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Neiva/ Creado el: 2020-04-13 12:22 - Última actualización: 2020-04-13 04:58

Padre e hijo se reencuentran en tiempos del Covid-19

Ayer Rodolfo, un hombre que se marchó de su casa en Isnos, sin dejar rastro alguno y que por las circunstancias llegó a refugiarse en el Coliseo “Álvaro Sánchez Silva”, se reencontró con su hijo, quien lo buscaba desesperadamente. Esta historia da una esperanza para aquellas familias que esperan saber del paradero de un ser querido.

En el reencuentro Rodolfo y su hijo se dan un fuerte abrazo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 13 de 2020

Diario del Huila, Neiva
Por Linda Vargas

El pasado 6 de abril se habilitó las instalaciones del Coliseo “Álvaro Sánchez Silva” como albergue temporal para las personas en condición de calle, entre ellas, estaba Rodolfo, un hombre de la tercera edad que llegó buscando un techo, atención médica y alimentación para pasar la emergencia sanitaria por la que está pasando el país.

“Don Rodolfo cuando llegó, no nos contó nada, lo único que nos dijo es que necesitaba de este apoyo porque no tenia donde dormir, que vivía del diario y que ya los recursos se les había agotado. Realmente cuando llegó notamos que no era de la calle, porque tenía otros rasgos físicos”, indicó la Secretaria de la Mujer, Equidad e Inclusión, Camila Mercedes Ortega.

Poco se conocía de la procedencia de este hombre de la tercera edad, solo hasta cuando al WhatsApp de un contratista del Programa de la Niñez, le llega un cartel de un adulto que había desaparecido en el municipio de Isnos y al analizar la foto coincidía con Rodolfo.

“Él va, toma la foto con autorización del adulto mayor, la envía al número de contacto que estaba en el cartel, le dice vi la foto, acá se encuentra este señor y el hijo dice que sí es la misma persona a la que estaba buscando; así fue como pudieron contactar a la familia de Rodolfo”, cuenta Camila Mercedes Ortega.

Rodolfo se marchó con su hijo a su casa ubicada en Isnos.

El hijo de Rodolfo llegó a Neiva a reencontrarse con su padre.

La desaparición

El 13 de marzo del presente año, según su hijo, Rodolfo salió de su vivienda ubicada en el municipio de Isnos, para hacer una recarga a su celular, pero desde aquel día su familia no volvió a saber de su paradero.

“Evidentemente la recarga la realizó y de un momento para otro no regresó. Eso fue a las 8:30 a.m., mi mamá a las 9:30 a.m. me llama y me dice que no sabe nada de mi papá, que él no hacía eso, si salía a la calle regresaba inmediatamente, a él no le gustaba salir”, sostuvo el hijo Rodolfo.

Desesperada búsqueda

Ante el desespero de saber qué le había sucedido, la familia lo busca por todo el perímetro del pueblo y en medio de esas labores, una persona brinda información de que Rodolfo se había subido a una camioneta con destino hacia el municipio de Pitalito.

“Inmediatamente nosotros salimos para Pitalito y en el terminal nos permitieron ver las cámaras, ahí nos dimos cuenta de que él tomó un vehículo con destino a Altamira. Nos comunicamos con el conductor que lo trajo y él nos dijo que mi papá se bajó en la variante y que eso era lo único que sabía”.

Cuando pierden el rastro de Rodolfo en Altamira, los agobiaba la tristeza y surgían preguntas como por qué decidió marcharse sin ninguna razón y en qué fallaron, pues él tenía las comodidades en su vivienda y el amor de su familia. “No se había presentado una pelea, altercado, nada inusual del diario vivir de él, nada”. 

De acuerdo con el hijo, Rodolfo de su vivienda salió con $800.000 y con dicha cantidad de dinero se logró pagar transporte y por algunos días hotel y comida. “Nosotros en la casa teníamos dinero y no nos sacó dinero, no se llevó absolutamente nada, solamente lo que llevaba puesto”.

Al no encontrar respuesta del paradero de Rodolfo, los familiares denunciaron la desaparición ante la Fiscalía General de la Nación y solo tenían que esperar las investigaciones que permitieran encontrarlo en cualquier circunstancia.

“Cuando vimos que tomó un carro para Altamira, inicialmente lo que pasa por la cabeza es que se devolvió a lanzarse a Pericongo, eso fue lo que pensamos y lo hablamos con mi mamá porque ella quería estar preparada ante cualquier situación. En ese momento la Fiscalía nos da la posibilidad y nos dice que tenemos que prepararnos para cualquier cosa, y que ellos se encargaban con la búsqueda que lamentablemente no arrojó ningún tipo de resultados”.

