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Actualidad/ Creado el: 2018-12-03 01:09

Otro capítulo de la historia por la muerte del fundador de los Surtifruver

La Fiscalía tuvo una preocupante omisión, de no solicitar a tiempo la prórroga de la orden de captura que había en contra de Juan David Orjuela Rueda, hijo mayor del empresario asesinado. Aquí le contamos qué fue lo que sucedió y qué pasó con los operativos para llevarlo ante un estrado judicial. Lleva un año escondido.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 03 de 2018

Por: Leo Medina Jiménez

Uno de los posibles responsables del homicidio del dueño de la cadena de negocios Surtifruver, que pudo haber sido –ha dicho la Fiscalía– un complot familiar para acabar con su vida,  quedó sin la acechanza de las autoridades, por ahora no podrá ser capturado.  

Un posible descuido dejó a Juan David Orjuela Rueda, hijo de Jhonny Alonso Orjuela Pardo, asesinado el 20 de octubre del 2016 al norte de Bogotá, sin  orden de captura en su contra.  El empresario asesinado era oriundo de la Plata, Huila.

En un hecho inédito la Fiscalía no solicitó a tiempo la prórroga de la orden de detención que un despacho judicial expidió el 28 de noviembre del 2017 y que se venció al cumplirse un año de su firma.

Es importante precisar que la orden de captura contra Orjuela Pardo, según lo que establece la ley, tenía validez de un año y al término de este tiempo le correspondía a la Fiscalía hacer la solicitud para que  continuará vigente.

El ente investigador había requerido esta orden judicial por las acusaciones  que hizo en su contra el testigo clave en este caso, Fernando Bahamón Céspedes, confeso exguerrillero de la Columna Móvil Teófilo Forero de las Farc.

Recordemos que en sus confesiones el exguerrillero aseguró que el hijo mayor de la víctima habría sido uno de los autores materiales de su asesinato, que ese jueves Juan David se convirtió en uno de los autores materiales.

Precisó  el testigo,  al momento de ampliar los detalles de todo lo que sabía, que esa noche cuando el fundador de los negocios Surtifruver de la Sabana esperaba la llegada de una misteriosa mujer con quién desde hacía días venía chateando a través de su WhatsApp, Juan David se presentó  y fue uno de los que disparó en contra de su humanidad.

Bahamón Céspedes le contó al fiscal delegado que al momento del homicidio del empresario también estuvo presente un guerrillero que identificó como Jhon Faber e hizo unas precisiones, para que de esta manera quedase claro que había sido Juan David  la persona que accionó el arma de fuego contra su propio padre.

“Jhon Faber no disparó, donde él hubiese disparado le pega dos tiros certeros en la cabeza y estamos seguros que el que disparó fue el hijo porque fueron varios los tiros. Con la experiencia nuestra siempre son dos tiros de precisión, y más cuando una persona está en estado de indefensión y muy cerca”, explicó Bahamón Céspedes.

Es a partir de ese momento, con esta descripción de los hechos, cuando la Fiscalía solicita la orden de captura en contra de uno de los hijos del matrimonio de Bertha Cecilia Rueda Bossa y el asesinado negociante, Jhony Alonso Orjuela.

¿Cuál fue el interés del hijo de matar a su padre?

La pregunta que se hicieron las autoridades en ese momento es porqué Juan David  se involucra en el plan criminal. Es entonces, cuando la Fiscalía hace el cruce de información y se llega a la conclusión de que la relación padre e hijo atravesaba por un difícil momento, que aunado a esto se había dado de hecho la separación de Berta Cecilia y Orjuela Pardo. Hubo algo que disgusto a la viuda, se lee en el escrito de acusación, que el fundador de la empresa familiar  se hallaba realizando el traspaso de buena parte de sus bienes a una nueva empresa para dejar por fuera de cualquier derecho patrimonial a Berta Cecilia, en caso de una repartición de lo adquirido después de un divorcio que nunca se concretó.

Orjuela Pardo le había hecho una advertencia a su exesposa, que no le concedería la disolución matrimonial, porque “no iba a dividir con nadie lo que con mucho esfuerzo había conseguido por años de trabajo” y ante un agravante, que ya se había enterado que Berta Cecilia mantenía una relación sentimental con Mauricio Parra Rodríguez, su socio en un cultivo de arándanos, que ambos tenían en un predio al sur de Bogotá.

A todos estos problemas dentro de la familia también se sumó el hecho de que el empresario ya mantenía una segunda relación sentimental con quien había sido su secretaria en la cadena de negocios.  Berta Cecilia lo confrontó en su momento cuando se enteró de sus salidas secretas con su empleada de confianza. Es desde ese momento cuando Orjuela oficializa su relación y adquiere una vivienda para ambos en una población cercana a Chía, Cundinamarca.

Mauricio Parra convenció al hijo de Orjuela

También se tuvo en cuenta por parte del delegado fiscal la otra particularidad de los hechos, de los que Bahamón Céspedes había contado, y es que Parra Rodríguez, después de anunciarles que se iba a casar con Berta Cecilia, se propuso lograr convencer al hijo del empresario para que acabara con la vida de su padre.

