Restaurante solicita traslado de taller de ornamentación
Hace ya más de seis meses que empezó el drama de Eudes Jara Morales, propietario del restaurante Doña Paila y varios propietarios de locales contiguos, a causa de un taller de ornamentación que se encuentra en el sector ubicado en el barrio Altico.
El problema radica básicamente en que el taller de carpintería metálica del que su nombre se desconoce -ya que en el lugar donde se encuentra localizada Calle 8 No 15-23 sólo se puede ver la placa de la dirección-, lleva más de ocho meses funcionando en un sitio que según Jara Morales, no es el indicado, causando un gran ruido y un fuerte olor a soldadura lo que les ha venido afectando gravemente no sólo por los problemas de salud que esto representa, sino también en la parte económica ya que la llegada de comensales se ha visto reducida considerablemente debido a estos factores.
Explica además, que debido a esta insoportable situación tanto para él como para los vecinos del sector, fueron hasta el Departamento de Planeación Municipal a poner la queja y allá les dijeron que habían expedido un documento en el cual se expresa que esa clase de establecimientos industriales en donde se generen este tipo de olores y ruidos no pueden funcionar en zonas residenciales.
“Todos los comerciantes del sector hemos estado gravemente afectados y más ahora en temporada, con el ruido ellos trabajan desde las 5 a.m. hasta las 12 de la noche, depende del trabajo; obviamente, ellos tienen derecho a trabajar pero busquen otro lugar donde puedan hacerlo, donde no violen las normas municipales, nos tienen afectados totalmente”; afirmó Jara Morales.
“Abandono de las autoridades”
El propietario del restaurante Doña Paila afirmó categóricamente, que aun conociéndose la determinación del Departamento de Planeación, es el día y las autoridades no han hecho absolutamente nada para arreglar esta situación y que sin importar las veces que se ha comunicado con la Alcaldía y la Dirección de Justicia Municipal, todo sigue igual.
Eudes Jara Morales, en diálogo con DIARIO DEL HUILA, expresó que después de varias veces de haber tratado de hablar con el dueño del taller del cual sólo conoce que es un Ingeniero, logró entablar conversación con uno de los empleados, quien le dijo que no perdiera el tiempo tratando de meterse con ellos ya que su jefe era amigo personal del Alcalde de la ciudad y que eso era como “jugar contra la candela”.
“Sabemos que dueño es un ingeniero importante que tiene contratos con el municipio de Neiva y con los departamentos y otros del Huila, inclusive viajan hasta el Caquetá, cuando les decimos que nos afecta hacen caso omiso y expresan que no hay autoridad para ellos, que él es muy amigo del Alcalde Lara, que eso es jugar contra el fuego y que mientras sea amigo no se lo cierran y he perdido mucho dinero por esto y me ha tocado sacar empleados por el ruido estridente”; puntualizó en señor Jara Morales.