Camila Ortega indica que hicieron más de lo querían hacer y que fue gratificante que en tiempos del Covid-19, se lograra este reencuentro.

Actualmente en el Coliseo “Álvaro Sánchez Silva” están albergados más de 157 personas.

Encuentro

Reconfortantemente, el hijo de Rodolfo recibió la esperada llamada de que su padre había aparecido, aunque tenían la duda de que él quisiera volver. “Nos dieron la posibilidad de darnos cuenta de que él estaba acá, en buenas condiciones, porque él estaba en situación de calle, de no tener nada que comer, de ser una persona con problemas, con enfermedades crónicas como: la hipertensión y diabetes. Eran muchas dudas que nos surgía y saber que estaba acá, me llena de alegría, porque es un programa muy bueno, debido a que le dieron la posibilidad de no estar expuesto a esta pandemia”. 

El hijo en comunicación vía telefónica con su padre, lo primero que le preguntó ¿quiere volver? y la respuesta de él fue ¡me reciben! “Después de eso, él tuvo la posibilidad de volverse a comunicar con nosotros. Nos dimos cuenta de que se acuerda del número de mi mamá, de mi teléfono, se acuerda de todo, no se le borró nada. Él está consciente de que se equivocó y necesitaba la posibilidad de volver”.

Según el hijo de Rodolfo, el psiquiatra había diagnosticado a su padre un trastorno de sueño. “El cerebro comienza a tener alucinaciones y eso le permitió en ese momento, la alteración del comportamiento”.

Rodolfo encontró buenos amigos

Rodolfo antes de marcharse del coliseo, le pidió a su hijo no olvidar a los amigos que logró encontrar allí. “Él me dijo que tiene dos personas muy entrañables acá, las cuales, le colaboraron, le dieron la mano y quería dejarles algún recuerdo”.

Camila Ortega indica que los amigos que Rodolfo encontró allí son dos adultos de la tercera edad, que no son consumidores de droga y que han pasado por la misma situación.

“Uno tiene padres e hijos y por eso uno siente esa angustia de esa familia de saber dónde estaba Rodolfo, porque habían perdido rastro de él y ver que pudimos llegar más allá de lo que queríamos, me llena de alegría y de emociones encontradas”, dice la secretaria.

El adulto mayor le manifestó a su hijo que no entendía lo que lo obligó a huir de su casa y, por tanto, sus familiares lo ayudarán para superar estos trastornos depresivos.

El programa

Más de 157 personas, entre ellas, habitantes de calle, mujeres, adultos mayores, reciben atención médica, alimentación, vestuario, y un techo en el cual resguardarse.

“Hay ingresos de lunes a sábados, de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. No necesitan traer nada, porque les estamos dando su buen vestuario, lo único que deben traer es voluntad y que quieran estar acá para resocializarse”, afirma Ortega.

El principal objetivo de este albergue es evitar el contagio del COVID-19 para estas personas, por lo que tendrán todas las condiciones de higiene para garantizar su adecuado aislamiento preventivo. 

“No podemos obligarlos a que estén aquí. Han llegado por su propia voluntad, pero el habitante de calle que se quiera ir no podrá volver a ingresar, esa es el acta que ellos van a firmar donde se comprometen a seguir con todas las normas, el habitante que robe o haga un daño será expulsado” agrega Camila Ortega.

Durante este tiempo, a estas personas que no tienen hogar y que lleguen al este alberge se les garantizará las tres comidas y en articulación con la Secretaría de Deporte y Recreación y Cultura se les realizarán actividades físicas y culturales con el fin de mantenerlos entretenidos durante este tiempo de crisis por la que atraviesa el país.

“Les conseguimos un televisor gracias a la gestión del alcalde, para que ellos puedan ver las noticias de lo que está sucediendo por esta emergencia y también para que se puedan entretener”, menciona.

Estas jornadas de recreación, consistirán en pausas activas musicalizadas, estrategias de aprovechamiento al tiempo libre para poderlos rehabilitar, actividades de aeróbicos, estimulación de articulaciones, juegos pre deportivos, entre otras, siempre buscando evitar que en cada una no participe un máximo de 10 personas.

“Invito a la comunidad para que no les den absolutamente nada a los habitantes de calle, porque nos hemos enterado de que en el “Puerto de las Damas” están entregando comidas, si realmente los quieren ayudar no les den, ellos tienen unas ayudas desde el Gobierno, porque es una oportunidad de poderlos resocializar”, puntualiza.