como dice mi gran amigo José Édgar Álvarez: tiene talante. Y cuando uno tiene talente es porque ha tenido disciplina, algo que tiene Rodrigo es que es muy inteligente y todo lo que ha querido lo ha logrado, lo que ha hecho lo ha hecho lo mejor posible, y yo creo que esta no va a ser la excepción.
Yo tuve la fortuna de conocer a Rodrigo hace siete años y creo que puede estar ganándose el puesto número uno como alcalde del país. Él está proyectado para grandes cosas, para ser gobernador, ser senador de la República, y… ¿por qué no? para ser candidato presidencial.
La expectativa es que comencemos a ver una Neiva donde sea más amable vivir, donde realmente sea más amable. Amabilidad en nuestro servicio al cliente, cuando lleguemos a un sitio nos atiendan bien, amabilidad con el vecino, amabilidad con la arborización, que vayamos caminando y sintamos que hay sombra, en el momento de ir a un parque y ver grama, poder sentarme con mi hija en la grama y no ver tanto cemento.
La cultura del cemento nos ha hecho mucho daño a Neiva y esta cultura es de la administración actual y de las anteriores, aquí los parques son 80/20: 80 de cemento y 20 de grama y la expectativa es que esto cambie.
Así vamos a tener una ciudad más amable. Unos hospitales donde la gente tenga la atención que merece; en las escuelas, que si el niño va al baño encuentre papel higiénico, que reciba un buen refrigerio.
La expectativa es que Rodrigo sea un señor y eso va ser así porque él es una persona seria, responsable, es una persona de unas cualidades y valores que desde muy pequeño su mamá le enseñó y es que lo público se respeta.
