Monumento develado en homenaje a los héroes caídos
En el marco del año en el que se conmemora el Bicentenario, 200 años de Patria, Honor, Lealtad, la Novena Brigada hace reconocimiento a quienes lo ofrendaron todo por una mejor Colombia.
Honrar su memoria, valorar su sacrificio y reconocer que, junto al dolor de sus familias, siempre estará el sentimiento de honor por el deber cumplido, es el objetivo del monumento que devela la Novena Brigada, a las afueras de la unidad militar sobre la Carrera 16 con calle 21de la ciudad de Neiva.
Una obra que rememora aquel 7 de agosto de 1819, cuando en el rustico puente de Boyacá y tras una agotadora gesta, con muchas vidas sacrificadas, se logró la libertad definitiva para Colombia.
La obra del escultor Emiro Garzón Correa y su aprendiz, Graciliano Trejos, fue elaborada en un sintético moderno con talco de mármol y arenilla refractaria con resultados en roca para protegerla de la intemperie.
En la técnica de alto relieve se puede apreciar al general Simón Bolívar de frente, acompañado de Santander y de su Estado Mayor, en una actitud triunfadora; mientras que en una perspectiva de medio y bajo relieve, a los llaneros en sus caballos a pelo, con las manos en alto y sus lanzas al aire, y como vigía a las Juanas, mujeres valientes que auxiliaron y brindaron apoyo logístico a los combatientes.
Manteniendo la perspectiva de bajo relieve, se observa el puente de Boyacá con los derrotados huyendo y un Ejército libertador que toma camino hacia adelante y llevando consigo armas rudimentarias. Paso a paso, deja ver la escultura, la transformación a un Ejército sofisticado, con armas y medios logísticos que se ajustan a las necesidades actuales de nuestro país.
Al lado de los libertados, brindando apoyo moral y espiritual, está la representación de la sociedad civil (indígenas, negros, mulatos, palenqueros) y un monje que bendice la causa independista.
No podía dejarse de lado al niño Pedro Pascasio, símbolo de transparencia y lealtad, quien no se dejó sobornar por José Barreiro, comandante del Ejército enemigo, quien ofreció dinero para que se le permitiera huir; por el contrario, lo entregó a Bolívar.
Una obra que rinde tributo a dos siglos de honor y gloria, al compromiso de los soldados de Colombia que continúan combatiendo cualquier factor que amenace la paz, la tranquilidad, la integridad y honra de todos ciudadanos. Soldados que una y otra vez se han levantado tras duras batallas y que hoy trabajan articuladamente por un mañana mejor.
