Niños wayúu se alimentan de desperdicios que encuentran en la basura
Varias comunidades indígenas viven en medio de la contaminación.
En medio de la aridez, resaltan toneladas de residuos sólidos que se desplazan de un lugar a otro con los vientos del nordeste. Una espesa capa de basura, que crece con el pasar de los días y cubre gran parte de los territorios ancestrales de los indígenas wayuu en La Guajira.
Las entradas de municipios como Manaure, Riohacha y Uribia, se han convertido en botaderos satélites; en este último la situación es más crítica, la llamada capital indígena duerme en medio de la contaminación ambiental, que alcanza a los pobladores de los asentamientos étnicos.
“Esto está generando muchas enfermedades, los niños tienen gripa y hay sancudos todo el tiempo, en invierno o en verano”, manifestó Aracelis Epiayú, autoridad tradicional de una de las comunidades afectadas.
La corporación autónoma regional de La Guajira, ha abierto varios procesos y sancionado en diversas ocasiones durante los últimos años a las administraciones locales de Uribia por incumplir el plan de gestión integral de residuos sólidos, sin que hasta el momento sea suficiente para enmendar la omisión.
