Parques naturales del Huila, una década de conservación
Dos de los parques más importantes del Huila, cuyas áreas suman 53.268 hectáreas cumplieron 10 años de cuidado y conservación
Redacción Diario del Huila
Debido a la gran importancia ecosistémica que representan los Parques Regionales Cerro Banderas Ojo Blanco y Siberia Ceibas en cuanto a producción de agua y hábitat para especies de fauna y flora silvestre, la CAM hace 10 años los declaró como áreas protegidas. Desde entonces se adelantan acciones en materia de conservación y protección de los servicios ecosistémicos que ofrecen los parques naturales.
La celebración de la década de cuidado estuvo enmarcada en promocionar los bienes ambientales que ofrecen para la región los parques y su necesidad de subsistencia, por tanto, se desarrollaron talleres de educación ambiental con las instituciones educativas y comunidad que reside en la zona de influencia de los dos ecosistemas.
Se presentaron muestras artísticas, culturales y ambientales, donde participaron las alcaldías de Teruel, Santa María y Rivera.
Cerro Banderas-Ojo Blanco
El Parque Natural Regional Cerro Banderas-Ojo Blanco está compuesto por un área de 24.914 hectáreas y se encuentra ubicado entre los municipios de Íquira, Teruel, Palermo y Santa María.
Siberia – Ceibas
Al norte del Huila se encuentra el Parque Natural Regional Siberia-Ceibas que abarca un área de 28.354 hectáreas en las localidades de Neiva, Campoalegre, Tello, Algeciras y Rivera.
La celebración de la primera década de esta joya natural del Huila, contó con la participación de la fundación Molécula Verde, líderes ambientales y comunidad en general.
Áreas protegidas
El Huila cuenta con 549.840 hectáreas de Áreas Protegidas distribuidas en cinco Parques Naturales Nacionales, seis Parques Naturales Regionales, Un Distrito Regional de Manejo Integrado (La Tatacoa), y 28 Parques Naturales Municipales.
«Entre las acciones que adelanta la CAM para la administración de las áreas protegidas están la implementación de planes de manejo ambiental, el fortalecimiento de la educación ambiental en estas zonas, los planes de conservación de especies amenazadas (oso de anteojos, danta de montaña, cocodrilo del Magdalena y el roble negro), la consolidación de grupos de monitoreo de fauna silvestre y la compra de predios», destacó Juan Carlos Ortiz Cuéllar, subdirector de Gestión Ambiental de la CAM.
También se viene trabajando en la promoción y reconversión de sistemas productivos como ganadería sostenible, apicultura, ecoturismo, senderismo, el pago por Servicios Ambientales, el fortalecimiento de las Reservas Naturales de la Sociedad Civil, el control y vigilancia a través de la Red de Control al Tráfico Ilegal de Flora y Fauna, el Plan de Ordenanza del Bosque y la firma del Pacto Intersectorial por la Madera Legal.
