Papa Francisco llegó a Panamá con mensaje esperanzador para los jóvenes
Se prevé que en este encuentro con la juventud participen más de 200 mil jóvenes provenientes de diferentes países.
En su segundo día de visita en Panamá, el Papa Francisco tuvo un encuentro con las autoridades, el cuerpo diplomático y representantes de la sociedad, a las que llamó a mostrar a la juventud que ser un servidor público es sinónimo de honestidad y no corrupción.
Francisco, señaló a las autoridades que “las nuevas generaciones, desde su alegría y entusiasmo, desde su libertad, sensibilidad y capacidad crítica reclaman de los adultos, pero especialmente de todos aquellos que tienen una función de liderazgo en la vida pública, llevar una vida conforme a la dignidad y autoridad que revisten y que les ha sido confiada”.
“Es una invitación a vivir con austeridad y transparencia, en la responsabilidad concreta por los demás y por el mundo; llevar una vida que demuestre que el servicio público es sinónimo de honestidad y justicia, y antónimo de cualquier forma de corrupción”, indicó.
El Papa señaló que los jóvenes reclaman de todos, “comenzando por quienes nos llamamos cristianos”, “la osadía de construir ‘una política auténticamente humana’ que ponga a la persona en el centro como corazón de todo”.
Esto implica “crear una cultura de mayor transparencia entre los gobiernos, el sector privado y la población toda”.
Los mileniales del papa Francisco
"¡Esta es la juventud del papa!". La consigna ha visibilizado a los peregrinos que durante estos días se han tomado la calles de la ciudad de Panamá en espera del máximo líder de los católicos.
¿Realmente quiénes son estos jóvenes que anhelan escuchar al papa?
Son los llamados millennials (mileniales), la generación de los nacidos entre 1980 y 2003, etiquetada como "perezosa, poco preparada y sin aspiraciones", pero esta realidad "no representa la realidad de los millones de jóvenes en la región que pertenecen a ella".
De acuerdo con el Banco Interamerciano de Desarrollo, el 41% de los mileniales se dedica a estudiar, el 21% a trabajar, 17% hace ambas actividades, y el 21% no tiene trabajo ni estudia. Así estamos en la región.
En suelo panameño, están cargados con la energía de un cuerpo joven.
Dura realidad
En América Latina muchos mileniales viven sumidos en la crisis social y económica de sus países, con pocas o nulas oportunidades, víctimas de la violencia y estados represivos.
El mensaje del papa en estos días tendrá especial importancia para los jóvenes de América Latina, que están inmersos en protestas antigubernamentales y son los más vulnerables en la crisis migratoria.
Los jóvenes de 15 a 24 años representarán casi un quinto de la población total de la región en el año 2020. Y muchos han llegado a Panamá para llevarse el mensaje de que no todo está perdido.
JMJ Panamá 2019
El Papa destacó ante las autoridades que en estos días Panamá es la sede de la Jornada Mundial de la Juventud, a la que han peregrinado jóvenes “de los cinco continentes, cargados de sueños y esperanzas”, y que “rezarán y reavivarán el deseo y su compromiso por crear un mundo más humano”.
“Así desafiarán las miopes miradas cortoplacistas que, seducidas por la resignación, la avidez, o presas del paradigma tecnocrático, creen que el único camino posible se transita en el ‘juego de la competitividad, [de la especulación] y de la ley del más fuerte donde el poderoso se come al más débil’”, afirmó.
En ese sentido, el Papa Francisco dijo que hasta el 27 de enero en que culmina la JMJ, “seremos testigos de la apertura de nuevos canales de comunicación y entendimiento, solidaridad, de creatividad y ayuda mutua”.
“Otro mundo es posible, lo sabemos y los jóvenes nos invitan a involucrarnos en su construcción para que los sueños no queden en algo efímero o etéreo, para que impulsen un pacto social en el que todos puedan tener la oportunidad de soñar un mañana: el derecho al futuro es también un derecho humano”, expresó.
Finalmente, Francisco agradeció por hacer este encuentro posible y expresó su deseo “de una renovada esperanza y alegría en el servicio al bien común”. “Que Santa María la Antigua bendiga y proteja a Panamá”, concluyó.
