“ Una gestora social no es la que entrega mercados y visita albergues”
Ana Isabel Valencia es la pareja de Rodrigo Lara Sánchez, como su esposa, cómplice y madre de sus hijos, apoyará al aspirante a la Alcaldía de Neiva con programas que beneficien a la sociedad.
En el municipio de Popayán, en el seno de una familia unida y bajo una infancia y juventud alegre, transcurrió la vida de quien podría llegar a ser la primera dama del municipio de Neiva. Ana Isabel Valencia, es la mujer con la cual el candidato al primer cargo, Rodrigo Lara Sánchez, decidió unir su vida.
Ana Isabel, es una persona amable, sencilla, tímida y muy reservada, pero con dotes de servicio a la comunidad y muy devota a la Virgen María, aspecto que le inculcaron las hermanas salesianas en el colegio Sagrado Corazón de Jesús. De su infancia recuerda a la niña aplicada, a la cual sus compañeras buscaban para que les explicara las tareas.
Soñaba con ser ingeniera y este se cumplió cuando ingresó a la Universidad del Cauca, su disciplina la llevó a obtener el título de ingeniera electrónica y telecomunicaciones. Desde allí emprendió rumbos hacia la ciudad de Cali, pero el amor por su tierra y sus padres la hacían viajar cada fin de semana, fue así como conoció al amor de su vida. “Él estaba terminando su carrera de medicina. Como lo he comentado en otras oportunidades, “amor a primera vista”, un amigo en común nos presentó en una reunión social y desde ese día empezó esta relación que ya va por los 23 años (10 meses de novios y 22 años de casada)”.
Matrimonio
Ana Isabel relata que la unión entre ambos se dio desde muy jóvenes, pero hasta la fecha no se arrepiente, pues fue así como llegaron Mariana y Samuel José, las personas que considera sus grandes tesoros.
“Vivimos varios años en la ciudad de Cali, luego regresamos a Popayán donde Rodrigo realizó su especialización en Cirugía General. Después de esto nos fuimos a vivir a Bogotá, donde llevó ya más de 15 años alternando mi vida entre la capital y la ciudad de Neiva. Me especialicé en Gerencia de Proyectos de Telecomunicaciones en el Politécnico Grancolombiano y posteriormente en Gerencia de Proyectos en la Universidad de San Francisco CA”.
Para quienes no saben de su profesión, Ana Isabel, se encuentra desempeñándose en la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, la Comisión de Regulación de Comunicaciones y desde hace aproximadamente dos años como asesora técnica en el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
De su esposo admira los valores inculcados por su suegra Lilia Sánchez. Además de su entrega en cada actividad que realiza, su sentido social, el alto grado de sacrificio, su desprendimiento de las cosas materiales, su inteligencia, su faceta como padre de familia y esposo “pero sobre todo su lucha constante por alcanzar lo que se propone a pesar de las adversidades que se puedan presentar”.
El trabajo que realizaría como gestora social
Como buena esposa, considera que su objetivo no debe ser otro, sino el mismo que plantea Lara Sánchez, por eso quiere contribuir con el respaldo a la comunidad, mediante programas sociales, “quiero hacer énfasis en la labor con los niños, porque aunque suene a frase de cajón, ellos constituyen y son parte fundamental del futuro de nuestra ciudad. Debemos trabajar en varios frentes: Salud, recreación, nutrición y en nuestro proyecto bandera que es la educación como base de la transformación social”.
Para ella, una gestora social no es la que entrega mercados y visita albergues, sino que debe ser un puente de comunicación entre la administración y la gente, para gestionar recursos, pero sobre todo para cumplir como veedora de los más necesitados.
De igual manera, la esposa del candidato manifiesta que en las veces que lo ha podido acompañar en su campaña, ha evidenciado la falta de inclusión social, lo cual atrae inseguridad, violencia, corrupción y pobreza. “Hoy podemos decir que estos son el cáncer que infortunadamente está afectando a los más vulnerables. Necesitamos ofrecer educación desde la primera infancia y de calidad, como también implementar la jornada única para evitar que nuestros niños y niñas permanezcan en las calles expuestos a vicios y otros males”.
El médico y el político
Ana Isabel, afirma que su esposo nació para servirle a la gente “por eso me encanta y enorgullece la labor de Rodrigo como médico ayudando a salvar vidas pero también admiro y respeto profundamente su lado político, pretendiendo por una parte transformar las desigualdades sociales mediante un proyecto basado en la dignidad de los seres humanos y la integración de los ciudadanos con oportunidades y servicios”.
Para ella, es claro que esa frase de “hasta que la muerte los separe” es para toda la vida y por eso desde que él inicio su carrera política, decidió acompañarlo, afirmando que el país necesita una transformación “sería egoísta de mi parte evitar que él pueda aportar su grano de arena para ayudar a quien lo necesita. De hecho, antes que estar en desacuerdo, me uno a él y camino a su lado para consolidar este hermoso proyecto, yo creo en él y en todo lo que podremos lograr”.
En conclusión, para Ana Isabel es indispensable un cambio “Nuestros hijos (y me refiero a todos los niños y jóvenes de viven en esta tierra) se merecen un mejor futuro, con oportunidades que permitan generar condiciones óptimas desde su formación integral, convivencia y aprendizaje”.
