domingo, 15 de febrero de 2026
Neiva/ Creado el: 2017-05-09 07:16

María Olga, mujer insignia de Neiva

Con más de 30 años de trabajo comunitario, María Olga Oliveros Fierro ha logrado significativos aportes en la población femenina, a través de la organización Unión de Mujeres Siempre Vivas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 09 de 2017

Por: Cristian David Ordoñez Fuentes
Especial Diario del Huila

Un camino de dolor, tenacidad y perseverancia es el que ha debido transitar en la vida Olga Oliveros, líder comunal y fundadora de Siempre Vivas, una organización que tiene el propósito de crear espacios de educación y participación entre la población neivana.

Después de participar en encuentros interdepartamentales de mujeres desde el año de 1986 a 1988, en los que se tocaban temas como la elección popular de alcaldes, el reconocimiento de la población femenina como sujeto de derechos y los servicios públicos, encaminó la iniciativa para fundar Siempre Vivas. “Acordamos crear con otras compañeras la organización de Mujeres Siempre Vivas. A partir del 88 nos sentamos a pensar qué hacíamos nosotras para crearla. Nos pusimos a hacer todo el trabajo para definir toda la personería jurídica. Y logramos hacerlo; ahora seguimos trabajando como organización de mujeres dando talleres, encuentros, charlas en los barrios para educar a la gente en sus derechos”, afirma Oliveros Fierro. 

Recuerda que en un comienzo las labores se hacían en las comunas, los conversatorios y sensibilización se llevaron a las universidades y colegios, desde donde se pretendió llegar con un mensaje de reflexión. “Mis primeros trabajos fueron aquí en el colegio Mauricio Sánchez, en donde hice parte de la Junta de Padres de Familias. Además, hacíamos foros y las charlas en las universidades. La especialidad era la educación integral en el desarrollo del ser humano, en especial en las mujeres, niños, niñas y jóvenes”, manifesta la mujer de 75 años. 

Pero el camino para obtener el reconocimiento de muchos tuvo varias dificultades, pues le tocaba a ella, junto con las personas que la acompañaban,  hacer diversas actividades para tener recursos. “Yo he luchado sin ningún apoyo de ningún político, alcalde, gobernador o concejales, de nadie. Lo hacíamos con nuestros propios recursos. Nosotras hacíamos tamales, empanadas, aloja, y de esa manera íbamos recogiendo dinero”, revela María OIga.

Un anhelo de poder haber hecho más

Pese a que su vida como líder comunitaria en el barrio Santa Inés fue ejemplo para muchas personas, Olga sabe que pudo haber hecho más por su comuna, pero encontró en el camino muchos obstáculos. “Acá en el barrio Santa Inés mi ilusión era hacer muchas cosas más, pero encontré muchas trabas. Sin embargo, yo siempre iba a las reuniones de la Junta de Acción Comunal. No hice trabajos acá porque no me lo permitieron. Todo era una ‘guazapera’; había gente que no tenía claro qué hacer”, señala. 

De igual manera, menciona que aunque no ha logrado gestionar la construcción de algún tipo de edificación, ha educado y concientizado a las personas sobre las problemáticas sociales que existen en nuestro entorno. “Yo no he construido monumentos o torres de cemento, no he hecho un puente donde no hay río, ese no ha sido mi trabajo; mi trabajo ha sido de educación, de formación y convivencia con los jóvenes, todo eso para ayudarlos, porque es mucha la problemática en la que los jóvenes caen”, afirmó María Olga.

Luchas por una mejor sociedad

María Olga presenció a lo largo de su vida escenarios de violencia, guerra e intolerancia en una época donde el conflicto armado entre grupos al margen de la ley era constante, razón por la cual quiso luchar para crear una mejor sociedad en donde existiera equidad e inclusión. “Desde niña vi tanta injusticia, mataron gente, las asesinaron. Existía una cultura de odio. Nadie decía nada frente a las injusticias de este país. Además, me dolía que los jóvenes, en vez de adquirir conocimientos y realizarse como personas, cogieran vicios. Entonces me dije que iba a trabajar para mejorar la sociedad”, declaró Oliveros Fierro. 

Así mismo, su preocupación sobre la situación de exclusión de las mujeres en el año 1980, época en la que comenzó a encabezar iniciativas, la llevó a seguir una trayectoria para enaltecer el valor de la mujer. “A nosotras las mujeres el mismo estado y la sociedad nos ha tenido como las esclavas, solamente para parir hijos para la guerra, parir hijos para que se los lleven y se los quiten a uno. Pero no para hacer una sociedad justa, igualitaria. Entonces, cuando nosotras hacíamos todo ese trabajo, muchas madres con las que conversábamos nos daban a conocer su preocupación sobre sus hijos, pues a ellos se los llevaba el ejército a combatir”, resaltó María Olga.

Incluso, Olga recuerda con impotencia el trato que se les daba a las mujeres: “A mí me dijeron que a las mujeres sólo les gustaba coser; solamente les enseñaban a las mujeres a hacer el bordadito, hacer costuras. Pero no había un conocimiento profundo de lo que era la sociedad, lo que es la política, lo político, lo social, lo económico. La juventud y todas las personas deberían tener un conocimiento más claro de cómo ver el Estado”, apunta al cerrar este diálogo con Diario del Huila.