“Mauricio Parra había cogido al hijo de Jhony Alonso, sé que es el hijo de Cecilia que vivía en su casa. Sé, además, que es muy grosero, patán, que hasta le había pegado a la mamá. Tuvo serios problemas con Alonso. Mauricio cogió al muchacho y lo puso en su contra, lo envenenó. Le dijo Mauricio que el papá era un miserable, que iba a dejar a la mamá sin plata y que Alonso ya tenía otra mujer a su lado. Este muchacho le robó el arma de la casa, un revólver calibre 38 Llama, se lo entrega a Mauricio Parra y con esa misma arma es que lo matan”, declaró el testigo clave en este caso.

En una de las audiencias Ricardo Iván Romero Moreno, fiscal 21 del Grupo Especializado, realizó unas precisiones del conflicto económico que existió en el seno de los Orjuela Rueda: “La señora Bertha Celia Rueda y el señor Mauricio Parra (como es sabido) sostenían una relación sentimental, ambos estaban afanados a que Alonso Orjuela les firmara el divorcio, porque él era el propietario del 55 por ciento de las acciones de Surtifruver y que adicionalmente tenía otra empresa de la que su hija menor era la socia con el 85 por ciento, de la que él tenía el control, porque era una sociedad en comandita como socio gestor, sobre más de 40 bienes inmuebles avaluados en más de 100.000 millones de pesos”.

Con todos estos testimonios y con el  análisis de la situación los investigadores llegaron a la conclusión de que sí hubo una posible suma de interés, sobretodo el económico, por parte de Juan David y de su madre Berta Cecilia para planear el asesinato.

Es a partir de ese momento que se despliega un operativo de búsqueda, se organizó un grupo especial con hombres del CTI para hacer efectiva la orden de arresto. Se tenía conocimiento, de acuerdo con el trabajo de campo que habían hecho los investigadores –hasta ese momento–, noviembre del año pasado, que Juan David residía en casa de su madre Berta Cecilia en un sector conocido como Nogales Dos,  ubicado en el municipio de Chía al norte de Bogotá. Sabían que la casa quedaba en una urbanización que había construido Jhony Alonso Orjuela.

Ese mismo día que se expidió la boleta de captura los efectivos del CTI se movilizaron hasta la vivienda en referencia, y se toparon con la sorpresa de que el hombre que buscaban se había dado a la fuga.

En esta labor de se realizaron cuatro allanamientos,  que fueron ordenados por un juez, a diferentes inmuebles en donde se creía podía estar escondido Juan David, sin embargo, a la fecha,  un año después continúa gozando de su libertad.

El objetivo principal de la Fiscalía era el de tener en ese momento bajo medida de aseguramiento a los que habrían sido los autores tanto intelectuales como materiales del homicidio. De hecho ya se había producido la captura de Mauricio Parra Rodríguez, señalado determinador del asesinato. También se había logrado la aprehensión de Berta Cecilia y siendo así solo faltaba Juan David, para así lograr confrontar las versiones que hasta ese momento se tenían de los hechos.

Pero sucedió algo que produjo un entorpecimiento del buen curso que llevaba la investigación, que se vencieran los términos para mantener en la cárcel a Berta Cecilia y, ante la sumatoria de días sin que se definiese su situación un juez ordena que la dejen en libertad.

Todo esto, dijo una fuente cercana al proceso,  desvío la atención de los involucrados en las averiguaciones y hasta del mismo Fiscal Delegado, y no se tuvo en cuenta que de igual manera también se vencía la orden de captura que pesaba en contra de Juan David.

Es decir, que el proceso por la muerte del dueño de la cadena de negocios Surtifruver,  que funcionan en Bogotá con vigilancia de la Superintendencia de Sociedades, se encuentra estancado, con la viuda –posible autora intelectual del homicidio– y su hijo en libertad, sin una orden de captura que permita la privación de su libertad. Se está a la espera ahora de que se realice el juicio a Mauricio Parra Rodríguez, detenido en la cárcel la Modelo.

Mauricio Parra se niega a colaborar

Parra, conocido como ‘el Quesero’,  también se había convertido en testigo en contra de Juan David y de Berta Cecilia, fue la persona que contó que mientras mantenía los encuentros íntimos con la viuda esta le contó que había contratado a una persona para que “hiciese lo que él personalmente no se había atrevido a hacer (...) Usted no fue capaz de hacerlo, le quedó grande”, contó Parra que esto fue lo que le dijo Berta Cecilia,  preciso en momentos en que compartían una habitación de un hotel al norte de Bogotá.

Esto estableció un rumbo claro en la investigación, pero por este lado también ocurrió un cambio inesperado y  es que Parra Rodríguez de un momento a otro hace un escrito desde la cárcel dirigido a la Fiscalía, que dejaría de colaborar con sus testimonios en contra de Berta Cecilia y de su hijo, y que con ese retroceso ya no habría ningún valor jurídico, porque el ente investigador no le había cumplido con lo acordado: “Lo anterior por la falta de seriedad y compromiso en el proceso de negociación”, escribió Parra Rodríguez, quien es la única persona presa por este sonado caso.

La captura de Parra Rodríguez se produjo en el Aeropuerto Internacional Eldorado el 2 de septiembre del año pasado y se le acusa del delito de homicidio agravado en calidad de determinador. 


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