“Los malos hijos serán desheredados”
Rodrigo Lara Restrepo, quien es el presidente de Cambio Radical y representante a la Cámara por Bogotá, no solo se refirió al proyecto de obligatoriedad de donación de órganos, sino al de desheredar hijos.
Hace unos días se presentó el último informe de Máximo Duque en donde se generaron dudas en torno a la muerte de su padre, ¿familiarmente como recibieron esta investigación?
Ese informe lo conozco hace aproximadamente tres años, yo se lo solicite al doctor Máximo Duque, cuando con el periodista Alberto Donadio pudimos observar muchas contradicciones en el expediente de esas investigación que hasta el momento no ha llegado a una conclusión real y con base en eso se dio ese informe y la conclusión es categórica. La versión oficial de los hechos es falsa, el informe de medicina legal está plagado de inexactitudes.
Pues naturalmente la reconstrucción de la escena del crimen para nosotros es muy duro, muy difícil, porque nos lleva a revivir ese momento; y por otro lado, también da entender que mi padre fue cobarde y vilmente asesinado, no solo por los hombres que se movilizaban en esa moto, sino también con la complicidad y participación de su esquema de seguridad.
Pasando a temas más políticos, ¿cómo va a ser el planteamiento del debate sobre la Corte Internacional de La Haya y la actuación de Colombia en el caso de Nicaragua?
El propósito del debate es hacer una revisión histórica de la estrategia de defensa que han asumido los diferentes gobiernos en los últimos 30 años. Desde 1980 se sabía que Nicaragua tenía la intención primero de desconocer el tratado Esguerra Bárcenas; y en segundo lugar, de demandar a Colombia, y hemos visto a los largo de estos años cierta pasividad por parte de algunos gobiernos, y en otros errores jurídicos y políticos graves.
Todo ese balance lo vamos a hacer en el congreso de la República, y ese es el rol principal del Congreso, hacer control político. Quiero también hacer mucho énfasis en la importancia política y estratégica de nuestros brazos de mar del Caribe, que tiene una extensión de 600.000 kilómetros cuadrados.
¿Cuáles son los retos de Colombia?
Por un lado, la decisión de la Corte de 2012 es la primera pieza de un dominó que empieza a caerse, y que básicamente son los demás tratados limítrofes con países como Panamá, Honduras, Nicaragua, Jamaica, inclusive República Dominicana.
En el Océano Pacífico, Ecuador aprovechándose de soberanía sobre las Islas Galápagos, y Costa Rica sobre las islas de Cocos, están pensando también en extender su plataforma marítima.
Mientras que nosotros en el Pacífico no tenemos una isla sino una roca. Toda esa situación es compleja y el país debe prepararse para enfrentarla. El debate de control político busca llegar a esa conclusión ¿qué vamos a hacer hacía futuro? ¿Cómo vamos a robustecer nuestra armada?, que es necesario hacer los patrullajes en el ejercicio efectivo de la soberanía.
Cómo vamos a proyectar la plataforma continental, desde nuestras islas roca o cayo, que no son en la actualidad habitables, pero que sí tenemos que hacer habitables hacía futuro para que nos dé derecho a plataforma continental.
Son aspectos de geopolítica complejos, pero que queremos explicar en ese debate y también hacerle un llamado al país para que esté listo para una crisis que sin lugar a dudas, llegará más temprano que tarde cuando la corte falle la demanda de Nicaragua de la plataforma continental.
Efectivamente va a ser adversa esa decisión con los antecedentes que se han presentado. La Corte asumió competencias y si asume competencias es porque nos va a delimitar plataforma continental.
Hay un tratado que impide apartarse de cualquier decisión de la Corte, ¿el Gobierno Nacional puede generar un tipo de rechazo diplomático a Nicaragua?
Colombia tiene que decirle a Nicaragua que el fallo de 2012 es inaplicable en las actuales condiciones, nosotros no podemos aplicar un fallo que mutiló el archipiélago San Andrés y Providencia, y no podemos aplicar un fallo que enclavó las islas de Quitasueño y Serrana, que hoy son dos enclaves separados del archipiélago por mar. Eso es inaplicable porque son zonas históricas de la población raizal.
Ojalá se pueda abrir la puerta con Nicaragua que entienda esta nueva realidad, pero la única forma de negociar correctamente con cualquier país es ejerciendo soberanía.
Nosotros tenemos que replantear, por ejemplo, la decisión de prohibir la explotación petrolera en muchas de estas aguas de nuestra zona económica. Que Nicaragua lo está haciendo.
Acaba de pasar un proyecto suyo de la donación de órganos, ¿cuál cree que va a ser el efecto de esta ley?
Salvar vidas. Nosotros tenemos desde 1988 una figura que se llama la presunción legal de donación, que básicamente significa que todos somos donantes a menos que digamos lo contrario.
Entonces si nosotros morimos en condiciones de donar y no dijimos a lo largo de nuestra vida que no éramos donantes, pues se entiende que lo somos. Sin embargo, esa ley le permite a cualquier familiar oponerse. Esto hace que se pierda cerca del 40% de los órganos en el país. Entonces al eliminar la oposición de los deudos se hace que habrá un 40% más vidas que se salven.
En lo que tiene que ver con el proyecto de desheredar a los malos hijos, ¿cuál fue el antecedente de esta iniciativa?
El antecedente es que hay un gran maltrato hacia las personas de la tercera edad, un maltrato intrafamiliar, se conoce el maltrato del padre al hijo pero se conoce poco del maltrato del hijo al padre. Sobre todo cuando está en la vejez y creemos que esas cifras son complejas, que no se conocen porque no hay denuncias. Y la mejor manera para que un padre prevenga el maltrato por parte de un hijo es justamente que tenga la posibilidad de desheredarlo. Si hay maltrato probado podrá ser declarado indigno y por ende podrá ser desheredado: ‘desheredado serán los malos hijos’.
¿Ese maltrato cómo se va a calificar?
La indignidad sucesoral debe ser declarada por un juez. Nosotros tenemos muy poca libertad de testamento, solo en determinadas circunstancias se puede declarar indigno a una persona que tiene parte. Esta declaración por maltrato es una causal más.
