domingo, 15 de febrero de 2026
Neiva/ Creado el: 2015-04-26 07:01

Así es la “rumba pesada” en Neiva

En algunos bares y discotecas el consumo de sustancias sicoactivas es casi normal después de cierta hora, incluso con la complacencia de los administradores de los establecimientos. Un joven denuncia que fue drogado y despojado de sus elementos de valor.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 26 de 2015

El consumo de sustancias sicoactivas entre la población joven de Neiva no es nada nuevo, como si la cantidad y variedad de drogas que ahora están expendiendo en las calles, especialmente en los alrededores de los establecimientos de rumba y en la peor impunidad.

El testimonio de un joven que fue drogado en la madrugada del pasado sábado en una discoteca de la ciudad y que apareció en los alrededores de Surabastos, tirado en un pastal y sin sus pertenencias, confirma que además de la venta indiscriminada, la delincuencia está infiltrada en estos establecimientos, suministrando drogas en las bebidas para adormecer y robar a sus víctimas.

Hernán* denunció que el pasado viernes, junto a un grupo de siete amigos, se fue de rumba por la ciudad con la firme intención de tomarse unos trago y bailar. Asegura que ni él ni sus amigos son consumidores de sustancias prohibidas y que lo único que hacen es beber licor y pasarla bien.

“Yo estaba con ellos y con unas amigas que nos encontramos, tomando y bailando, toda gente sana, cuando de pronto dicen que yo me desaparecí. Recuerdo que fui al baño y cuando llegué a la mesa me tomé un trago que estaba servido. Me sentí mal y hasta ese momento recuerdo”, narra Hernán, quien hoy le agradece a Dios porque no le pasó nada peor.

“Cuando desperté ya había amanecido y estaba acostado en un pastal, ceca de Surabastos. Tenía mucho dolor de cabeza y me angustié mucho, pues no sabía dónde estaba ni cuánto tiempo había pasado. Miré mis bolsillos y no tenía nada, me robaron la billetera, el reloj, el teléfono, una cadena de oro y un esfero, en dinero en efectivo como cien mil pesos”.

Hernán corrió con suerte, pues simplemente lo despojaron de sus elementos de valor, pero le asusta no acordarse de nada, sobre todo de cómo llegó hasta ese lugar donde apareció y quién lo llevó hasta allí.

“Mire que yo pienso en eso y ya me da miedo salir a rumbear. Qué tal que me hubieran encontrado allí tirado unos indigentes drogados y me hubieran hecho algo… ahora ando con pánico de salir”, asegura mientras le da gracias a Dios por lo sucedido.

Los amigos de Hernán hoy reconocen que cometieron un error. Al percatarse que él no estaba, asumieron que se había ido para la casa o que simplemente estaba por ahí.

“Sí, cuando les conté se sintieron mal, creo que eso no vuelve a pasar”. Asegura.

Hernán dice que eso que a él le sucedió debe estar orquestado o por lo menos contar con la complicidad de personal que trabaja en los bares.

“Lo que se ve en estos sitios en terrible. En una de las discotecas más grandes de la ciudad, después de las 2 o 3 de la mañana, se quedan grupos consumiendo mucha droga. Las papeletas pasan de mano en mano, lo mismo que las pepas, nadie fuma, todo tomado e inhalado, todos beben muchos y terminan como locos”, denuncia el joven, quien dice que la Policía sabe de esto pero no es mucho lo que hacen.

Diario del Huila dialogó con un investigador del Cuerpo Técnico de la Fiscalía, quien reveló que hay denuncias en averiguación sobre expendio de sustancias en los bares y discotecas de Neiva, pero que por el momento no hay nada concreto.

“Sabemos que están expendiendo MDMA (éxtasis), la metanfetamina (cristal, speed), el GHB (X líquido o ácido gammahidroxibutirato), la ketamina (K especial), y a veces también los nitratos de amilo (poppers)” dice el investigador.

Pero reconoce que no hay una investigación avanzada. “Creo que la Sijín tiene más sobre esto que nosotros. Hace poco fue capturado un joven en Neiva, estudiante de una universidad, quien era el encargado de expender las pastillas de éxtasis, pero creo que ya está libre”, asegura.

Otra fuente, ex integrante de la Policía del Huila, dijo que en Neiva realizan fiestas clandestinas, en bodegas y fincas que adecúan para una o dos noches, donde se vive todo tipo de excesos. “En esos lugares el consumo es muy alto, tanto de licor como de drogas y en ocasiones hay espacios hasta para encuentros sexuales”, dice el ex investigador.

“Esa información la tiene la Policía pero no es mucho lo que han podido hacer porque se trata de lugares privados, apartados de la ciudad, donde no es fácil llegar”, dice.

Por el momento la recomendación de las autoridades es tomar las precauciones del caso cuando se salga en plan de rumba, una de ellas salir en grupo y no recibir licor ni ninguna sustancia de manos de desconocidos.

*Hernán nombre ficticio.

En Neiva las rumbas están llenas de sustancias sicoactivas. Foto Archivo