Las obras inconclusas que ‘desangran’ a Neiva
En Neiva se vive una situación de angustia, donde la corrupción está dejando ‘desangrada’ a la ciudad económicamente hablando, debido a los billones de pesos que se han perdido por las obras inconclusas.
Nada mide tanto la incapacidad administrativa, como la falta de visión y de planeación de los gobiernos con las obras inconclusas, de las cuales parece que está lleno el territorio huilense.
La lista de obras inconclusas es larga en el Huila. El liderazgo lo tiene Neiva como herencia de varios de los pasados Alcaldes: El parque Isla, el bloque materno-infantil del Hospital General, la avenida ‘Inés García de Durán’, el Estadio Guillermo Plazas, la canalización del río Las Ceibas y varias más.
Los medios de comunicación y la gente en particular, constantemente se refieren a este fenómeno que desdice mucho de los gobernantes y pone en evidencia los despilfarros de los recursos del Estado.

Los casos más graves
La Auditoría General de la República dice que lo más grave es el estado de abandono en que dejó la administración pasada, la remodelación del estadio Guillermo Plazas Alcid y la construcción de la Avenida Inés García de Durán.
Además menciona que empezó a ocuparse de las obras inconclusas en Neiva y ha responsabilizado a las autoridades locales de haber actuado con permisividad y omisión frente al incumplimiento de los contratistas.
El Centro de Salud Integral Materno Infantil, CAIMI, proyectado desde hace seis años como una alternativa para reducir los altos niveles de mortalidad perinatal, quedó nuevamente en suspenso.
De acuerdo un informe dado por parte de la Contraloría, el caso más confuso en Neiva tiene que ver con la construcción del Centro de Salud Integral Materno Infantil, en cuya ejecución se encontraron varias fallas de incumplimiento en cuanto a la asignación de los recursos destinados.

La obra, contratada en el 2011 con un plazo de tres meses de ejecución quedó inconclusa y en acelerado proceso de deterioro. La ejecución del contrato estuvo plagada de irregularidades desde antes de iniciar las obras. De acuerdo con la Contraloría, La posibilidad de reactivarla, como lo anunció el alcalde de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez, volvió a quedar en ‘sala de espera’.
Una inconsistencia en los documentos aportados por el único proponente, terminó impactando el proceso licitatorio iniciado en noviembre del año pasado. Ante las dudas surgidas al final del proceso, el secretario de Salud Faiver Segura, encargado de la obra, declaró desierta la licitación, ocasionando una nueva parálisis.
Las tres obras que permanecen abandonadas desde la administración municipal pasada son la remodelación del estadio Guillermo Plazas Alcid y la construcción de la Avenida Inés García de Durán, que tienen un costo superior a los $30.000 millones.

Parque Isla y La PTAR
En el caso del Parque Isla, se tiene al exalcalde de Neiva, Héctor Aníbal Ramírez y Juan Carlos Herrera Gutiérrez, exgerente de la Empresas Publicas de Neiva, en la mira de la fiscalía por las presuntas irregularidades en el contrato que suscribieron para los senderos del Parque Isla. El exalcalde, dijo que estaba tranquilo y seguro de que el contrato en mención se hizo dentro del marco de la legalidad.
La obra, señalada por el organismo de control, fue ejecutada completamente y entregadas a Empresas Públicas de Neiva, posteriormente se firmó un acta de liquidación con el fin de hacer entrega oficial al Municipio de Neiva, quien es el encargado de la puesta en funcionamiento del parque objeto del proyecto.
No obstante, en el caso de La PTAR, desde hace más de diez años Neiva está en mora de construir el sistema que evite la grave contaminación a la que se somete a diario el río Magdalena, que recibe la descarga de aproximadamente 1.071 litros de aguas residuales por segundo.
Son muchos los problemas planteados en la construcción de la planta: la contaminación y malos olores que podría generar en la zona circunvecina al terreno donde se contempla instalar; y el costo. La administración anterior los estimó en casi $150.000 millones, precio considerado demasiado elevado por la Auditoría, que considera puede viabilizar la obra con un presupuesto casi de la mitad.

El alcalde Rodrigo Lara Sánchez ha señalado que el proyecto está suspendido y a la espera de realizar una revisión de los estudios y diseños que actualmente se tienen proyectados.
“En este momento el contrato está suspendido y no se ha hecho de forma irresponsable. Se hace porque si seguimos como estamos la respuesta de ese producto será la misma que ustedes ya saben, es el modelo que nos han venido presentando”, ha señalado Cielo Ortiz, gerente de Las Ceibas Empresas Públicas de Neiva.
Pese a una acción popular interpuesta en el año 2005 por el Comité de Veedores de Servicios Públicos del Huila, en donde se obligó al departamento, al municipio de Neiva, EPN, Cam y Cormagdalena, a crear el sistema, con un plazo de diez años para la construcción, la ciudad aún no cuenta con el proyecto.
Manifestación
Ya viendo la situación que vive la ciudad de Neiva y además en esta misma situación algunos habitantes de los habitantes de los municipios del norte del Huila, se vienen preparando para la próxima semana una gran jornada de protesta, en donde con una caravana llegarán desde Baraya y Tello a la capital huilense para hacer sentir su voz por los trabajos inconclusos de recuperación de esta importante vía.
La decisión se tomó en las últimas horas luego que este miércoles durante el comité de veeduría de la obra de rehabilitación de la vía Neiva- Tello- Baraya y Neiva- Palermo, el Gobierno Departamental se comprometiera a analizar las medidas que se tomarán en torno a la continuidad o no del contrato por incumplimientos por parte del contratista.
La manifestación se estaría realizando el próximo martes 25 de abril, por lo que los promotores están convocando a todas las fuerzas vivas del norte del departamento a que se unan a esta causa.
