“Yo me enamoré de la Policía Nacional por todo lo bonito que hacen aquí”
Leidy Paulina Cárdenas Parra es una de las patrulleras que hace parte del grupo de mujeres que labora en el comando de la Policía Metropolitana de Neiva.
Desde hace unos 8 años, Leidy Paulina Cárdenas Parra tomó la sorpresiva decisión de hacer parte de la Policía Nacional, con la firme convicción de querer trabajar en cuerpo y alma por la comunidad.
Inicialmente la joven oriunda de Manizales decidió ingresar a la Escuela de Policía Provincia de Sumapaz para mujeres, donde luego de permanecer 4 meses allí internada, fue escogida por la Orquesta Internacional de la Policía para ser la cantante del grupo, espacio que le dio la posibilidad de llevar más allá su labor como miembro de la institución.
Desde allí, Cárdenas Parra comenzó a descubrir cómo cada uno de sus sueños se veía cumplido pues estaba entrelazando su función de policía y con la música, dos cosas que la hacían inmensamente feliz.
Con la orquesta logró viajar por todo el territorio colombiano, mostrando la buena labor de la Policía Nacional y amenizando el trabajo de varios hombres que se encuentran internados en las selvas del país protegiendo a las comunidades.
“Estuve con ellos 6 años, viajé a nivel nacional a todos los lugares, no podría decirlos uno por uno porque prácticamente visité toda Colombia. La experiencia fue muy bonita porque aparte de vivir ese sueño que era pertenecer a un grupo de esos, el compartir con la gente, que la gente se acercara a nosotros por medio de la música y nosotros poder llevar ese mensaje de integración, de amor de la policía hacia la comunidad, fue muy bonito”.
Poco después, Leidy logró viajar a países como Estados Unidos y Panamá, que le permitieron dejar una buena imagen de la Policía Nacional pues en lugares emblemáticos como Nueva York, “la experiencia fue muy linda porque mucha gente nos veía por ahí caminando y quería tomarse fotos con nosotros, decían que era un orgullo que la Policía de Colombia estuviera por allá, que nos consideraban héroes por lo que hacíamos acá”.
“A mí nunca me gustó la Policía”
Hacia los años 80, cuando Pablo Escobar sembraba temor en todo el país, el padre de Leidy hacía parte de la Policía de Medellín y estando en servicio falleció a manos de delincuentes, motivo por el cual la joven no quería ingresar a la institución. “Inicialmente yo no quería porque mi papá fue agente de policía y a él lo mataron en la época de Pablo Escobar en Medellín, en ese tiempo cuando hubo tanta violencia, entonces a mí la Policía nunca me gustó a pesar de que mi mamá pertenecía a la institución como civil debido a un plan que hicieron para integrar a las viudas a la policía” y era ella quien quería que la joven siguiera los pasos de su padre quien murió defendiendo el honor de la comunidad.
A los 23 años de edad, Parra Cárdenas accedió presentarse a la Policía “por la opción de que es un trabajo fijo, donde uno tiene todos los beneficios y yo entre cómo porque sí, como vamos a seguir adelante” pero poco tiempo después, terminó enamorada de la institución, donde ahora ya lleva 8 años en los cuales no ha dejado de recordar a su padre por llevar con la frente en alto su legado como Policía. “Yo estaba muy niña cuando pasó todo eso pero estando acá me siento más cerca de él y valoro lo que hizo porque murió en servicio”.
“Me enamoré de mi trabajo”
Hoy en día, 8 años después de hacer parte de la Policía Nacional y 10 meses de vivir en la capital del departamento del Huila, Leidy Paulina Cárdenas Parra se siente orgullosa de pertenecer a una institución “donde el objetivo principal es velar por la comunidad”.
Aunque para ella, trabajar diariamente en un lugar donde el 90% del personal son hombres no es fácil, se siente feliz porque todos sus compañeros ya hacen parte de su familia. “Es difícil porque a veces entenderlos y compartir con ellos es un poquito complicado pero es muy bonito porque ya son como parte de la familia de uno porque son todos los días y todo el día con ellos”.
Así mismo, la patrullera expresa que aunque su trabajo requiere amor, dedicación y muchas horas extras, Dios le regaló hace cerca de 2 años, la bendición de ser madre y a la vez policía, espacios que ha logrado disfrutar a la perfección, sin decir que ha sido fácil.
“Dios me regaló dos al mismo tiempo, tengo gemelos entonces es duro llegar después del trabajo, atenderlos, esperar hasta que se duerman, a veces me dan las 12 de la noche y no he podido dormir, a veces no duermo porque estoy pendiente que no se me vayan a caer de la cama, que de pronto no sientan mucho calor o a veces frío, bueno de todo” pero a pesar de las extensas horas de trabajo, Leidy asegura que se sentiría orgullosa de que sus hijos más adelante, decidieran ser policías al igual que ella y su papá. “Me gustaría que siguieran mis pasos de ser policía, es algo muy bonito sin embargo es difícil pensar que más adelante un hijo de uno entre a la Policía y sufrir porque tiene que irse muy lejos o lo que le pasó a mi papá, no me imagino eso”.
Y si bien, la felicidad de ser madre ha logrado superar cualquier otro escenario de su vida, la experiencia musical que llevaba antes es un vacío que hoy en día no ha podido ser llenado “porque eso que dicen por ahí que “la música corre por las venas” es verdad, “a mí me corre bastante”.
Finalmente, Leidy Paulina Cárdenas Parra quiere que en todos los rincones del país, las mujeres se sientan orgullosas de cada una de la labor que realizan a diario, de ser madres, esposas y policías a la vez y de pensar cada día, en un país mejor.
“Un feliz día para todas las mujeres de Colombia, especialmente para las mujeres policías, a todas las madres que somos policías porque hay que seguir luchando de corazón por el país, por la paz, por la seguridad y seguir con ese papel de madres para brindar valores y hacer de nuestros hijos un mejor futuro”.
