Origen del mundial del futbol
Desde su primera edición, celebrada en Uruguay en 1930, la competición de la FIFA por excelencia no ha dejado de crecer en prestigio y popularidad.
La Copa del Mundo nació como idea el 21 de mayo de 1904 en París, fecha en que se fundó la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), el organismo rector de este deporte, con la presencia de siete asociaciones europeas de fútbol: Francia, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos, España, Suecia y Suiza.
El representante de la asociación francesa de fútbol, Robert Guérin, fue quien propuso que en los estatutos de la flamante federación se registrara un artículo, especificando la obligación de organizar periódicamente un torneo internacional abierto a todas las entidades nacionales afiliadas
Por diversas razones, entre las que se cuenta principalmente el hecho de que a partir de 1906 el fútbol fue incluido en el programa oficial de los Juegos Olímpicos, aquel campeonato internacional nunca se concretó.
Posteriormente, fue mérito del francés Jules Rimet, presidente de la FIFA durante 33 años a partir de 1921, el haber cristalizado el viejo anhelo. Gracias a su pasión y deseo incansable, logró que en 1926 se nombrara una comisión especial para estudiar la posibilidad de celebrar un campeonato mundial. Proclamó la necesidad de que, en un término no mayor a los tres o cuatro años, pudiera organizarse el primer campeonato mundial de fútbol abierto a todas las asociaciones, sin distinción entre jugadores profesionales o amateurs.
Era intención de Jules Rimet concretar el tan ansiado campeonato, ya que entendía que el fútbol podía fortalecer los ideales de una paz permanente y verdadera, al unir a varias naciones en pos de un objetivo común.
También pretendía con este campeonato sacar de Europa el centro de atención de este deporte, ya que consideraba que el nivel de juego fuera del viejo continente era suficiente para llevar a cabo una competición de este tipo.
El proyecto nació además de un desacuerdo entre la FIFA y el Comité Olímpico Internacional, a raíz del Torneo Olímpico de Fútbol. La FIFA, y Jules Rimet específicamente, insistían en que eran suficientemente competentes para asumir la responsabilidad total del Torneo; de otro modo, organizarían uno propio.
Por otra parte, los Juegos Olímpicos era el único evento de aquella época que tenía un torneo en el cual podían participar todas las asociaciones nacionales de fútbol del mundo. Rimet quería que el Campeonato Mundial tuviese el mismo carácter universal, pero quería, al mismo tiempo, que estuviese abierto igualmente a profesionales.
Finalmente, en el Congreso de la FIFA de 1928 en Amsterdam, Holanda, se decide organizar dos años más tarde un “Campeonato Internacional” según el acta de dicha reunión, con 25 votos a favor y 5 en contra. En sucesivos congresos de la FIFA, se fijaron los lineamientos generales de la competencia. Fundamentalmente, se decidió que la competición se desarrollara por el sistema de eliminación, esto es, de Copa, y que se celebraría cada cuatro años, en países o regiones diferentes.
